Organizaciones humanitarias advirtieron del creciente riesgo de propagación de enfermedades tras las inundaciones que dejaron miles de muertos y desaparecidos en el este de Libia, donde las esperanzas de encontrar supervivientes se agotan este sábado, seis días después de la catástrofe.La tromba de agua por la tormenta Daniel que golpeó el fin de semana pasado la ciudad de Derna, a orillas del Mediterráneo, reventó dos represas y provocó una riada fulgurante que arrasó con todo a su paso.La crecida, comparable a un tsunami de varios metros, dejó un paisaje de desolación, con gran parte de la ciudad arrasada como si se hubiera producido un fuerte sismo, dijo un fotógrafo de AFP.Edificios enteros fueron barridos por el agua y otros están medio destruidos, con vehículos encastrados en sus paredes. Esta catástrofe golpea a un país asolado por años de conflicto, donde hay dos gobiernos enfrentados.Altos funcionarios de la autoridad que controla la zona oriental de Libia --que no es el gobierno reconocido por la ONU-- han dado balances contradictorios.Othman Abdeljalil, el jefe de la cartera de Salud del gobierno del este, reportó 3.166 fallecidos en un balance emitido en la noche del viernes, que incluyó a 101 víctimas fatales encontradas durante la jornada.La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que "se encontraron y fueron identificados los cadáveres de 3.958 personas" y que hay 9.000 desaparecidos.Esta agencia de la ONU anunció que ya llegaron a la ciudad de Bengasi, a unos 300 kilómetros de Derna, 29 toneladas de material sanitario.Un corresponsal de AFP constató que en Bengasi aterrizaron dos aviones de carga con ayuda, uno de los Emiratos Árabes Unidos y otro procedente de Irán.A la entrada de Derna hay un flujo constante de vehículos que transitan por una vía improvisada y las excavadoras siguen trabajando para retirar los escombros.En Al Bayda, a 100 kilómetros al oeste de Derna, los habitantes intentan despejar las rutas y limpiar sus casas anegadas por el barro después de la riada.- "Huele a muerto" - En el terreno, organizaciones humanitarias como Médicos Sin Fronteras (MSF) e Islamic Relief advirtieron que en los próximos días hay riesgo de propagación de enfermedades y dificultades para entregar ayuda a los más necesitados.En el terreno, la situación es "caótica", lo que obstaculiza el recuento y la identificación de las víctimas, explicó Manoelle Carton, coordinadora médica de un equipo de MSF."Numerosos voluntarios de toda Libia y del extranjero están en el lugar. La coordinación de la ayuda es urgente", insistió esta cooperante, preocupada por la propagación de enfermedades transmitidas por el agua.La oenegé Islamic Relief, que advirtió de una "segunda crisis humanitaria" por el "creciente riesgo de enfermedades transmitidas por el agua y de escasez de comida, refugio y medicinas"."La ciudad huele a muerto. Casi todo el mundo ha perdido a algún conocido", alertó su director adjunto Salah Aboulgasem.Para agilizar las labores de búsqueda, el jefe del gobierno del este de Libia, Osama Hamad, decretó que a partir de este sábado se aplicarán nuevas restricciones en la zona de la catástrofe."Sólo tendrán acceso los equipos de búsqueda e investigadores libios y extranjeros", informó.- País dividido -Las tareas de rescate se ven trabadas por el caos en el que está sumido este país desde el levantamiento que, con ayuda de la OTAN, derrocó al dictador Muamar Gadafi en 2011.Actualmente existen dos gobiernos enfrentados: uno en Trípoli, reconocido por la ONU y dirigido por el primer ministro Abdelhamid Dbeibah, y otro en el este, controlado por el influyente mariscal Jalifa Haftar.Stéphanie Williams, diplomática estadounidense y exemisaria de la ONU en Libia, criticó en un mensaje en la red X, antes conocida como Twitter a los dirigentes libios por "usar el pretexto de la soberanía" para dirigir las operaciones de ayuda "según sus intereses".El portavoz del mariscal Haftar, Ahmad al Mesmari, reconoció que hay "necesidades enormes para la reconstrucción" durante una rueda de prensa el viernes en Bengasi.En el campo rival, el primer ministro, reconocido internacionalmente, criticó esta semana la ausencia de planes de desarrollo adecuados en el este y dijo que "la usura" contribuyó a la catástrofe.Le puede interesar:
