Cientos de residentes de un edificio de ocho pisos en Miami recibieron la orden de evacuación luego de que las autoridades lo calificaran como "inseguro", y más de seis semanas después del colapso del condominio Champlain Towers South en Surfside que dejó 98 muertos.Los ocupantes de las 137 unidades del edificio ubicado cerca del aeropuerto de Miami recibieron la notificación la noche del lunes y de inmediato empezaron a hacer maletas y meter algunas pertenencias en sus vehículos, como muestran este martes medios locales.La orden, que pone como plazo la mañana de hoy para que el edificio quede desocupado, se da luego de que el 26 de julio funcionarios locales se reunieran con los residentes para abordar la condición de la estructura, la cual figuraba en una lista de edificaciones "inseguras" hecha por las autoridades en el mes de mayo.De acuerdo al diario Miami Herald, al día siguiente de la reunión, y tras una inspección, los funcionarios ordenaron el cierre del garaje a consecuencia de problemas en la estructura.A pesar de no haber suministrado un plan para solucionar los fallos ni solicitar permisos para acometer obras, los funcionarios locales recibieron la semana pasada una notificación en la que fueron informados de que el edificio era seguro para habitar en vista de las reparaciones que se efectuaban.La inspección hecha el lunes determinó que dichas reparaciones "no eran adecuadas" para el refuerzo de las columnas y ordenaron la evacuación del edificio."La integridad estructural ha sido degradada por el contratista que procedió con reparaciones para las que no estaba autorizado", señaló Asael Marrero, funcionario de la ciudad de Miami, al canal local NBC Miami.La junta de propietarios había recibido una notificación el pasado 7 de julio por varias incumplimientos de la normativa, y tampoco había efectuado el obligatorio proceso de recertificación al ser una estructura de más de 40 años de antigüedad."Si este edificio es demolido, se irá nuestra propiedad y todos nuestros recuerdos de haber crecido aquí", expresó al canal local WSVN la residente Mya Ncastanedo.Las autoridades locales están colaborando con los residentes para que encuentren algún albergue temporal.El proceso de evacuación se suma a otras órdenes semejantes dictaminadas en Miami-Dade y emitidas tras el derrumbe de edificio Champlain Towers South, en la localidad costera de Surfside, que colapsó el 24 de junio por causas que aun son materia de investigación.
Las autoridades del condado de Miami-Dade (Florida, EE.UU.) identificaron a Estelle Hedaya, de 54 años, como la última víctima del súbito derrumbe de un condominio playero ocurrido hace más de un mes en Surfside, una pequeña ciudad aledaña a Miami Beach.Con Hedaya suman un total de 98 los fallecidos por el colapso del edificio residencial Champlain Towers South, ocurrido la medianoche del pasado 24 de junio en el condado de Miami-Dade."Hemos identificado a la última persona desaparecida (en el derrumbe) e informado a su familia", dijo este lunes en rueda de prensa la alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava.Levine Cava explicó que agentes de la Policía y especialistas prosiguen las tareas de recuperación de "todos restos humanos identificables" y objetos personales en la pila de escombros trasladados del lugar del siniestro a un depósito en Miami.Recordó la regidora con emoción la "generosidad y amor desbordante de tanta gente" desde que se produjo esta "tragedia impensable" en la que "hemos visto lo mejor del ser humano como colectividad".Y tuvo palabras de elogio para los equipos de rescatistas y bomberos que han buscado en los escombros durante 33 días "como si buscasen a alguien de su propia familia".Entre las víctimas, además de estadounidenses, hay argentinos, cubanos, uruguayos, colombianos, chilenos, venezolanos, paraguayos e israelíes, entre otras nacionalidades.Desde el viernes pasado, los trabajos de búsqueda en lo que es ahora una explanada se habían dado por terminados, sin noticias de Hedaya, pese a los reclamos de sus familiares.Para ese día ya habían sido transportadas toneladas de escombros a un lote cercano al Aeropuerto Internacional de Miami (MIA), de los que se