Colombia enfrenta una nueva alerta climática. El fenómeno del niño se adelantó y ya tiene un 82% de probabilidad de consolidarse antes de lo previsto, según confirmó el Ideam este sábado 16 de mayo durante una rueda de prensa conjunta con el Ministerio de Ambiente y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo.
La advertencia llega en medio de una intensa ola de calor que golpea especialmente a la región Caribe, donde las temperaturas han superado los 40 grados y ya empiezan a sentirse las consecuencias en colegios, hospitales, sistemas de agua y hasta en el riesgo de incendios forestales.
“El país recibirá el fenómeno del niño con menos agua”, afirma directora del Ideam
La directora del Ideam, Ghisliane Echeverry, explicó en entrevista con El Radar que la preocupación no es solo la llegada anticipada del fenómeno, sino las condiciones en las que Colombia lo enfrentará.
“Hemos tenido una anomalía de precipitación sostenida, es decir, ha llovido menos de lo normal en marzo, abril y mayo”, señaló. La funcionaria advirtió que esa reducción de lluvias ya está afectando los niveles de ríos y embalses, justo antes de que llegue la temporada seca más intensa del año.
Además, aseguró que ya quedó descartado un fenómeno moderado y que las probabilidades apuntan a un evento “fuerte y muy fuerte” para finales de 2026.
Fenómeno del niño podría durar más de un año
Según el IDEAM, uno de los mayores riesgos de este fenómeno es su duración. Echeverry explicó que, entre más fuerte sea el calentamiento del océano Pacífico, más tiempo tardará en disiparse. “El fenómeno del niño ha durado entre 5 y 19 meses”, explicó.
Eso podría traducirse en largos periodos de sequía, afectaciones en cultivos, reducción en los niveles de agua potable y presión sobre el sistema energético del país.
Desde la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo también alertaron sobre posibles incendios forestales, problemas en la seguridad alimentaria y afectaciones en servicios básicos.
Caribe vive primeras consecuencias de la ola de calor
Mientras tanto, en ciudades como Barranquilla ya se sienten los efectos del aumento de temperaturas. Habitantes reportan mareos, agotamiento y dificultades para permanecer al aire libre durante varias horas del día.
Ante el panorama, algunos colegios en Atlántico redujeron sus jornadas académicas para evitar exposiciones prolongadas al calor extremo. La Secretaría de Salud de Barranquilla también intensificó la vacunación contra enfermedades respiratorias y pidió evitar cambios bruscos de temperatura. “El fenómeno niñero no significa ausencia total de lluvia, pero sí menos precipitaciones y temperaturas más altas”, recordó la directora del Ideam.
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