Ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), los familiares de los 11 diputados del Valle asesinados por las Farc durante su secuestro entregaron sus testimonios y narraron cómo sus vidas cambiaron tras la retención de sus familiares.
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A la audiencia asistieron Fabiola Perdomo (esposa de Juan Carlos Narváez), Ángela Giraldo (hermana de Francisco Giraldo), John Jairo Hoyos (hijo de Javier Hoyos), Diego Quintero (hermano de Alberto Quintero), Carolina Charry (hija de Carlos Charry), Diego Barragán (hijo de Carlos Barragán), Sebastián Arizmendi (hijo de Héctor Arizmendi), Luz Ángela Zapata Pérez (sobrina de Edinson Pérez), Diana Echeverry (hija de Ramiro Echeverry), Natalie Varela (sobrina de Rufino Varela) y Juliana Orozco (hija de Nacianceno Orozco).
La primera en entregar su informe fue Fabiola Perdomo, quien aseguró que su vida cambió el 11 de abril de 2002.
"El día del secuestro él me llamó y me dijo que los iban a sacar de la asamblea por amenaza de un petardo. Los subieron a un bus y no me volvió a contestar. En ese momento sé que lo secuestraron y desde ahí no volví a saber de mi esposo", dijo.
También afirmó que alias ‘Santiago’ y alias ‘El Grillo’ deben ser citados porque tienen toda la información de lo que sucedió con los diputados del Valle.
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"El Estado fue incapaz de traer a nuestras familias a pesar de tener todo a su lado para lograrlo, hoy queremos saber todo lo que pasó", precisó.
A su turno, Natalie Varela dijo que recordaba a su tío como un líder.
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"Él estaba pendiente de todos, preocupado por su familia. Ocupó muchos cargos públicos y nunca se nos pasó por la mente perderlo. No pudo estar con nosotros para vernos crecer", mencionó.
Advirtió que lo más duro fue ir a reconocerlo a Medicina Legal, pues su cuerpo ya estaba en estado de descomposición. Nunca imaginaron ver esa imagen, aunque recuerda que lo veían envejecer y enfermar en cada prueba de supervivencia.
A su turno, Diana Echeverry recordó a su padre: "era un negro humilde y trabajador. La última vez que lo vi me dejó en el colegio y se fue a la asamblea. La noche de su secuestro, pude hablar con él por última vez. Solo nos dijo que se había comido la galleta más rica de su vida, era lo único que había comido ese día".
Había pasado 5 años del secuestro de su padre cuando llamaron a su casa a la 1:00 de la mañana
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"Una llamada a esa hora nunca es buena, nos dijeron que lo habían asesinado. Yo estaba terminando mi trabajo de grado y el día de la ceremonia recibí 15 ramos, ninguno para mí, todos para un funeral sin cuerpo", manifestó.
El representante a la Cámara John Jairo Hoyos aseguró que para él fue muy doloroso separarse de su padre, un hombre mayor y comprometido con su trabajo.
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"Recuerdo que cuando liberaron a Sigifredo López, todos salimos corriendo para darle la bienvenida, pero me preguntaba ¿por qué no era yo él que estaba recibiendo a mi papá?", dijo.
Por su parte, Diego Quintero criticó fuertemente que los gobiernos de Andrés Pastrana y Álvaro Uribe no hicieran el intercambio humanitario. Cree que ambos mandatarios les arrebataron la posibilidad de ver de nuevo a su hermano.
El primer bloque de testimonios lo cerró Luz Ángela Zapata Pérez, quien, entre lágrimas, recordó que su tío le decía la "papayita" y que desde que fue secuestrado la vida de su familia cambió para siempre.
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"Yo no puedo perdonar a las Farc, mi familia ha sufrido mucho por ellos. A mi abuela se le acabó la vida ese día y hoy está en cama con una demencia senil. Nos pregunta por él a veces y hace tres años ella decidió olvidar todo el dolor que tenía", aseguró.
Igualmente, los familiares puntualizaron que es necesario que las Farc contribuyan con la verdad, la reparación y, en especial, la no repetición de estos hechos.
El más joven de los diputados era Francisco Giraldo. Su hermana Ángela Giraldo afirmó que no olvidará, pero que perdona a las Farc, aunque espera que no haya impunidad porque a la final el secuestro de los diputados fue una tortura, ya que los padres murieron, los hijos crecieron y las esposas tuvieron que salir adelante solas.
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"Cuando asesinan a mi hermano, mi mamá me dice que ya era libre. Yo no entendí, para mí fue muy duro saber eso", aclaró.
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A su turno, Diana Carolina Charry contó cómo días antes del secuestro de su padre, su hermana menor, Laura, soñó que lo secuestraban y cómo en cada una de las 7 pruebas de supervivencia vieron que se apagaba.
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"Mi papá tenía 45 años cuando lo secuestraron. En cada prueba lo veía más delgado, canoso, triste; perdió el brillo de sus ojos miel", manifestó.
Igualmente, Diego Barragán recordó que mientras las Farc entregaban el cuerpo de su padre, su familia vivió múltiples efectos negativos.
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“Mi hermana se intentó suicidar dos veces tras conocer que mi papá había sido asesinado. Yo me metí en cosas malas, fue mucho para nosotros siendo jóvenes y viviendo fuera de Colombia (...) Después del entierro fuimos a muchos psicólogos, mi hermana fue víctima de bipolaridad, pero hoy en día está muy bien y sé que mi papá está muy orgulloso de ella", aseguró.
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De la misma manera, Juliana Orozco recordó cómo la muerte de su padre trajo cambios a su familia; como que su mamá debió ser madre y padre a la vez, incluso volviéndose diputada del Valle.
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Finalmente, Sebastián Arizmendi señaló que sintió gran paz cuando pudo decirle a Iván Márquez que aunque a sus 9 años había prometido matarlo, hoy en día era una buena persona e incluso mucho mejor de lo que ellos serían algún día.
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