El ciclón Daniel, que atravesó este domingo el noreste de Libia, ha sido "un desastre que supera las capacidades de Libia" tras dejar al menos 6.872 muertos y más de 10.000 desaparecidos a su paso según las cifras provisionales, declaró este miércoles el jefe del Consejo Presidencial, Mohamed al Manfi.En un discurso televisado, Al Manfi insistió en la urgencia de la ayuda internacional, que comenzó a llegar este lunes, y aseguró que las autoridades estatales no escatimarán esfuerzos para asistir a los damnificados, especialmente en la ciudad de Derna, la más afectada."Hemos contactado con todos los actores y líderes del este de Libia para coordinar esfuerzos sobre el terreno", anunció el responsable, que pidió a la clase política no sacar rédito de esta catástrofe, que ha reforzado la solidaridad entre ciudadanos y el rechazo a las diferencias ideológicas.Actualmente el poder ejecutivo está fragmentado en dos: el Gobierno de Unidad Nacional (GNU) de Abdulhamid Dbeiba, basado en Trípoli (oeste) y reconocido por la comunidad internacional; y el Gobierno respaldado por el Parlamento y basado en Benghasi (este) de Osama Hammad. Las autoridades de ambas partes pidieron este lunes a la comunidad internacional apoyo al extranjero y decretaron tres días de luto nacional en todo el territorio.El Consejo de Ministros del GUN aprobó este martes la asignación de un presupuesto de 384 millones de euros para el fondo de reconstrucción de Bengasi y Derna y 96 millones de euros destinados a los damnificados una vez se realice un censo en las áreas declaradas siniestradas en Derna, Bengasi, Al Bayda, Al Marj y Soussa.Derna, la cuarta más grande con 120.000 habitantes, está rodeada por una cadena montañosa por lo que quedo inaccesible por vía terrestre tras las lluvias torrenciales del domingo que hicieron colapsar dos presas, vertiendo 33 millones de litros de agua en el centro de la ciudad y arrasando zonas residenciales enteras, puentes y carreteras.En las imágenes difundidas en redes sociales se muestra el hospital de la localidad vecina de Shiha, donde varios cientos de cadáveres se amontonan en el patio exterior a falta de espacio en la morgue.La falta de recursos ha obligado a los rescatistas y voluntarios a extraer a las víctimas de los escombros con utensilios domésticos y enterrarles en fosas comunes en el cementerio de Martouba, a una veintena de kilómetros de distancia.Tras azotar Grecia y Turquía, el ciclón Daniel fue degradado a tormenta subtropical el 9 de septiembre y comenzó a debilitarse este lunes cuando se dirigía hacia el vecino Egipto, según un informe del Centro Meteorológico Regional Árabe. Le puede interesar:
El número de fallecidos por el ciclón Daniel, que atravesó este domingo el noreste de Libia, alcanzó los 6.238 mientras los desaparecidos superaron los 9.100 sólo en la ciudad de Derna, la más afectada, según cifras provisionales de las autoridades que controlan el este del país.El portavoz del Servicio de Ambulancias y Emergencias, Osama Ali, calificó la situación de "trágica" y destacó las dificultades de los equipos de rescate ante la división de la ciudad en dos partes tras el colapso de dos presas que vertieron más de 33 millones de litros de agua en el centro de la capital, arrastrando zonas residenciales, puentes y carreteras a su paso.Esta localidad, la cuarta más grande con 120.000 habitantes, está rodeada por una cadena montañosa por lo que quedo inaccesible por vía terrestre desde el domingo, sin servicios de electricidad ni telecomunicaciones.El responsable agradeció la experiencia en el manejo de desastres naturales de los equipos internacionales que llegaron al país en las últimas horas así como los equipos de investigación forense para las labores de identificación de los cientos de cadáveres que se agolpan en las costas y plazas públicas a la espera de ser transferidos a las morgues de los municipios vecinos.La falta de recursos ha obligado a los rescatistas a extraer a las cientos de víctimas de los escombros con utensilios domésticos y enterrarlas en fosas comunes en el cementerio de Martouba, a una veintena de kilómetros de distancia.El Gobierno de Unidad Nacional (GUN), con sede en Trípoli y reconocido por la comunidad internacional, Tareq al Kharaz, reveló que 1.300 cuerpos han sido ya identificados y enterrados mientras familias enteras se encuentran en paradero desconocido como consecuencia de las lluvias torrenciales, lo que dificulta las labores de reconocimiento.El Consejo de Ministros aprobó este martes la asignación de un presupuesto de 384 millones de euros (unos 413 millones de dólares) para el fondo de reconstrucción de Bengasi y Derna, y 96 millones de euros (unos 103 millones de dólares) destinados a los damnificados una vez se realice un censo en las áreas declaradas siniestradas en Derna, Bengasi, Al Bayda, Al Marj y Soussa.Las autoridades enfrentadas del este y oeste que se dividen el poder ejecutivo, pidieron este lunes a la comunidad internacional ayuda humanitaria y decretaron tres días de luto nacional en todo el territorio.Tras azotar Grecia y Turquía, el ciclón Daniel fue degradado a tormenta subtropical el 9 de septiembre y comenzó a debilitarse este lunes cuando se dirigía hacia el vecino Egipto, según un informe del Centro Meteorológico Regional Árabe. También le puede interesar:
