“Las mujeres que denuncian sufren consecuencias enormes”: abogada habla tras caso contra Morris
La abogada Ana Bejarano advirtió que en Colombia denunciar violencias basadas en género aún implica riesgos personales, sociales y hasta judiciales para las víctimas.
En medio del escándalo de acoso sexual que azota a los medios de comunicación, uno de los más relevantes es el que involucra al periodista Holman Morris. En ese contexto, la abogada Ana Bejarano volvió a poner sobre la mesa una realidad incómoda sobre lo que implica denunciar este tipo de hechos en Colombia.
En entrevista con Mañanas Blu, Bejarano habló desde su experiencia como abogada y también como mujer que ha sido testigo de estas situaciones. Aseguró que, aunque el país ha avanzado, aún hay fallas profundas en la manera en que el sistema responde a estas denuncias.
Denunciar no siempre garantiza justicia
Para la jurista, uno de los mayores problemas está en la falta de herramientas claras dentro de las instituciones. “Lo cierto es que no hay políticas públicas que, por ejemplo, le digan a un fiscal cómo actuar frente a este tipo de casos”, explicó.
Según dijo, esto hace que muchas investigaciones no tengan un enfoque adecuado desde el inicio. Por eso insistió en que el enfoque de género debe aplicarse desde que la Fiscalía recibe el caso y no solo durante el proceso.
En ese contexto, lanzó una de las frases más contundentes de la entrevista. “Las mujeres que denuncian este tipo de violencias (…) sufren unas consecuencias enormes”, reiteró, al advertir que muchas terminan siendo cuestionadas o revictimizadas.
Blu Radio // Hollman Morris // Foto: Facebook Hollman Morris
Del silencio a hablar, un cambio que aún cuesta
Bejarano también hizo una mirada hacia atrás para explicar cómo ha cambiado el entorno. Recordó que en sus primeros años profesionales estas conductas eran vistas como algo cotidiano.
“Era una conducta tan generalizada que era simplemente como estrategias de cómo esconderse de los señores acosadores”, contó, al describir lo que vivían muchas mujeres en espacios laborales.
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Hoy, el panorama es distinto, en buena parte por la fuerza colectiva. “El elemento que cambia todo es cuando las mujeres empiezan a hablar masivamente”, afirmó.
Un problema que atraviesa toda la sociedad
La abogada fue enfática en que este no es un tema aislado ni exclusivo de un sector. “Este es un problema generalizado en nuestra sociedad (…) ocurre en todas las profesiones, en todas las esquinas”, señaló.
También cuestionó que estos casos se utilicen con fines políticos, lo que, a su juicio, termina desviando la atención del problema real.
Al final, dejó un mensaje claro. No basta con solidarizarse con las víctimas. “Hay que empezar también a cambiar el sistema”, dijo, insistiendo en que el reto está en garantizar condiciones reales para que denunciar no se convierta en una carga más para las mujeres.