La Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura negó las más de 300 tutelas presentadas por un grupo de ciudadanos en contra de la sanción disciplinaria emitida por la Procuraduría General al alcalde de Bogotá, Gustavo Petro Urrego, por las irregularidades en la planeación y puesta en marcha del nuevo modelo de aseo en Bogotá a finales de 2012.
En la segunda sesión, los siete magistrados que conforman la Sala acogieron los argumentos esgrimidos en la ponencia del togado Pedro Alonso Sanabria que indicó que la Procuraduría General tenía las facultades constitucionales para investigar y sancionar disciplinariamente a un funcionario público elegido por voto popular.
Con esta decisión se tumban las medidas cautelares emitidas por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca frente al fallo emitido el pasado 13 de enero que destituyó e inhabilitó por 15 años al alcalde de Bogotá para ejercer cargos públicos.