Angie Rodríguez llegó a ser la mano derecha del presidente Gustavo Petro hasta diciembre del año pasado, como directora del Departamento Administrativo de la Presidencia. Constantemente era una de las acompañantes del jefe de Estado en sus viajes internacionales e incluso tenía todo el poder en la Casa de Nariño.
Desde diciembre del año pasado, tras una dura pelea con el entonces director de la Unidad de Gestión de Riesgo, Carlos Carrillo y con el jefe de despacho Raúl Moreno, Rodríguez cayó en desgracia con el presidente Petro y desde entonces ha venido haciendo una serie de denuncias sobre posibles irregularidades que se vienen cometiendo en contratación durante el que se ha llamado “gobierno del cambio”.
A pesar de la distancia creciente con el presidente Petro, Rodríguez no salió del gobierno, sino que fue reubicada como directora del Fondo Adaptación, que maneja una jugosa chequera para atención de emergencias y asuntos relacionados con consecuencias del cambio climático, cargo que venía desempeñando sin aparentes sobresaltos hasta el fin de semana pasado, cuando decidió volver a criticar decisiones adoptadas por el jefe de Estado.
El florero de Llorente fue la crítica de Angie Rodríguez a la orden que dio Petro la semana pasada, para el uso de cerca de un billón de pesos del Fondo Adaptación para atender la emergencia ocasionada por el fenómeno de El Niño, sumado a las viejas críticas que reiteró frente al manejo de varios asuntos por parte del presidente, entre ellos el poder que terminó dándole a personajes como Juliana Guerrero.
Tras esas declaraciones, el presidente Petro descalificó en redes sociales a Angie Rodríguez, dijo que es una gran manipuladora que ve la función pública en beneficio propio y reveló que permanecía incapacitada por una condición de salud mental, el presidente dice que es una paciente siquiátrica y como tal, descalifica su testimonio, además de ordenar que sea declarada insubsistente.
Rodríguez se defendió contraatacando, reveló la forma en la que el presidente Petro se negó a tramitar las denuncias sobre posibles actos de corrupción cometidos por Juliana Guerrero, a quien defendía diciendo que ella era una víctima y una “pobre niña”, además de acusar a Angie Rodríguez de ayudar a destruir el proyecto político progresista.
Adicionalmente rechazó que el presidente haya revelado su condición de salud, dijo que es una bajeza y que su cuadro de depresión y de ansiedad tienen relación con la decepción que le produjo el presidente Petro.
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Al final, Angie Rodríguez no fue declarada insubsistente, sino que se mantiene en licencia médica, aunque el ministerio de Hacienda nombró en encargo como director del fondo de Adaptación a Javier Pava, director de la Unidad de Gestión de Riesgo.
Como si todo esto no fuera suficiente, Angie Rodríguez ahora es defendida por el gobierno del presidente electo Abelardo De La Espriella, luego de que el ministro del Interior designado, Rodrigo Lara, hubiera hablado con la funcionaria, sobre sus denuncias de corrupción y sobre las amenazas en su contra.