El papa Francisco expresó hoy su "profundo" dolor por los muertos y desaparecidos causados por el ciclón Daniel a su paso por Libia y agradeció al personal de emergencia por las labores de rescate.Francisco, como es habitual, transmitió su pésame en un telegrama enviado por su secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, al nuncio apostólico ante Libia, establecido en Rabat, monseñor Savio Hon Tai-Fai."Su Santidad el papa Francisco está profundamente entristecido por la inmensa pérdida de vidas y la destrucción causada por las inundaciones en la zona oriental de Libia", se lee en la misiva, publicada hoy por la Santa Sede.El pontífice asegura sus oraciones a los libios por "las almas de los fallecidos y por todos aquellos que lloran su pérdida"."Su Santidad expresa también su sentida cercanía espiritual a los heridos, a los que temen por sus seres queridos desaparecidos y al personal de emergencia que proporciona rescate y asistencia. El papa invoca sobre todos los afectados bendiciones de consolación, fortaleza y perseverancia", termina el telegrama.El ciclón ha golpeado especialmente a la ciudad de Derna, donde se cuentan al menos 2.000 muertos y hasta 5.000 desaparecidos.El delegado de la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media LunaRoja, Tamer Ramadan, calculó que en total los desaparecidos ascienden a 10.000, lo que hace temer que las víctimas mortales sean más.Le puede interesar:
El número de víctimas mortales por el ciclón Daniel que atravesó este domingo el noreste de Libia, alcanzó las 2.356 y podría haber provocado al menos 7.000 desaparecidos sólo en la ciudad de Derna, la más afectada según cifras provisionales de las autoridades que controlan el este del país, mientras se espera la llegada de ayuda internacional.El portavoz de la Media Luna Roja, Tawfiq Al Shukri, avanzó que el número de desaparecidos podría superar los 9.000 teniendo en cuenta los registros de llamadas de emergencia recibidas en las últimas 24 horas, aunque todavía es difícil determinar con las operaciones de rescate en curso y los cortes en las comunicaciones.En esta localidad costera, la cuarta más grande del país con 120.000 habitantes, más de 480 viviendas quedaron destruidas y cinco barrios residenciales fueron arrasados por completo por las lluvias torrenciales, sumado a las dos presas que colapsaron y vertieron 33 millones de metros cúbicos de agua dentro de la ciudad.La falta de recursos y el difícil acceso a estas áreas montañosas ha obligado a los equipos de rescate y ciudadanos a extraer los cientos de víctimas de los escombros con utensilios domésticos y enterrarles en fosas comunes en el cementerio de Martouba, a una veintena de kilómetros de distancia.Por ello, las autoridades enfrentadas del este y oeste que se dividen el poder ejecutivo, pidieron ayer a la comunidad internacional ayuda humanitaria, incluida maquinaria pesada, material médico y alimentos. Los equipos enviados por Turquía, que apoya al Gobierno de Bengasi (este), fueron uno de los primeros en llegar por vía aérea para ofrecer personal de búsqueda y rescate submarino así como asistencia logística.El Presidente del Consejo Presidencial, Muhammad Manfi, declaró ayer varias provincias de la región noreste de Cirenaica como "zona siniestrada", incluida Derna, y avanzó haberse puesto en contacto con países como España e Italia para coordinar su apoyo.Algunas localidades como Susa, a apenas 80 kilómetros de distancia de Derna, se encuentran sumergidas bajo el agua y la ayuda todavía no ha llegado mientras los cadáveres se agolpan en las costas, señaló el director del Servicio de Ambulancias y Emergencias local, Hamdi Al Hassi.El comité de crisis formado por el Gobierno de Unidad Nacional (GNU)- basado en Trípoli y reconocido por la comunidad internacional- explicó este lunes en una conferencia que su trabajo se divide en tres ejes: el rescate de ciudadanos, la asistencia a los desplazados para que puedan regresar a sus domicilios y el registro de daños materiales y su reconstrucción."Comenzaremos a limitar los daños y repararlos