Las víctimas de las desapariciones forzadas en Juan Frío, Norte de Santander, llevan años esperando conocer la verdad sobre el paradero de sus seres queridos. La Unidad de Búsqueda de Personas dadas Por Desaparecidas ha hecho una excavación para determinar si en un horno que, en principio era utilizado para producir panela, podría haber estructura óseas de desaparecidos, tal como lo dicen algunos jefes de las autodefensas.Queremos encontrar algo de nuestros seres queridos: familias de víctimas de desaparición en fronteraEn 1960 fue construido un horno en una vía de Juan Frío, en zona rural de Villa del Rosario, Norte de Santander, durante varios años fue utilizado para producir panela, pero, según el relato de algunos exjefes paramilitares como Jorge Iván Laverde, alias ‘El Iguano’, y Salvatore Mancuso, en el año 2000 las autodefensas habrían empezado a utilizar este horno y otros para, presuntamente, desaparecer personas.Hasta hace poco tiempo este horno, que está ubicado unos kilómetros después del caserío de Juan Frío, se encontraba bajo tierra, pero después de algunas investigaciones, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas hizo unas excavaciones y lograron hallar la estructura.Durante una semana una comisión de la entidad ha hecho estas excavaciones para determinar si puede haber, posiblemente, estructuras óseas, piezas dentales, o elementos procedentes de cuerpos de personas dadas por desaparecidas.En esta zona hay también una estructura de un antiguo molino de agua que, en su momento, llevaba líquido al trapiche, pero desde hace un tiempo se convirtió en un lugar simbólico y de memoria para los familiares de las víctimas de los desaparecidos. Allí, hay fotos y ramos de flores que han llevado durante varios años para recordar a sus seres queridos.Asimismo, un grupo de víctimas llegó al lugar, llevaron flores y prendieron velas para hacerle un homenaje a sus familiares desaparecidos, dicen que es la luz de esperanza que se enciende por este tipo de labores, pues consideran que podrían obtener información sobre el paradero de sus seres queridos.A Juan Frío solo lo separa de Venezuela el río Táchira, aunque todas las labores de búsqueda, hasta este momento, se han hecho en territorio colombiano. Los testimonios de algunos exjefes paramilitares darían cuenta de que al otro lado de la frontera también podría haber cuerpos o estructuras óseas de desaparecidos en el marco del conflicto armado, es por esto por lo que, en los próximos meses, y con permiso del gobierno venezolano, las autoridades colombianas podrían avanzar en estas labores en Venezuela."¿Qué sucedió? ¿Por qué si lo iban a asesinar simplemente no lo dejaron por ahí tirando donde lo pudiéramos haber encontrado? pero no, lo desaparecieron", señaló Ruth Cotamo sobre el caso de su hermano.
En 1960 fue construido un horno en una vía de Juan Frío, en zona rural de Villa del Rosario, Norte de Santander, durante varios años fue utilizado para producir panela, pero, según el relato de algunos exjefes paramilitares como Jorge Iván Laverde, alias ‘El Iguano’, y Salvatore Mancuso, en el año 2000 las autodefensas habrían empezado a utilizar este horno y otros para, presuntamente, desaparecer personas.Hasta hace poco tiempo este horno, que está ubicado unos kilómetros después del caserío de Juan Frío, se encontraba bajo tierra, pero después de algunas investigaciones, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas hizo unas excavaciones y lograron hallar la estructura.Durante una semana una comisión de la entidad ha hecho estas excavaciones para determinar si puede haber, posiblemente, estructuras óseas, piezas dentales, o elementos procedentes de cuerpos de personas dadas por desaparecidas.En esta zona hay también una estructura de un antiguo molino de agua que, en su momento, llevaba líquido al trapiche, pero desde hace un tiempo se convirtió en un lugar simbólico y de memoria