La investigación por el magnicidio del precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay sigue avanzando y suma un nuevo capítulo clave. Un juez de control de garantías avaló la orden de captura contra Kendry Téllez Álvarez, alias ‘Yako’, señalado como pieza fundamental en la estructura que habría coordinado el atentado ocurrido el 7 de junio de 2025.
De acuerdo con la Fiscalía, ‘Yako’, presunto integrante de la disidencia de las Farc conocida como la Segunda Marquetalia, habría cumplido un rol determinante como enlace entre los autores materiales y los posibles determinadores del crimen.
Las autoridades lo buscan desde hace varias semanas, pues sería quien conectó a alias ‘El Viejo’, identificado como Simeón Pérez Marroquín, con alias ‘El Zarco Aldinever’, uno de los cabecillas de esa estructura armada ilegal.
Según el testimonio de alias ‘El Viejo’, revelado por la revista Semana, ‘Yako’ habría sido quien lo contactó meses antes del atentado y lo trasladó hasta la frontera con Venezuela para reunirse con ‘El Zarco’. En ese encuentro, al parecer, se definieron aspectos clave de la operación, incluyendo la cadena de mando y los canales de comunicación.
El testigo aseguró que la orden de atentar contra Uribe Turbay provenía “de los de arriba” y que debía ejecutarse “sí o sí”. Incluso, se habría ofrecido una suma cercana a los mil millones de pesos por el asesinato, además de recursos adicionales para sobornos o evitar filtraciones.
Las autoridades han señalado que esta estructura criminal habría operado bajo la coordinación de la Segunda Marquetalia, una disidencia de las Farc que se mantiene como principal hipótesis dentro del caso .
En el desarrollo de la investigación, también se ha establecido que alias ‘El Costeño’, o ‘Chipi’, habría sido el encargado de reclutar al menor de edad que disparó contra el entonces precandidato presidencial.
En este entramado, alias ‘Yako’ habría cumplido un papel articulador, facilitando los contactos entre los distintos implicados y asegurando la coordinación logística del atentado.
El plan criminal, según las declaraciones, habría tenido un primer intento en el sector de Villa Amalia, que fue cancelado debido a la inasistencia del candidato. Posteriormente, la operación se habría reconfigurado hasta concretarse en Bogotá.