extraen aún pertenencias de los residentes y que serán clave en la investigación.Con Hedaya, proveniente de una familia neoyorquina judía y que trabajaba como directora de operaciones de una compañía internacional de joyas, las autoridades han terminado la identificación de víctimas, recogieron medios locales.La Policía del condado detalló que los restos de Hedaya habían sido recuperados el pasado martes 20 de julio.Las autoridades aún analizan la apertura de la avenida Collins, aledaña al que fuera un edificio residencial de 12 pisos y más de 130 apartamentos, debido a posibles daños que se pudieron haber presentado en la vía como consecuencia del desplome.El Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NITS) investiga las causas del derrumbe del edificio, construido en 1981, lo que puede tardar años.En los tribunales hay media decena de demandas presentadas contra la asociación del condominio, que tenía problemas estructurales desde por lo menos 2018 que merecían atención urgente, según el reporte de una firma de ingenieros.Mientras, no está claro qué sucederá con el terreno del edificio residencial que se desplomó en cuestión de segundos.El juez a cargo de varias de las demandas presentadas quiere que la propiedad se venda a precio de mercado y que el dinero recaudado, entre los 100 y los 110 millones de dólares, vaya cuanto antes a las víctimas en concepto de compensación.Algunos propietarios del condominio son favorables a que se vuelva a edificar en el solar, mientras que otros son partidarios de que el terreno se destine exclusivamente a la construcción de un monumento en memoria de las víctimas.
Este lunes se conoció el nombre de otro colombiano fallecido en el derrumbe del edificio en Miami-Dade. Se trata de Julio César Velásquez, tenía 66 años y vivía en el tercer piso del Champlain Towers con su esposa Ángela Velásquez, de 60 años, y su hija Teresa.Ángela Velásquez fue la primera víctima identificada y en días pasados se había logrado establecer que Teresa había llegado al edificio el día anterior al colapso para visitar a sus padres.Su hermano, Jorge Palacio, asistió a una ceremonia religiosa en Miami en memoria de Ángela. “Será un vacío muy grande para nuestras vidas, igual que el de mi sobrina y mi cuñado que sé que están en mejor vida que nosotros”.La otra familia de colombianos que aún se encuentra desaparecida es la de Luis Fernando Bart, de 51 años; Catalina Gómez, de 45, y su hija Valeria Bart, de 14 años. Un hermano de Luis Fernando confirmó que ellos habían llegado de vacaciones a la ciudad hacía tres semanas, pues tenían planeado vacunarse contra el COVID-19.
Los equipos de búsqueda en el siniestrado edificio residencial en Surfside, en el sur de Florida (EE. UU.), rescataron otros 7 cuerpos, con lo que la cifra provisional de fallecidos por el derrumbe se eleva a 86."Este es un asombroso y desgarrador número que nos afecta a todos muy, muy profundamente. La magnitud de esta tragedia crece día a día", manifestó este sábado en rueda de prensa la alcaldesa del condado Miami-Dade, Daniella Levine Cava.La regidora agregó que la cifra de desaparecidos por el derrumbe se ubica hoy en 43 mientras que el número de personas localizadas se elevó a 211, en vista de la labor de los detectives que participan en este operativo y que ha permitido actualizar la lista de quienes residían en el edificio de 12 plantas.En la que ha sido la única rueda de prensa del día en torno a este accidente, ocurrido la madrugada del pasado 24 de junio, la alcaldesa indicó que el número de víctimas mortales identificadas ascendió a 62, con 61 notificaciones a las familias que han perdido a algún miembro en este suceso trágico.Añadió que la labor de la oficina del médico forense de Miami-Dade se ha incrementado como consecuencia de esta tragedia y, en vista de ello, se ha sumado a las tareas el forense del vecino condado de Broward.Son más de 13 millones de libras de concreto y escombros (cerca de 6 millones de kilos) los que se han retirado del lugar donde se erigía desde 1981 el condominio Champlain Towers South, con ayuda de unos 60 camiones que cada día trabajan en el sitio, informaron las autoridades.Al menos otros dos miembros