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Los floricultores, otro sector afectado por la parálisis de la cuarentena

En el cultivo y comercialización de las flores trabajan cientos de mujeres colombianas cabeza de hogar.

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Floricultores // Foto: Suministrada

Colombia a nivel mundial es conocida, además del café y los hermosos paisajes, por sus flores que son cultivadas en más de seis departamentos del país. Anualmente se exportan más de 225 mil toneladas.

Por la cuarentena, este es otro de los sectores más golpeados. Cientos de familias colombianas se quedaron sin comer y tuvieron que botar las cosechas porque hay producción, pero no hay quién compre las flores.

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Blu Radio conoció la historia de más de 60 familias en Gachalá, Cundinamarca, que cultivan flores y que han tenido que botarlas porque no hay forma de venderlas.

Doña Adriana Garzón, es una mujer de 38 años, madre cabeza de hogar. Está a cargo de los cultivos de flores que en su mayoría son tulipanes, margaritas y heliconias. Una de sus hijas está estudiando psicología en la universidad, pero por lo que sucede con la cuarentena todos están en la finca, buscando una solución para sobrevivir.

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“Tengo cinco hijos, soy cabeza de hogar y tengo una hija en la universidad, los otros están en el colegio entonces todos depende de mí. Tengo a mi cargo diez familias que trabajan aquí, madres cabeza de hogar y una señora que es desplazada y tiene ocho hijos, ella vive del trabajo que nosotros le brindamos, pero ahora no vamos a poder mantenerlas”, afirmó Adriana.

Alexander Garzón, hermano de Adriana y quién se encarga de la comercialización de las flores, explicó que, por ejemplo, la producción que tenían para Semana Santa, que siempre es una de las más altas en el año por los arreglos florales en las iglesias, está completamente perdida.

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“Nosotros estamos quietos desde después del 8 de marzo que inició todo lo del coronavirus en Colombia. La gente se empezó a quedar quieta, empezaron a cerrar los cementerios que eran los clientes fijos de nosotros, se empezó a perder todo y lo que se llevaba a Bogotá se empezó a botar. La producción que teníamos para Semana Santa se perdió”, aseguró Alexander.

En la semana esta familia vendía en Paloquemao alrededor de 3.000 a 3.500 ramos de flores, lo que significaba más de 6 millones de pesos a la semana. Pero, ahora no han podido producir ni los $300.000.

 

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