Estudios confirman que el uso del celular podría aumentar la presencia de acné
El uso frecuente del celular podría causar acné por bacterias y fricción. Expertos explican riesgos y cómo prevenir afectaciones en la piel.
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El celular se ha transformado en una extensión del día a día, ya sea para trabajo, estudio, entretenimiento o simplemente comunicación. Esto ha llevado a que las personas tengan una relación muy cercana con estos dispositivos; sin embargo, su uso constante podría pasar factura en la piel.
Estudios recientes señalan que el contacto prolongado entre el dispositivo y el rostro está relacionado con la aparición de acné, especialmente en jóvenes y personas que tienen piel sensible.
El fenómeno, más conocido como “acné telefónico”, no es un mito. Resulta que la combinación de calor, fricción, sudor y bacterias que se acumulan en la pantalla crea el ambiente ideal para provocar irritación cutánea. Dermatólogos del Hospital Universitario La Paz han empezado a notar aumento de casos, con lesiones que aparecen justo en la mejilla o mandíbula, donde usualmente se apoya el celular.
De acuerdo con investigaciones publicadas en la revista científica International Journal of Community Medicine and Public Health, hasta el 70 % de los teléfonos móviles pueden albergar bacterias como el Staphylococcus aureus, asociadas a infecciones cutáneas. Esta carga bacteriana, sumada al uso intensivo del dispositivo, facilita la aparición de brotes.
Además, un estudio difundido por Clinical and Experimental Dermatology reveló que en pandemia aumentó el tiempo de contacto entre el celular y la piel, lo que coincidió con un incremento de lesiones inflamatorias en el rostro. Por lo tanto, mientras más uso, mayor exposición a estas afectaciones.
El problema no es solo el contacto físico; según expertos, hay varios elementos que potencian la presencia del acné y que se relacionan con el celular:
Estos factores, en conjunto, pueden agravar cuadros de acné e incluso provocar irritaciones más complejas.
Frente a este panorama, los especialistas recomiendan adoptar hábitos simples, como mantener una rutina de cuidado de la piel y limpiar el rostro de forma constante. Además, la limpieza frecuente del celular con alcohol isopropílico al 70 % es una de las medidas más efectivas para reducir la presencia de bacterias en el dispositivo.
También se sugiere evitar el contacto directo con la piel usando audífonos o manos libres, alternar el lado del rostro al hablar y limitar el uso en ambientes calurosos. Otro punto clave es no utilizar productos agresivos como vinagre o lejía, ya que pueden dañar tanto la piel como el dispositivo.