La reciente alerta sanitaria por casos de hantavirus vinculados con la Patagonia argentina ha despertado preocupación internacional debido a la alta mortalidad asociada con esta enfermedad. Sin embargo, el epidemiólogo y especialista en salud pública Daniel López Acuña, exfuncionario de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aseguró que no existen condiciones para hablar de una nueva pandemia como ocurrió con el COVID-19.
Durante una entrevista concedida a Mañanas Blu desde Gijón, España, López Acuña enfatizó que el hantavirus posee una capacidad de transmisión mucho menor en comparación con el SARS-CoV-2, aunque reconoció que se trata de una enfermedad “muy letal”.
“Tenemos que transmitir muy claramente el mensaje de que este no es un problema que nos lleve a una nueva pandemia”, afirmó el experto. “El hantavirus no es un virus de amplia y frecuente transmisión entre personas como sí lo fue el COVID”.
¿Cómo se transmite el hantavirus?
Uno de los puntos que más inquietud ha generado entre la población mundial es la posibilidad de contagio entre personas. Según explicó López Acuña, el virus no se transmite por aerosoles suspendidos en el aire, como ocurría con el coronavirus, sino mediante contacto estrecho y prolongado.
“El COVID se transmitía por espacios contaminados y habitaciones mal ventiladas. Eso no ocurre aquí. Aquí necesitamos una exposición detenida de una persona a otra infectada”, explicó.
El especialista comparó la dinámica de transmisión con la del ébola, señalando que el contagio puede producirse a través de saliva, sudor, fluidos corporales o gotículas durante una convivencia cercana y prolongada.
En ese contexto, indicó que el brote actual ha involucrado principalmente a personas que mantuvieron interacción directa con infectados, incluidos pasajeros y personal médico relacionado con un crucero en el que se detectaron casos positivos.
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Letalidad del hantavirus preocupa a las autoridades sanitarias
Aunque la transmisibilidad del hantavirus es significativamente menor a la del COVID-19, su peligrosidad radica en la severidad de la enfermedad. López Acuña explicó que la tasa de mortalidad puede oscilar entre el 30 % y el 40 % de los casos confirmados.
“El hantavirus, si se produce la infección, es muy grave porque produce 30 a 40 % de fallecimientos, una letalidad que solo el ébola tiene”, aseguró.
El experto precisó que la causa principal de muerte no es únicamente la acción directa del virus, sino la fuerte reacción inflamatoria que provoca en el organismo, afectando especialmente los pulmones y el sistema cardiovascular.
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“El hantavirus afecta las mucosas del pulmón de manera importante. La afectación pulmonar produce trastornos cardíacos y genera una reacción inflamatoria masiva”, explicó.
¿Existe vacuna o tratamiento contra el hantavirus?
Otro de los aspectos abordados durante la entrevista fue la ausencia de una vacuna o tratamiento antiviral específico contra el hantavirus. López Acuña desmintió versiones difundidas en redes sociales sobre supuestos avances de farmacéuticas como Moderna o Pfizer.
“Esa información ya se ha documentado que es un bulo. Es falso”, afirmó el epidemiólogo sobre las publicaciones que aseguraban la existencia de una vacuna próxima a salir al mercado.
Actualmente, el manejo médico de los pacientes se centra en cuidados intensivos y soporte clínico para evitar el colapso pulmonar y cardíaco. “No hay tratamiento específico. Lo que necesita el paciente son medidas de apoyo en una unidad de cuidados intensivos para tratar la sintomatología pulmonar y la gran reacción inflamatoria que causa la muerte”, sostuvo.
España lidera operativo internacional de contención
El exfuncionario de la OMS también elogió el operativo desarrollado por el Gobierno español y organismos internacionales para evacuar y controlar a los pasajeros potencialmente expuestos al virus.
López Acuña calificó como “impecable” el procedimiento realizado en las Islas Canarias, en coordinación con la OMS, la Unión Europea y autoridades sanitarias españolas.
“Se ha actuado desde un punto de vista epidemiológico con rigor”, destacó el experto, quien subrayó la importancia de mantener cuarentenas de hasta 42 días debido al largo periodo de incubación del virus.
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Según explicó, este aislamiento preventivo busca identificar posibles síntomas tardíos y evitar nuevos contagios dentro de los círculos familiares o cercanos de los afectados.
Brotes controlados en América Latina
Finalmente, López Acuña recordó que el hantavirus no es una enfermedad nueva en la región. Desde hace décadas se han registrado brotes en Argentina, Chile y Bolivia, particularmente relacionados con la cepa Andes, conocida por su capacidad limitada de transmisión entre humanos.
Pese a la gravedad clínica de la enfermedad, el epidemiólogo insistió en que estos brotes históricamente han podido ser contenidos sin evolucionar hacia crisis sanitarias globales.
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No tenemos por qué tener ni pánico ni una alarma mundial porque estemos ante la inminencia de una nueva pandemia