El Gobierno Nacional derogó las 15 resoluciones que delimitaron los Distritos Mineros Especiales para la Diversificación Productiva, que abarcaban 5,3 millones de hectáreas en 11 departamentos y el litoral Pacífico colombiano. La decisión quedó establecida en la Resolución 40579 del 22 de octubre de 2026 y, según el Ministerio de Minas, busca dar seguridad jurídica al sector y facilitar nuevas inversiones.
Entre las razones para eliminar estas delimitaciones, la cartera señaló que no había resultados verificables en diversificación productiva, reconversión laboral, industrialización ni mejoramiento de las condiciones de vida de las comunidades. Además, los planes estratégicos que debían orientar estos procesos no terminaron de formularse ni adoptarse, pese a que 14 de los 15 distritos fueron declarados durante 2026.
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El Ministerio también advirtió que las resoluciones no establecían plazos claros de vigencia, límites de extensión ni reglas de transición, lo que generaba incertidumbre para los titulares de concesiones y quienes tenían solicitudes mineras en trámite. A esto se sumó la falta de coordinación con los planes de ordenamiento territorial de los municipios y la ausencia de alternativas económicas viables antes de plantear una sustitución progresiva de la minería.
Con la derogatoria, los títulos mineros vigentes y las solicitudes de concesión en curso se mantienen, al igual que los derechos adquiridos y los acuerdos de consulta previa ya protocolizados. La Agencia Nacional de Minería y el Ministerio tienen 30 días para actualizar el Catastro Minero Colombiano y los sistemas cartográficos oficiales, y retirar las delimitaciones asociadas a estos distritos.
Los Distritos Mineros Especiales para la Diversificación Productiva fueron creados por la Ley 2294 de 2023 y reglamentados en 2024 para impulsar cambios económicos, sociales y ambientales en las regiones mineras. La iniciativa buscaba promover la formalización de los pequeños mineros, agregar valor a los minerales mediante procesos industriales y desarrollar otras actividades económicas, sin dejar de lado la protección de los ecosistemas, el uso sostenible del agua y las condiciones laborales de las comunidades.
La ministra de Minas, María Nohemí Arboleda, defendió el cambio de enfoque y aseguró que la diversificación debe integrar la minería con actividades como la agricultura, el turismo, el comercio y la industria, en lugar de buscar su sustitución sin garantizar otras fuentes de empleo e ingresos. El Gobierno anunció que trabajará con las regiones para avanzar en esta agenda dentro del Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030.