Memoria y voces de las víctimas marcaron conmemoración del 9 de abril en Bogotá
Con testimonios, actos simbólicos y expresiones culturales, el Centro Nacional de Memoria Histórica conmemoró el 9 de abril en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán, en una jornada que reunió a cerca de 80 líderes de regiones afectadas por el conflicto armado.
En el marco del Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas,este 9 de abril el Centro Nacional de Memoria Histórica realizó un acto conmemorativo en el teatro Jorge Eliécer Gaitán, donde participaron cerca de 80 líderes y lideresas de distintas regiones afectadas por el conflicto armado.
El evento arrancó con la presentación de las cantaoras del Pacífico, quienes abrieron la jornada. A lo largo del acto, el escenario recreó algunos de los espacios del futuro Museo de Memoria de Colombia, una iniciativa que según asegura la directora del centro de memoria, busca reunir las historias del país alrededor del conflicto.
“Hoy abrimos las puertas, en el teatro Jorge Eliécer Gaitán, de los espacios y salas del Museo de Memoria de Colombia, y rendimos un homenaje a las memorias vivas del país que, en medio del dolor, han seguido buscando verdad, justicia y dignidad”, aseguró la directora del Centro Nacional de Memoria Histórica, María Gaitán.
También aclaró que el fin del museo es escuchar las distintas voces del país: “No es simplemente una obra arquitectónica. Es un espacio para encontrarnos y reconocernos en nuestras memorias”. Según dijo, el proyecto contará con más de 14.700 metros cuadrados, 13 espacios de encuentro y seis salas de exposición, y este año se retomarán las obras.
Uno de los momentos más emotivos fue la participación de víctimas y familiares, quienes compartieron sus historias. En medio del acto, se leyeron nombres de personas asesinadas o desaparecidas y se mostraron objetos simbólicos como fotos, cartas, libros, carros de juguete y otros elementos que representaban a sus seres queridos.
Memoria y voces de las víctimas //
Foto: Centro de Memoria
Representantes de pueblos indígenas como los arhuaco, misak, yanacona, barasano y mokaná realizaron cantos tradicionales en homenaje a las víctimas.
Por su parte, Antonio Pardo, firmante de paz y exintegrante de las Farc, quien es el actual representante legal de la federación Mesa nacional del café, contó cómo después de 10 años de la firma del acuerdo de paz, el café para la paz es reconocido como uno de los mejores del mundo.
Publicidad
“Hemos aprendido al lado de las víctimas que no se trata solo del acto de pedir perdón sino de reconocer la necesidad de hacerlo porque quien pide perdón no solo reconoce el daño, sino que inicia un camino de transformación y hoy lo hacemos en representación de quienes en algún momento llenamos con nuestros actos de dolor a tantas familias”.
Durante el evento, varias figuras públicas le dieron voz a testimonios de víctimas. Entre ellos, Monseñor Héctor Fabio Henao, delegado de las relaciones Iglesia - Estado compartió el caso de una familia afectada por la desaparición de un ser querido, mientras que Ángela María Robledo relató la historia de una sobreviviente de la masacre de El Salado.
María Gaitán insistió en que “recordar es un acto de dignidad y de responsabilidad colectiva. Nos obliga a reconocer lo que pasó, a honrar a las víctimas y a trabajar para que no se repita”.
Publicidad
Como parte del cierre, se entregaron 60 “luciérnagas” a personas que han trabajado por reconstruir la memoria en sus territorios. El evento terminó con la presentación del coro infantil de la Filarmónica de Bogotá.