Una compleja operación médica y humanitaria permitió salvar la vida de un joven de 21 años que sufrió una grave mordedura de araña en zona rural del municipio de Los Santos, Santander.
El paciente tuvo que ser trasladado de urgencia a la ESE Hospital Universitario de Santander debido al delicado estado de salud que presentaba tras la picadura del arácnido.
Según informó Orlando Quintero, subgerente dle HUS, "el joven requería de manera inmediata un suero antiarácnido especializado que no se encontraba disponible en Colombia, situación que obligó a activar una misión de cooperación internacional para conseguir el medicamento y evitar una tragedia".
Ante la emergencia, varias entidades nacionales e internacionales articularon esfuerzos para gestionar el traslado del antídoto desde México hasta Bucaramanga, donde finalmente fue aplicado al paciente, logrando estabilizarlo y salvarle la vida.
Un joven de 21 años sobrevivió a una grave mordedura de araña en zona rural de Los Santos, gracias a una operación médica internacional que permitió traer desde México un suero antiarácnido que no existía en Colombia: Orlando Quintero, subgerente del HUS #VocesySonidos pic.twitter.com/y9vjB1dq3M
— Blu Santanderes (@BLUSantanderes) May 17, 2026
La ESE Hospital Universitario de Santander destacó el apoyo de la Secretaría de Salud del Gobierno de México, la Secretaría de Relaciones Exteriores de ese país y la Embajada de Colombia en México, instituciones que facilitaron la consecución y envío del medicamento.
Asimismo, reconoció el trabajo conjunto del Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia, a través de la Oficina de Gestión Territorial, Emergencias y Desastres, la Oficina de Cooperación Internacional y el Centro Nacional de Enlace.
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En la operación también participaron la Dirección de Sanidad del Ejército Nacional, la aerolínea Avianca, el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias de Santander, la Gobernación de Santander y el CRUE Bogotá.
Gracias a esta articulación institucional y logística, el joven logró recibir a tiempo el tratamiento especializado que necesitaba para sobrevivir a la peligrosa mordedura.
La historia del joven santandereano terminó convirtiéndose en una carrera contrarreloj entre médicos, entidades internacionales y organismos de emergencia para evitar que una picadura terminara en tragedia.