La desaparición del ingeniero de petróleos David Felipe Acosta Botina, de 27 años, en el norte de Bogotá dio un giro tras 16 días sin rastro. Aunque inicialmente el caso generó preocupación por un posible secuestro, la Policía Metropolitana aseguró hace unos minutos que el propio joven habría decidido salir de la ciudad por voluntad propia.
El hecho se remonta al pasado 1 de marzo, cuando fue visto por última vez hacia las 2:00 de la madrugada, luego de salir de un casino en la zona T con dinero en efectivo y algunas joyas.
De acuerdo con fuentes cercanas a la investigación, confirmadas por Blu Radio, Acosta estaría presuntamente relacionado con actividades vinculadas a una estructura piramidal que operaría con oro en la capital, lo que habría motivado su salida. Esta hipótesis coincide con la línea oficial entregada por las autoridades, que descartan un hecho delictivo en su desaparición.
El general Giovanni Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana, fue enfático al señalar que “se descarta que se tratara de un secuestro o paseo millonario” y agregó que “se pudo establecer que el ciudadano tomó la decisión de salir de Bogotá bajo sus propios medios y voluntariamente”. Asimismo, precisó que “la familia nunca recibió llamadas extorsivas” y que el caso contó desde el inicio con el acompañamiento del Gaula y la Sijin.
Sin embargo, esta versión contrasta con lo manifestado por la madre del joven, Piedad Botina, quien aseguró a Blu Radio que su hijo habría sido “llevado en una camioneta” y que incluso fue golpeado.
Pese a las diferencias en los relatos, la familia confirmó que Acosta se comunicó recientemente para informar que se encuentra con vida, mientras las autoridades continúan adelantando las verificaciones para esclarecer lo ocurrido.