en los municipios donde las condiciones climáticas se han estabilizado a partir de este martes", señaló el ministro de Gobierno Local, Badr Al Din Al Toumi, que aseguró que se instalaron estaciones móviles para restablecer rápidamente las telecomunicaciones y numerosos centros deportivos y educativos fueron puestos a disposición para alojar a los ciudadanos que han perdido sus hogares.El GUN prometió que el Estado indemnizará a todos los afectados por las inundaciones y decretó tres días de luto por las víctimas además de ordenar que las banderas de todo el país se bajen a media asta.Tras azotar Grecia y Turquía, el ciclón Daniel fue degradado a tormenta subtropical el 9 de septiembre y comenzó a debilitarse este domingo cuando se dirigía hacia el vecino Egipto, según un informe del Centro Meteorológico Regional Árabe. Le puede interesar:
Al menos 55 personas migrantes perdieron la vida ayer, incluidas mujeres y menores, en un naufragio frente a la costa libia de Garabouli, al este de la capital, y cinco personas pudieron ser rescatadas cuando trataban de alcanzar Europa en embarcaciones precarias, informó hoy la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).Según este organismo, en lo que va de año más de 4.000 personas- incluidas un centenar de menores- fueron interceptadas por los guardacostas libios y devueltas al país pese a ser considerado un lugar "no seguro" mientras que 310 fallecieron y 227 continúan desaparecidas.La Guardia Costera es un cuerpo formado y financiado por la Unión Europea pese a estar bajo sospecha por organizaciones humanitarias por sus supuestos vínculos con las mafias que se dedican al lucrativo negocio del contrabando.A principios de abril Human Rights Watch (HRW) criticó la resolución sobre Libia adoptada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, después de que el comité de investigación revelase innumerables violaciones de derechos humanos y pidió a Europa cesar su apoyo a las autoridades locales.Asimismo pidió al Consejo crear un mecanismo independiente para monitorear estos abusos y suspender la financiación de países terceros que "envían personas a lugares donde se enfrentan a abusos y condiciones de detención inhumanas".Libia es un país de tránsito para miles de migrantes que se embarcan en el Mediterráneo central- considerada la ruta más mortífera- y, junto a Túnez, se han convertido en uno de los principales puntos de partida.El pasado 11 de abril el Gobierno italiano, dirigido por la ultraderechista Giorgia Meloni, decretó el estado de emergencia durante los próximos seis meses tras el desembarco en sus costas de más de 3.000 personas en tan sólo tres días.El Parlamento Europeo aprobó la pasada semana una serie de medidas para gestionar la migración, incluido un plan de emergencia que obligará a los 27 miembros a cooperar en caso de que la capacidad de recepción de un país socio se vea superada por la llegada "repentina y masiva" de solicitantes de asilo y migrantes y dispondrán de un año para reformar su caduco sistema de asilo. También le puede interesar:
El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) informó el miércoles de la desaparición de unas 2,5 toneladas de uranio natural de un sitio en Libia, según un comunicado enviado a AFP.Durante una visita el martes, inspectores del OIEA "descubrieron que 10 contenedores con unas 2,5 toneladas de uranio natural en forma de concentrado de uranio (yellow cake) no estaban presentes donde habían sido declarados por las autoridades", escribió el director general de la entidad, Rafael Grossi, en un informe a los estados miembros.El organismo de la ONU indicó que realizará verificaciones "adicionales" para "aclarar las circunstancias de la desaparición de este material nuclear y su ubicación actual".Si bien el "yellow cake" se considera un material de bajo nivel de radiactividad, "esta pérdida de información es susceptible de plantear un riesgo radiológico", e "inquietudes en términos de seguridad nuclear", según el documento confidencial al que tuvo acceso AFP este jueves.El sitio, que no se precisó, "no se encuentra bajo el control del gobierno" libio reconocido por la ONU, precisó el texto.Libia abandonó en 2003 su programa de desarrollo de armas nucleares, creado bajo el mando del exlíder Muamar Gadafi.Desde su caída y muerte en 2011 tras 42 años de dictadura, el país se encuentra sumido en una grave crisis política, con fuerzas rivales que dividen el país en este y oeste y un sinfín de milicias y mercenarios dispersos por todo el territorio, en un contexto de injerencia extranjera.Dos gobiernos disputan el poder, uno con sede en Trípoli (oeste) reconocido por la ONU, y el otro apoyado por el mariscal Jalifa Haftar, hombre fuerte del este de Libia.Le puede interesar:
El fuerte sismo registrado durante la mañana de este lunes generó temor entre los habitantes de Santander, especialmente en Bucaramanga y otros municipios donde el movimiento fue sentido con intensidad.De acuerdo con el reporte entregado por Eduard Sánchez, director de la Oficina de Gestión del Riesgo de Santander, hasta el momento no se han reportado afectaciones significativas en el departamento como consecuencia del movimiento telúrico.“En el departamento de Santander no se nos reporta afectaciones significativas”, señaló Sánchez, quien explicó que los organismos de emergencia sí han recibido reportes relacionados con algunos daños menores en edificaciones.Entre las situaciones identificadas se encuentran afectaciones en algunas fachadas y la caída de objetos que se encontraban adheridos a las paredes, como consecuencia de la fuerza del movimiento sísmico.La autoridad departamental también confirmó que, hasta el momento, no se reportan estructuras viales colapsadas en Santander, por lo que las vías del departamento no presentan, según el balance preliminar, emergencias asociadas al sismo.Uno de los puntos que generaba especial atención era la represa de Hidrosogamoso, debido a la preocupación de las comunidades ubicadas en zonas cercanas. Frente a este escenario, Sánchez entregó un parte de tranquilidad y aseguró que el movimiento telúrico no representa un riesgo para las familias que viven en inmediaciones de la represa.Las autoridades mantienen el monitoreo en los diferentes municipios de Santander para establecer si se presentan nuevas afectaciones como consecuencia del sismo y hacen un llamado a la ciudadanía a reportar cualquier daño que pueda comprometer la seguridad de las personas.El balance permanece en desarrollo mientras los organismos de socorro continúan realizando verificaciones en edificaciones e infraestructura del departamento.
El terremoto registrado este lunes 10 de agosto en Colombia, con magnitud 7,4, es uno de los movimientos sísmicos más fuertes registrados en el país durante lo corrido del siglo y el de mayor magnitud de la última década, de acuerdo con Julio Fierro, director general del Servicio Geológico Colombiano (SGC).En entrevista con en Mañanas Blu, Fierro explicó las características del movimiento telúrico, que ocurrió a las 7:34 de la mañana y tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento del Chocó. El sismo fue percibido en diferentes regiones de Colombia y también hubo reportes desde Venezuela, Panamá y Ecuador. El SGC actualizó posteriormente la información y ubicó el epicentro a 20 kilómetros de San José del Palmar, con una profundidad de 96 kilómetros.El terremoto de magnitud 7,4 fue uno de los más fuertes del sigloDurante la entrevista, Fierro comparó el evento con otros antecedentes registrados en el territorio colombiano. Según explicó, existen pocos movimientos de características similares durante el siglo XXI.“Sí, de la última década y uno de los más fuertes en lo corrido del siglo. Tiene pocos, pocos antecedentes, quizá el de Tumaco de 1939, que tuvo magnitud 8.1. Es uno de los más fuertes del siglo y sin duda el más fuerte de la década”, afirmó el director del SGC.El experto recordó además que en la misma zona existe un antecedente sísmico registrado el 23 de noviembre de 1979, cuando se presentó un movimiento de magnitud 7,2. El terremoto de este lunes fue sentido con fuerza en ciudades como Cali, Pereira, Manizales y Buenaventura, mientras que también hubo reportes de percepción del movimiento en Bogotá y otras regiones del país. BLU Radio informó sobre daños y personas heridas en distintos puntos del occidente colombiano.¿Por qué el terremoto duró tanto en Bogotá?Uno de los aspectos que más llamó la atención durante el sismo fue su duración. Fierro explicó que la forma en la que se percibe un terremoto depende, entre otros factores, de las características geológicas del lugar.En el caso de Bogotá, el director del SGC señaló que existe un denominado efecto de sitio asociado a los materiales presentes en la Sabana: “Muy probablemente los que estamos en la parte plana de la Sabana de Bogotá sentimos un sismo de una duración bastante larga, pero tiene que ver muy probablemente con ese efecto de sitio, con el hecho de que aquí en la Sabana de Bogotá hay una especie de sopa espesa”, explicó.El experto recordó que la capital se encuentra sobre una