para los familiares de las víctimas de los desaparecidos. Allí, hay fotos y ramos de flores que han llevado durante varios años para recordar a sus seres queridos."La expectativa es encontrar algo de nuestros seres queridos, así sea un cabello, sea una partecita de la piel o sea parte de la dentadura que se dice que es lo más primordial o lo más importante a quién pertenece", dijo a Blu Radio María Consuelo Montañez.Asimismo, un grupo de víctimas llegó al lugar, llevaron flores y prendieron velas para hacerle un homenaje a sus familiares desaparecidos, dicen que es la luz de esperanza que se enciende por este tipo de labores, pues consideran que podrían obtener información sobre el paradero de sus seres queridos."Lo último que se pierde es la esperanza, pero es difícil, creo yo, encontrar algo, principalmente por el tiempo que ha pasado, dicen que una persona incinerada bajo tierra demora menos, entonces no creo que sean muchas las posibilidades, pero, sin embargo, sigamos creyendo que sí puede haber algo de verdad en todo esto, que ojalá dios quiera haya algo de verdad y si a mí me dan algo de otra persona, pues lo recibo con mucho amor", explicó Emilia Coronado.A Juan Frío solo lo separa de Venezuela el río Táchira, aunque todas las labores de búsqueda, hasta este momento, se han hecho en territorio colombiano. Los testimonios de algunos exjefes paramilitares darían cuenta de que al otro lado de la frontera también podría haber cuerpos o estructuras óseas de desaparecidos en el marco del conflicto armado, es por esto por lo que, en los próximos meses, y con permiso del gobierno venezolano, las autoridades colombianas podrían avanzar en estas labores en Venezuela."¿Qué sucedió? ¿Por qué si lo iban a asesinar simplemente no lo dejaron por ahí tirando donde lo pudiéramos haber encontrado? pero no, lo desaparecieron", señaló Ruth Cotamo sobre el caso de su hermano.
El Buque de Apoyo Logístico ARC ‘La Guajira’ zarpó en la noche del domingo 16 de agosto desde la Base Naval ARC “Bolívar”, en Cartagena, con rumbo a Miami, Estados Unidos, para recoger y embarcar ayudas humanitarias que serán trasladadas posteriormente a Buenaventura, Valle del Cauca.La misión busca conectar la ayuda internacional con las comunidades afectadas por el terremoto registrado el pasado 10 de agosto. Una vez en Miami, el buque emprenderá el regreso hacia Colombia, atravesará el canal de Panamá y continuará hasta el puerto de Buenaventura.Esta es la primera operación del ARC “La Guajira” desde su reciente incorporación a la Armada Nacional. La unidad fue adquirida con el propósito de fortalecer las capacidades del país para responder ante desastres naturales y emergencias humanitarias.Para esta misión, el buque fue habilitado para transportar hasta 410 toneladas de ayuda humanitaria, aprovechando su capacidad logística. Además, cuenta con una autonomía de hasta 20 días continuos de navegación sin necesidad de reabastecimiento.El ARC “La Guajira” dispone también de un centro de mando y control integrado que permite coordinar operaciones de búsqueda, rescate y atención de emergencias, capacidades que podrán ser empleadas en futuras misiones de asistencia humanitaria.La comandante del buque, capitán de Corbeta Katherine Bolaños Duarte, destacó la importancia de esta primera misión y de poner las capacidades de la unidad al servicio de las comunidades afectadas por la emergencia.Otro de los aspectos destacados por la Armada es que el ARC “La Guajira” se convirtió en el primer buque de la institución cuya tripulación tiene el mando a cargo de oficiales mujeres, como parte de la participación y liderazgo femenino dentro de las operaciones navales.Con este zarpe, la Armada busca trasladar desde Estados Unidos las ayudas que serán entregadas a las familias damnificadas en el Pacífico colombiano y utilizar sus capacidades logísticas para apoyar la respuesta del Estado frente a la emergencia.
