El senador del Centro Democrático, Rafael Nieto, afirmó que se apartará de su bancada y no asistirá a la posesión del presidente electo, Abelardo De La Espriella, si la ceremonia se realiza dentro de una unidad militar. Aunque el Congreso autorizó trasladar la sesión al departamento del Cauca, el congresista advirtió que hacer el acto en un batallón vulnera la subordinación del poder militar al poder civil.
“Los principios republicanos exigen que, efectiva y simbólicamente, el poder militar se subordine al poder cívico. (...) Si finalmente se decide que la posesión se hace en una guarnición militar, yo no voy a acompañar esa posesión”, declaró Nieto en entrevista con Mañanas Blu.
Mando institucional de Gustavo Petro previo al juramento
El congresista enfatizó que la soberanía de las fuerzas armadas recae en el mandatario saliente hasta que se formalice el acto protocolario. Según la interpretación constitucional planteada por Nieto, Gustavo Petro es el comandante supremo de la Fuerza Pública hasta el instante exacto en que el presidente del Senado toma el juramento al nuevo jefe de Estado.
Por este motivo, el parlamentario coincidió en que el gobierno actual posee la facultad legal para restringir la entrada de civiles o el uso de recintos de las Fuerzas Militares antes de la juramentación oficial.
¿Dónde será la posesión presidencial según la ley colombiana?
Aunque la plenaria del Senado aprobó por mayoría (55 votos) mover la sede del Congreso a Popayán para descentralizar la ceremonia, el recinto exacto sigue sin definirse. Nieto aclaró que la autorización legislativa abarcó el traslado territorial al Cauca, pero no la selección de un cantón militar.
El jurista recordó que solo los tres gobiernos dictatoriales en la historia del país realizaron este procedimiento en cuarteles. Para evitar un mensaje contradictorio ante la comunidad internacional, el senador sugirió efectuar el acto ante el Congreso en un espacio cívico, como el Teatro Guillermo Valencia o la plaza pública de Popayán, y posteriormente rendir el tributo a las tropas castrenses en la guarnición militar.
Por su parte, la senadora Jennifer Pedraza, del partido Dignidad y Compromiso, también exigió que la posesión del presidente electo Abelardo De La Espriella se realice en una sede civil y no en una unidad militar. Aunque la congresista respaldó descentralizar la ceremonia hacia el departamento del Cauca, radicó una proposición para condicionar la asistencia del Congreso a un espacio cívico que preserve las garantías democráticas.
"Hay que hacer un trabajo por las regiones y honrar a la fuerza pública, pero el ritual democrático de la transferencia de poder debe realizarse en un espacio civil. Para mí sería muy grave que Colombia empezara a retroceder en esos símbolos que componen nuestra democracia", afirmó la congresista.
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