zona que tuvo una historia geológica asociada a un antiguo lago. Según señaló durante la entrevista, se trata de la huella del denominado Lago Humboldt.Este fenómeno ayuda a explicar por qué un sismo puede sentirse durante un periodo prolongado en determinados sectores, incluso cuando el epicentro se encuentra a cientos de kilómetros de distancia.El SGC pide no difundir información falsa sobre réplicasOtro de los asuntos abordados durante la entrevista fue la circulación de mensajes en redes sociales que advertían sobre supuestas réplicas de determinada magnitud y hora.Fierro fue enfático en señalar que la ciencia no permite establecer con anticipación cuándo ocurrirá una réplica ni cuál será su magnitud. “Es muy irresponsable estar difundiendo este tipo de información, es muy irresponsable generarla, y por eso nosotros insistimos en que acudan a los medios oficiales”, dijo.El director del SGC pidió consultar información proveniente del Servicio Geológico Colombiano, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y las autoridades locales. También rechazó mensajes que anunciaban una supuesta réplica de magnitud 9,5 y afirmaban que edificios iban a desplomarse.“Pero esto de decir que va a haber una réplica de 9.5 y que los edificios se van a desplomar es absolutamente irresponsable. No es cierto”, afirmó.¿Por qué hubo daños en algunas ciudades?Fierro explicó que la profundidad del terremoto y las características de los materiales geológicos influyen en la forma en que se propagan las ondas sísmicas.Según el experto, los sismos de mayor profundidad pueden dispersar su energía hacia una superficie más amplia, mientras que los movimientos más superficiales tienden a afectar un área menor alrededor del epicentro. También señaló que los materiales que atraviesan las ondas pueden atenuar la energía, aunque algunos terrenos pueden generar efectos de amplificación.En cuanto a los daños reportados en ciudades como Pereira, Manizales y Cali, el director del SGC indicó que la concentración de población y la densidad de las construcciones hacen que exista una mayor posibilidad de registrar afectaciones a personas y estructuras.Para establecer con precisión qué ocurrió en la zona epicentral, Fierro explicó que el Servicio Geológico Colombiano preparaba comisiones para realizar evaluaciones en terreno. “Yo no tengo en este momento una certeza de cuál fue ni la composición geológica, saber si hubo amplificaciones destructivas en la zona epicentral”, manifestó.La importancia de las construcciones sismorresistentesDurante la entrevista, el director del SGC también se refirió a la necesidad de que las construcciones cumplan con las condiciones de sismorresistencia.Fierro explicó que los movimientos sísmicos forman parte de la dinámica geológica del territorio y que uno de los factores determinantes para reducir sus consecuencias es la resistencia de las estructuras. “Tenemos que construir muy bien, que tiene que haber mucha responsabilidad en la sismorresistencia, porque los sismos en general no matan a nadie”, sostuvo.El experto agregó que el principal riesgo para las personas se presenta cuando las estructuras no soportan las fuerzas generadas por un terremoto y terminan colapsando. El sismo de este lunes dejó reportes de afectaciones en diferentes departamentos del país. La UNGRD informó que activó protocolos de seguimiento y mantiene comunicación con autoridades territoriales para verificar daños en viviendas, infraestructura, vías y servicios públicos.Enlaces relacionados sobre el terremoto en ColombiaBLU Radio ha realizado seguimiento a las afectaciones provocadas por el terremoto de magnitud 7,4, así como a la respuesta de las autoridades. Entre los contenidos relacionados se encuentran los primeros reportes de daños y heridos y la información sobre las zonas del país con mayor amenaza sísmica. Primeros reportes de daños y heridos por el terremoto en Colombia Zonas de Colombia más vulnerables a un terremoto