Desde el próximo viernes, 21 de agosto, estará cerrado un carril por sentido en la Carrera Séptima, entre las calles 102 y 116, debido a las obras del Corredor Carrera Séptima. La medida regirá las 24 horas del día y se extenderá por aproximadamente 12 meses, mientras avanza la construcción de este corredor vial en el norte de la capital.Pese al cierre parcial, la vía mantendrá dos carriles de circulación por sentido durante toda la ejecución de las obras. Los giros a la izquierda en las calles 112 y 109, para quienes van en sentido norte-sur, seguirán habilitados. Lo mismo ocurrirá con el giro a la izquierda hacia la calle 116, en dirección occidente, para quienes circulan en sentido sur-norte.Para los conductores particulares que prefieran evitar el sector, la Secretaría de Movilidad recomendó dos rutas alternas. En sentido norte-sur, tomar la Avenida Calle 127 hacia el occidente y retomar la Carrera Séptima por la Calle 94 hacia el oriente. En sentido sur-norte, tomar la Calle 94 hacia el occidente y retomar por la Avenida Carrera 9 hacia el norte.Por otro lado, varios paraderos del Sistema TransMilenio ubicados sobre la Carrera Séptima serán reubicados o unificados en puntos provisionales durante las obras. Entre los cambios más relevantes están el traslado de los paraderos 113B01 y 113A01, que se ubicarán 70 metros al norte de la calle 102, y la unificación de los paraderos BD-052A y BD-053A en un nuevo punto sobre el separador lateral oriental de la vía, cerca de la calle 109.TransMilenio recomendó a los usuarios mantener recargada la tarjeta TuLlave con anterioridad, planificar sus viajes a través de la aplicación TransMiApp y seguir el canal oficial de WhatsApp para conocer información del servicio en tiempo real. Finalmente, la Secretaría Distrital de Movilidad hizo un llamado a peatones, ciclistas, conductores y usuarios del transporte público a atender la señalización de obra y las indicaciones del personal en vía, así como a transitar con precaución por el sector.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) hizo un llamado a las autoridades territoriales que atienden la emergencia provocada por el terremoto de magnitud 7,4 del pasado 10 de agosto: la remoción de escombros solo debe comenzar cuando exista certeza de que no hay posibilidad de encontrar más sobrevivientes.La instrucción fue planteada por el director de la entidad, David Santiago Tamayo, durante la sesión del Puesto de Mando Unificado Nacional de este lunes, espacio desde el que se coordinan las acciones de respuesta junto con las autoridades territoriales y las entidades del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres.El llamado se produce mientras continúan las labores de búsqueda y rescate en las zonas afectadas, con participación de equipos USAR acreditados ante Naciones Unidas.Como parte de la estrategia de evaluación de la emergencia, la UNGRD activó el Chárter Internacional, un mecanismo de cooperación que permite acceder a información satelital para analizar los daños ocasionados por desastres.También fue activado el sistema Disaster Response Coordination System (DRCS) de la NASA. Estas herramientas hacen parte del trabajo de la Mesa Geomática de la UNGRD, que reúne información satelital, fotografías aéreas y diferentes mecanismos de análisis.En este proceso participan, además, el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) e INDRA.De acuerdo con la información entregada por la UNGRD, ya fueron procesadas 166 imágenes satelitales de alta definición. A esto se suman imágenes de ultra detalle entregadas por Airbus sobre Cali y Cartago, en el Valle del Cauca, y Manizales y Pereira.En total, la entidad señala que se han obtenido más de 300 imágenes satelitales que sirven como insumo para identificar y caracterizar las áreas afectadas por el terremoto.Las autoridades priorizaron la toma de fotografías aéreas mediante aeronaves tripuladas y no tripuladas en 85 municipios. Hasta el momento, ya se completaron sobrevuelos y recolección de información en 13 municipios de Valle del Cauca, Chocó, Risaralda, Caldas y Quindío.Estos datos serán utilizados para identificar afectaciones en viviendas, vías, infraestructura y servicios esenciales, y servirán como insumo para orientar las decisiones de las autoridades frente a la emergencia.