de los equipos de búsqueda han debido ser hospitalizados, uno por un "incidente cardíaco" y el otro por una laceración.A ellos se suma un oficial de Policía de Miami-Dade, que debió ser intervenido quirúrgicamente luego de que su pie fuera arrollado por un camión días atrás.Entre las últimas víctimas identificadas por la Policía de Miami-Dade figuran familiares de la primera dama de Paraguay, Silvana López-Moreira. Se trata de Sophía López-Moreira, hermana de la primera dama; su marido, Luis Pettengill, ambos de 36 años, y de Luis López Moreira III, de 3 años y uno de los tres hijos del matrimonio.Asimismo, el viernes se identificó el cuerpo de Leidy Luna Villalba, la joven de 23 años que viajó junto a la familia para desempeñarse como niñera.El presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, llegó el viernes al sur de Florida donde permanecerá hasta el 13 de julio, "por motivos particulares relacionados con los hechos acaecidos en la ciudad de Miami", como explicó en una carta remitida a la Corte Suprema de Justicia de ese país.Han sido identificadas también Benny Weisz, de 31 años; Ángela Velásquez, de 60 años, e Ilan Naybrif, de 21, según el último parte de la policía de Miami-Dade.Las causas del derrumbe del edificio residencial están bajo investigación y ya ha comenzado una batalla legal en busca de compensaciones por daños por parte de algunos de los residentes en Champlain Towers South.Según se ha sabido por documentos existentes en los registros de la Alcaldía de Surfside, el edificio ya desaparecido tenía problemas estructurales que fueron detectados en 2018 por una firma de ingenieros y la comunidad se había atrasado en hacer las costosas reparaciones recomendadas.
Angela Velásquez tenía 60 años y vivía en el tercer piso del Champlain Towers con su esposo Julio y su hija Teresa. En días pasados se había logrado establecer que Teresa había llegado al edificio el día anterior al colapso para visitar a sus padres y ni ella ni Julio han sido identificados por el momento. Angela Velásquez se convierte entonces en la primera víctima fatal colombiana tras el desplome del edificio.Su hermano Jorge Palacio asistió a una ceremonia religiosa en Miami en memoria de Angela desde donde dijo: “Va a ser un vacío muy grande para nuestras vidas, igual que el de mi sobrina y mi cuñado que sé que están en mejor vida que nosotros”.La otra familia de colombianos que aún se encuentra desaparecida es la de Luis Fernando Bart, de 51 años; Catalina Gómez, de 45, y su hija Valeria Bart, de 14 años. Un hermano de Luis Fernando confirmó que ellos habían llegado de vacaciones a la ciudad hace tres semanas, pues tenían planeado vacunarse contra el COVID-19.Tras el colapso del edificio han sido recuperados 79 cuerpos y de ellos se han podido identificar 51. En este momento continúan las labores de búsqueda de las 61 personas que permanecen desaparecidas.
Los rescatistas terminaron la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros del derrumbe parcial de un edificio el 24 de junio en Florida, dijo el miércoles la alcaldesa del condado de Miami-Dade, donde ocurrió la tragedia que dejó al menos 54 muertos."Tomamos la decisión extremadamente difícil de pasar de una operación de búsqueda y rescate a la recuperación" de cuerpos, declaró Daniella Levine Cava, quien precisó que aún 86 personas permanecen desaparecidas.Las búsquedas entre los escombros realizadas las 24 horas del día en las últimas dos semanas no permitieron encontrar ningún sobreviviente, salvo un adolescente el mismo día que colapsó parte de ese edificio de 12 pisos frente al mar.Rescatistas de Israel y México llegaron para participar de las tareas. La mayor parte del edificio, denominado Champlain Towers South, se derrumbó de manera aún no explicable aun cuando la estructura parecía tener partes algo degradadas.Lo que quedo del edificio, cuya estabilidad estaba en riesgo, fue demolido el domingo con una explosión controlada. Eso permitió que después los rescatistas llegaran a zonas hasta entonces imposibles de acceder.El sitio fue arrasado el martes por los vientos y la lluvia de la tormenta tropical Elsa, que tocó tierra en la costa oeste de Florida el miércoles.
