Revisar el botiquín del hogar y verificar qué medicamentos contiene podría ser más importante de lo que parece. De acuerdo con estudios recientes, se ha puesto sobre la mesa un tema que preocupa a la comunidad médica, pues algunos medicamentos de uso común podrían relacionarse con un mayor riesgo de demencia.
Si bien los expertos insisten en que la mayoría de estos hallazgos son observacionales y no prueban una relación directa, existen patrones que generan preocupación, especialmente cuando el consumo es prolongado. Investigaciones de la Universidad de Washington y la Universidad de Exeter han sido claves para entender cómo estos fármacos impactan en la salud cerebral.
Antihistamínicos y medicamentos anticolinérgicos aumentan riesgo de demencia
Uno de los grupos que han sido fuertemente señalados son los medicamentos anticolinérgicos, los cuales incluyen varios antihistamínicos usados para alergias o incluso para dormir. Estos medicamentos bloquean la acetilcolina, una sustancia clave para la memoria y la atención.
- Antihistamínicos de primera generación (como algunos para alergias y sueño)
- Fármacos para vejiga o depresión con efecto anticolinérgico
De acuerdo con investigaciones realizadas por Shelly Gray, de la Universidad de Washington, el uso prolongado de este tipo de medicamentos podría aumentar el riesgo de demencia en un 50 %. Cabe destacar que el impacto es mayor en quienes los consumen diariamente durante varios años, pero si su uso es ocasional, no representaría el mismo riesgo.
Antipsicóticos y benzodiacepinas generan alerta en salud mental
Otro de los grupos que han generado alarma en la comunidad médica son los medicamentos utilizados para tratar trastornos mentales, como los antipsicóticos y las benzodiacepinas. Estudios citados por la Universidad de Exeter han encontrado asociaciones entre estos fármacos y el deterioro cognitivo, especialmente en adultos mayores.
- Antipsicóticos usados en depresión, psicosis o demencia
- Benzodiacepinas recetadas para ansiedad o insomnio
Pese a ello, los especialistas aclaran que en muchos casos las enfermedades que requieren esos tratamientos ya se encuentran relacionadas con deterioro cognitivo, lo que complica identificar si el problema es el medicamento o la condición base. Aun así, se señala que el uso debe ser vigilado y ajustado por profesionales.
Inhibidores de la bomba de protones
Los medicamentos para el reflujo, más conocidos como inhibidores de la bomba de protones, también han sido puestos sobre la mesa. Algunos estudios sugieren una posible relación con la demencia, mientras que otros no han revelado evidencia concluyente.
- Fármacos para tratar el ácido estomacal y el reflujo
- Medicamentos de venta libre como omeprazol o pantoprazol
Una de las hipótesis es que estos medicamentos podrían afectar la absorción de vitamina B12, clave para el funcionamiento cerebral. Sin embargo, ensayos clínicos más controlados no han confirmado un aumento claro del riesgo.
A pesar de estos datos, los expertos consideran que no se deben suspender tratamientos por cuenta propia, sino consultar con su médico y evaluar cada caso de manera independiente.