Colombia ha recibido 222,5 toneladas de ayuda humanitaria internacional para atender a las comunidades afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el pasado 10 de agosto, cuyo epicentro estuvo en San José del Palmar, Chocó, y que también provocó daños en el Valle del Cauca y el Eje Cafetero.La Cancillería informó que, además de los suministros, 144 integrantes de equipos internacionales especializados ya se encuentran en el país apoyando las labores de atención de la emergencia.Los primeros aportes bilaterales llegaron de El Salvador, México, Chile y Perú. El Salvador envió 100 toneladas de ayuda; México, 58,5; Chile, 50, y Perú, 14 toneladas. En total, son 222,5 toneladas de alimentos, elementos de higiene, medicamentos y suministros médicos que ya están siendo destinados a las comunidades afectadas.La cooperación internacional también incluye personal especializado para las labores de respuesta. Según la Cancillería, 82 integrantes de la misión humanitaria de Israel, 40 miembros del Equipo ECU 11 del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Guayaquil, Ecuador, y 22 especialistas estadounidenses en búsqueda y rescate urbano ingresaron al país y se incorporaron a las operaciones coordinadas con las autoridades colombianas.Adicionalmente, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo está utilizando herramientas digitales y satelitales para medir las afectaciones y apoyar la evaluación de necesidades en Chocó, Valle del Cauca y el Eje Cafetero.A las zonas afectadas ya han llegado kits de alimentos, higiene, hábitat y menaje, además de bodegas móviles y tanques de agua.La Cancillería informó también que nuevos aportes bilaterales están en camino. Luxemburgo enviará 75 carpas familiares y cuatro multipropósito; Alemania, 2.500 filtros de agua y 3.000 kits de cocina; Suecia, 150 tiendas familiares y 360 mantas; e India, 20 toneladas de suministros humanitarios y médicos.También se espera ayuda de Paraguay, con cerca de 52 toneladas de agua potable, alimentos, productos para lactantes, elementos de higiene, insumos médicos y medicamentos.Por su parte, China anunció el envío de 7.000 mantas, 1.900 tiendas de campaña, 15 vehículos de emergencia para potabilización de agua y 200 lámparas solares, entre otros elementos.Guatemala aportará 1.600 kits de alimentos y 3.000 kits de aseo personal familiar, con un peso estimado de 30 toneladas.Millones de dólares en cooperación internacionalLa asistencia también se está canalizando por organismos multilaterales. España movilizará un primer paquete de ayuda por un millón de euros, mientras Italia aportará 1,5 millones de euros a través de diferentes organizaciones humanitarias.Uno de los mayores aportes anunciados corresponde a Estados Unidos, que canalizará recursos y suministros mediante organismos como la Organización Internacional para las Migraciones. La asistencia incluye elementos para refugios, cocina e higiene, además de 26,5 millones de dólares en apoyo humanitario total movilizado por ese país tras el terremoto.La Santa Sede donará 100.000 euros a través de Cáritas Colombiana, mientras la Soberana Orden de Malta gestiona un nuevo ofrecimiento de dos contenedores de ayuda.También se suman Suiza, con un millón de francos suizos; Corea, con un millón de dólares, además de un aporte de 20.000 dólares de KOICA Colombia al Banco de Alimentos; Singapur, con 50.000 dólares; y Noruega, con 10 millones de coronas noruegas.A esta respuesta se sumó este lunes el Reino Unido, que confirmó un aporte humanitario de 680.000 libras esterlinas, equivalentes a cerca de 3.000 millones de pesos colombianos.Los recursos serán canalizados a través de la Cruz Roja Colombiana y también permitirán fortalecer el trabajo del equipo humanitario de Naciones Unidas.El apoyo británico estará dirigido principalmente a garantizar refugio, atención médica, agua limpia y saneamiento en las zonas que resultaron más afectadas por el terremoto.
El Ministerio de Transporte hizo un llamado a todos los concesionarios viales para que actúen con empatía, solidaridad y sentido de urgencia frente a las necesidades de las comunidades afectadas. La petición del Ministerio se presentó luego de que fueran multados dos vehículos que transportaban ayudas humanitarias para atender la emergencia.De acuerdo con el Ministerio, los dos comparendos fueron impuestos en puntos bajo supervisión de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI). El primer caso ocurrió en la estación de pesaje ubicada en el sector del peaje Coello Cocora, en Tolima, correspondiente a la concesión APP GICA. El segundo se registró en Planeta Rica, Córdoba, en el sector Brasilia, dentro de la concesión Ruta al Mar.La ministra de Transporte, Elsa Noguera, cuestionó que estos vehículos fueran sancionados, pues movilizaban ayuda para las familias damnificadas por el terremoto. "En esta emergencia, todos debemos sumar y facilitar que la ayuda llegue de manera rápida y sin obstáculos a quienes más la necesitan", afirmó la funcionaria a través de su cuenta de X.El Ministerio señaló que las disposiciones excepcionales para facilitar el transporte de alimentos, agua, medicamentos, maquinaria y equipos deben ser socializadas de inmediato con todo el personal que opera en peajes, estaciones de pesaje y puntos de control.Frente a los dos casos conocidos, la ANI ordenó a los concesionarios levantar las multas impuestas a los vehículos que transportaban ayuda humanitaria. El Gobierno reiteró que ningún procedimiento puede convertirse en un obstáculo para que las ayudas lleguen oportunamente a las comunidades afectadas.