Un cuerpo más fue extraído este lunes de los escombros en el lugar donde se erigía el edificio Champlain Towers South en Surfside (Miami-Dade), que este domingo fue totalmente derruido, con lo cual son 28 los fallecidos en el derrumbe ocurrido hace doce días.La alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, informó de que ahora quedan 117 personas sin localizar y 191 localizadas con vida después del derrumbe del 24 de junio.De las 28 víctimas mortales, 26 han sido identificadas. Las últimas son el matrimonio formado por Ingrid Ainsworth, de 66 años, y Tzvi Ainsworth, de 68, que habían vivido 20 años en Australia.Levine Cava se refirió a las dificultades añadidas que la lluvia y los rayos estaban creando para los rescatistas que reanudaron sus tareas, interrumpidas el domingo por la demolición de la parte del edificio que no cayó con el derrumbe.La demolición se hizo por razones de seguridad pues existía el riesgo de que la estructura de 12 pisos cayera a causa de las lluvias y vientos de la tormenta tropical Elsa, que se espera que llegue este martes a los Cayos de Florida y luego suba por la costa oeste del estado hasta el extremo noroccidental.Miami-Dade no está en la trayectoria pronosticada, pero la inestabilidad meteorológica creada por Elsa, que este lunes tocó tierra en Cuba, se siente ya en esta parte de Florida.La alcaldesa indicó que, tras la demolición, los rescatistas han podido buscar por primera vez toda el área que ocupaba el edificio, que se construyó en 1981 y tenía problemas estructurales por lo menos desde 2018.Las causas del derrumbe aun no han sido determinadas, pero hay varias investigaciones en marcha.También hay varias demandas presentadas ante la justicia por personas que reclaman compensaciones por daños a la comunidad de vecinos.
Un terremoto de magnitud 6,7 sacudió este viernes una región del sudeste asiático, informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), menos de tres semanas después de que un fuerte sismo en la misma zona dejara más de 80 muertos.El temblor ocurrió en el sur de Filipinas a las 7:42 p. m. (11:42 GMT), a una profundidad de 65,7 kilómetros y a aproximadamente 21 kilómetros al suroeste de la localidad de Sarangani, en la isla de Mindanao, según el USGS.Por el momento no se emitieron alertas de tsunami.
El reciente terremoto registrado en Venezuela volvió a poner sobre la mesa la importancia de estar preparados ante un eventual movimiento sísmico de gran magnitud. En Santander, uno de los departamentos con mayor actividad sísmica del país, las autoridades aseguran que existen planes de contingencia y protocolos de respuesta para atender este tipo de emergencias.El director de Gestión del Riesgo de Santander, Eduard Sánchez, explicó que el departamento mantiene una coordinación permanente con las entidades técnicas, organismos operativos y de socorro para monitorear los diferentes fenómenos naturales que pueden presentarse en el territorio."Tenemos canales de comunicación muy importantes con todas las entidades técnicas y de socorro. Hemos analizado cada uno de los eventos naturales a los que somos vulnerables y para cada uno contamos con planes de contingencia y estrategias de respuesta", indicó el funcionario.Sánchez señaló que una de las principales tareas ha sido fortalecer la preparación de las comunidades mediante acciones preventivas como la identificación de rutas de evacuación, la revisión del estado de las viviendas y la promoción de medidas para reducir riesgos dentro de los hogares.Entre las recomendaciones, destacó la importancia de asegurar objetos que puedan desprenderse durante un sismo, conocer los lugares más seguros dentro de las viviendas y mantener un plan familiar de emergencia para saber cómo actuar en caso de un movimiento telúrico.El director recordó además que cada año se realiza el Simulacro Nacional de Respuesta a Emergencias, un ejercicio que permite capacitar a la ciudadanía y fortalecer la capacidad de reacción de las instituciones frente a este tipo de eventos."El simulacro nos permite trabajar directamente con las comunidades para que conozcan cómo actuar cuando ocurre una emergencia y tengan presentes las medidas de autoprotección", afirmó.Uno de los aspectos que, según las autoridades, brinda mayor tranquilidad es el cumplimiento de las normas de sismorresistencia en las construcciones más recientes, especialmente en el área metropolitana de Bucaramanga.Sánchez explicó que la frecuente actividad sísmica registrada en el sector de la Mesa de Los Santos ha permitido fortalecer la cultura de la prevención y el cumplimiento de los estándares técnicos en las edificaciones."Afortunadamente, los procesos constructivos cumplen hoy con la normatividad de sismorresistencia. En Santander, especialmente en la Mesa de Los Santos, los movimientos sísmicos son frecuentes, pero no hemos tenido afectaciones significativas. Esto demuestra la responsabilidad que ha existido en la construcción de edificios y viviendas bajo los requisitos técnicos establecidos", manifestó.El funcionario concluyó que, aunque el departamento mantiene un buen nivel de preparación, especialmente en el área metropolitana, la reducción del riesgo también depende de que la ciudadanía conozca los protocolos de evacuación, participe en los simulacros y adopte medidas preventivas dentro de sus hogares, debido a que Santander continúa siendo una de las regiones con mayor actividad sísmica del país.
