Luego del partido entre el América de Cali y Llaneros F. C en el estadio Pascual Guerrero de la capital del Valle, decenas de caleños manifestaron molestia por el estado de la gramilla de la cancha, que al parecer resultó afectada tras la realización del concierto de J Balvin el pasado sábado.
Algunos personas aseguraron no estar de acuerdo con que se siga prestando el escenario deportivo para conciertos musicales, pues este tipo de eventos afecta las condiciones de terreno de juego.
Entre los comentarios negativos estaba el del exalcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, quien reclamó por el "mal estado de la cancha", asegurando que el mantenimiento sería más costoso que la ganancia que generó el evento del cantante antioqueño.
"Hacía rato no veía la cancha del Pascual Guerrero tan dañada y estoy seguro que su arreglo valdrá más que el dinero pirrico que pagó J Balvin por su arriendo. ¿Sabía usted que el Pascual es primero que todo para el fútbol ? y si se usa para un concierto, pues que lo dejen bien" señaló el exmandatario a través de X.
Ante la crítica de Ospina, el secretario de deporte de Cali, Alexander Camacho respondió señalando que este evento no generó afectaciones que comprometan la estructura, ni generó un impacto en las condiciones técnicas del terreno, pues se encuentra nivelado y con la altura adecuada.
"Lo que me extraña es que usted, habiendo sido dos veces alcalde de la ciudad, habiendo manejado este estadio, pues sabe muy bien que es un lugar para el encuentro en el fútbol, pero también es un lugar para el espectáculo público y para que los caleños nos encontremos en alegría con diferentes artistas colombianos o del mundo. Por eso es muy importante decirle a usted, pero también aclararle a todos los caleños, que nuestro estadio se encuentra en buenas condiciones, que no salieron jugadores lesionados, que la grama está planita, que no hay huecos, pero sobre todo que al final pues disfrutamos también del espectáculo del fútbol", indicó el funcionario.
Camacho añadió que se han venido ejecutando de manera rigurosa todos los procesos en el protocolo de cuidado, manteniendo y recuperación de la gramilla, antes, durante y después del concierto por lo que no se deben frenar las actividades que dinamizan la economía de la ciudad.