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió este lunes buena parte de Colombia dejó importantes daños materiales en Pereira, capital del departamento de Risaralda, en el centro del país, donde se derrumbaron edificios y hubo daños en infraestructuras como el aeropuerto internacional Matecaña, según imágenes difundidas tras el sismo.En el aeropuerto se desprendió parte del techo de una zona en la que se encontraban varias personas, aunque las autoridades todavía no tienen información de heridos o fallecidos.El terremoto, que ocurrió a las 07:34 de la mañana, tuvo como epicentro la localidad de San José del Palmar, en el Chocó, a una profundidad de 82 kilómetros, indicó el Servicio Geológico Colombiano (SGC).En videos difundidos tras el sismo se observa cómo el pico central de la iglesia de San José de Pereira se desprende, mientras varias personas que se encontraban en la calle se agarran a una motocicleta de la Policía y a otros elementos del entorno mientras son sacudidas por el temblor, en medio del caos y la confusión entre transeúntes y habitantes de la zona.En otro video grabado en Pereira se observa cómo una parte de la fachada de un hotel fue destrozado durante el movimiento sísmico, mientras la persona que registra las imágenes asegura que quienes se encontraban en el lugar están “bien”.En Manizales, capital del departamento de Caldas, aledaño a Risaralda, también se registraron afectaciones graves, como derrumbes en edificaciones, mientras que la catedral sufrió daños en una de sus dos torres, que cedió aunque no llegó a colapsar.Las autoridades locales y regionales de esa zona del centro del país todavía no se han pronunciado sobre las afectaciones del terremoto, que también causó graves daños en otras ciudades del oeste y el centro del país, como Cali y Medellín, las más cercanas al epicentro.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ofreció este lunes el apoyo de su Gobierno a Colombia tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió buena parte del país sudamericano y dejó personas heridas y graves daños materiales, principalmente en el departamento del Chocó.“Por supuesto, todo el apoyo que requiera, si es necesario, el pueblo de Colombia, ahí vamos a estar”, afirmó la mandataria durante su conferencia de prensa matutina.La gobernante mexicana aseguró que su administración permanece pendiente de la evolución de la emergencia.“Nos enteramos hace un momento del grave sismo en Colombia. Todavía no tenemos más información, pero estamos muy atentos tanto con nuestra embajada allá como con el embajador aquí”, declaró.El terremoto ocurrió a las 07:34 hora local (12:34 GMT) y tuvo su epicentro en la localidad de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, en la costa del Pacífico colombiano, según los primeros reportes del Servicio Geológico Colombiano (SGC).El movimiento telúrico se sintió en amplias zonas de Colombia y provocó daños especialmente en Quibdó, capital del Chocó, donde las autoridades reportaron personas heridas y edificaciones derrumbadas o con afectaciones estructurales.“Acabamos de pasar un grave evento sísmico en el departamento del Chocó. Aunque el epicentro fue San José del Palmar, en la capital Quibdó hay heridos y graves daños en las edificaciones”, informó en la red social X la gobernadora del departamento, Nubia Carolina Córdoba.La funcionaria señaló que las autoridades realizan una evaluación de los daños para emitir un primer balance oficial de la emergencia.Imágenes difundidas en redes sociales muestran edificios desplomados total o parcialmente en distintos sectores de Quibdó, mientras varios ciudadanos salieron a las calles tras el fuerte movimiento.También se han reportado afectaciones en ciudades del oeste y centro del país como Cali, Manizales, Pereira y Medellín, mientras los organismos de emergencia continúan recopilando información sobre la magnitud de los daños.El Chocó, una de las regiones con mayores índices de pobreza de Colombia y con importantes carencias de infraestructura, concentra por ahora la atención de las autoridades ante la magnitud de las afectaciones provocadas por el terremoto.
Seis aeropuertos suspendieron operaciones debido a las afectaciones sufridas por un fuerte terremoto este lunes, informó la Aeronáutica Civil."Se presentan afectaciones en los aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cali, Cartago y Buenaventura. Por seguridad, las operaciones aéreas en estas terminales permanecen suspendidas hasta evaluar daños estructurales en la infraestructura", indicó la entidad en X, tras el sismo de magnitud 7,4. El sismo deja un saldo aún no precisado de heridos y de edificaciones dañadas. De acuerdo con la Aeronáutica, la suspensión de las operaciones aéreas se tomó como medida preventiva mientras las autoridades realizan las respectivas evaluaciones sobre las condiciones de estas terminales.Estas ciudades hacen parte de las zonas que resultaron afectadas por el movimiento telúrico. Por ahora, el balance sobre personas heridas y edificaciones afectadas todavía no ha sido precisado. Las autoridades continúan con las labores de evaluación luego del terremoto de magnitud 7,4.