Justo el día en el que Abelardo de la Espriella recibía su credencial como presidente electo de Colombia, las disidencias de alias 'Calarcá' enviaron su primer mensaje al mandatario que tan solo minutos antes les había dado un ultimátum para someterse a la justicia colombiana."A todos los ilegales disponen de un mes para organizar su sometimiento al estado de derecho. En mi gobierno no habrá ofertas generosas ni concesiones inaceptables", insistió el mandatario electo.En la Troncal de Occidente el Frente 36 de las disidencias de alias 'Calarcá' instaló varios artefactos explosivos en la vía que comunica a Medellín con la Costa Caribe, ocasionando el cierre por más de 12 horas de este importante tramo a nivel nacional.Tras la llegada de la Fuerza Pública al sector La Paulina del municipio de Valdivia y cuando las autoridades hacían la detonación controlada de uno de los elementos, comenzó el hostigamiento a los expertos que buscaban habilitar el corredor vial.Una vez acabó el ataque armado y los uniformados pudieron seguir con sus labores, la Troncal de Occidente fue habilitada ante la presencia masiva del Ejército Nacional que sigue alerta ante cualquier novedad en la vía."Fueron desactivados dos cilindros, los cuales habían sido colocados en la vía. Asimismo, se desactivaron dos artefactos explosivos más, los cuales estaban ubicados como trampas, donde podían haber caído la población civil y el personal que en este momento se encontraba desarrollando el procedimiento", manifestó el brigadier general Eduardo Arias, comandante de la Séptima División.Sin embargo, una vez con la situación normalizada en el Norte antioqueño llamó la atención un mensaje pintada en el suelo con pintura roja, “no comemos de Tigre ni de paramilitares”, en un mensaje directo al presidente electo, Abelardo De La Espriella.Ante la expectativa por la respuesta del mandatario electo, que ha promulgado su lucha frontal contra los grupos ilegales, la zozobra y el temor se apoderan nuevamente de Valdivia y sus alrededores en donde se ha vuelto repetitivo los ataques armados en este importante sector para la movilidad de la región.
Los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela continúan dejando un saldo cada vez más devastador. La presidenta Delcy Rodríguez confirmó este viernes que la cifra de fallecidos ascendió a 589 personas, mientras que 2.980 personas resultaron heridas. La mandataria también destacó que los organismos de socorro han logrado rescatar con vida a decenas de sobrevivientes atrapados entre los escombros."Debemos informar que lamentablemente ya tenemos 589 personas fallecidas y 2.980 personas heridas, pero también hemos rescatado con vida decenas de personas, que nos causa alegría que puedan dar ese abrazo a su familia y a los seres queridos", declaró Rodríguez durante un balance oficial. Asimismo, indicó que desde los sismos se han registrado 214 réplicas, evidencia de que la actividad sísmica continúa en el territorio venezolano. "Este proceso de liberación de fuerzas sísmicas se está dando en las últimas horas", agregó.Ante la magnitud de la tragedia, la comunidad internacional ha intensificado su apoyo. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) anunció que equipos internacionales de búsqueda y rescate de al menos 17 países se encuentran movilizándose hacia Venezuela para colaborar en la localización de sobrevivientes y la atención de la emergencia."La prioridad absoluta es llevar esos equipos de búsqueda y rescate al lugar", afirmó en Ginebra el portavoz de OCHA, Jens Laerke. El funcionario calificó los terremotos como "una de las cosas más devastadoras que pueden ocurrirle a cualquier país" y destacó la rapidez con la que ha reaccionado el sistema humanitario internacional. "Lo que estamos viendo ahora es una movilización internacional en su mejor versión. Todo el sistema humanitario se está moviendo muy rápido y a gran escala", aseguró.Los sismos de magnitud 7,2 y 7,5, registrados el miércoles, provocaron el colapso de decenas de edificaciones, especialmente en La Guaira, ciudad costera cercana a Caracas, donde se concentra gran parte de los daños. Las autoridades continúan evaluando la magnitud de la destrucción mientras avanzan las labores de remoción de escombros y búsqueda de personas desaparecidas.Hasta el momento se han desplegado 25 equipos especializados, entre ellos 17 unidades nacionales de búsqueda y rescate urbano y varios equipos de respuesta médica de emergencia, que en conjunto suman alrededor de 1.000 rescatistas.De acuerdo con la ONU, ya se encuentran operando en Venezuela equipos procedentes de Chile, Colombia, El Salvador, Italia, México, Suiza y Estados Unidos, mientras que brigadas de Reino Unido, República Checa, Ecuador, Francia, Alemania, Jordania, Países Bajos, Catar y España también se dirigen al país para reforzar las labores de rescate y asistencia humanitaria.
El estado costero de La Guaira, puerta de entrada a Venezuela, enfrenta una de sus horas más oscuras tras un sismo que ha dejado imágenes desoladoras de edificios prácticamente destruidos que "se cayeron como castillos de Naipes".En medio de esta tragedia, las autoridades han declarado el estado de emergencia en las parroquias de Caraballeda y Catia La Mar, las zonas que requieren mayor atención inmediata.Operaciones de rescate y esperanzaAndrés Goncalvez, secretario de seguridad de La Guaira, informó que las labores de búsqueda no se han detenido y que la prioridad absoluta es localizar a personas atrapadas bajo las estructuras colapsadas. Según Goncalvez, el esfuerzo ha dado frutos: "Ayer... más de cinco personas ahí, gracias a Dios, rescatadas con vida".Pese a los testimonios desgarradores de familias que escuchan gritos bajo las toneladas de concreto, el funcionario enfatizó que "son lo último que se pierde, la esperanza". Respuesta gubernamental y apoyo internacionalDesde la noche del domingo, el gobierno nacional ordenó la instalación de puestos de comando y el despliegue de cuerpos de bomberos y paramédicos de diversos estados del país. La fase de recuperación ha comenzado con la llegada de más de 150 máquinas amarillas destinadas al despeje de vialidad y remoción de escombros. La tragedia también ha convocado la solidaridad extranjera. "Ayer entramos en la fase de recuperación, ya llegaron los primeros apoyos internacionales de la República Dominicana, varios rescatistas", señaló el secretario de seguridad, añadiendo que otros países se están sumando a la labor de colaboración. Restablecimiento de servicios y logísticaEl impacto en la infraestructura ha sido severo, afectando incluso al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar. Durante la noche, una comitiva de altos funcionarios supervisó las "obras nocturnas reparando la pista del aeropuerto" para garantizar su operatividad. Paralelamente, se trabaja en el restablecimiento de la energía eléctrica en zonas como Macuto y en la distribución de suministros básicos. "Hoy también estamos recibiendo por Ministerio de Alimentación, camiones de alimentación, comida para brindarle todo el apoyo a nuestro estado", confirmó Goncalvez, quien destacó la resiliencia y solidaridad típica de la cultura venezolana ante la magnitud de la catástrofe. Aunque todavía no existe un balance definitivo de víctimas, se estima que la cifra de personas afectadas podría superar las 70,000 en toda la región.Escuche aquí la entrevista: