El Mundial de 2026 no solo será el más grande en la historia del fútbol por su formato de 48 selecciones, 104 partidos y tres países anfitriones. También marcará un punto de inflexión en la manera como millones de aficionados seguirán el torneo, con experiencias que van mucho más allá de la tradicional transmisión frente al televisor de casa.
En Colombia, las nuevas formas de consumo ya comienzan a tomar forma. Una de las iniciativas más llamativas es la alianza anunciada entre Royal Films y DirecTV para llevar partidos de la Selección Colombia y otros encuentros destacados del campeonato a salas de cine en más de 32 ciudades del país. La propuesta busca convertir estos espacios en puntos de encuentro para hinchas, familias y grupos de amigos que desean vivir la emoción del fútbol en pantallas de gran formato y en un ambiente colectivo.
La tendencia refleja una transformación más amplia en el entretenimiento deportivo. Ver un partido ya no significa únicamente encender una pantalla, sino compartir una experiencia. El Mundial se consolida cada vez más como un acontecimiento social capaz de reunir generaciones alrededor de una misma pasión.
En ese escenario, la startup colombiana Snaau prepara una campaña audiovisual inspirada en una idea central: el fútbol como vínculo familiar. La iniciativa contará con la participación de Macnelly Torres, exjugador de la Selección Colombia y uno de los mediocampistas más recordados del fútbol nacional, cuya figura busca conectar con la memoria emocional de quienes crecieron siguiendo las grandes gestas del equipo nacional.
La campaña se aleja de una visión exclusivamente deportiva del torneo para enfocarse en el papel que el fútbol desempeña dentro de la cultura colombiana. Más que los resultados o las estadísticas, la narrativa gira en torno a los encuentros familiares, las conversaciones compartidas y los recuerdos que suelen construirse alrededor de cada Copa del Mundo.
La propuesta también dialoga con los cambios en los hábitos de consumo de las nuevas generaciones. Hoy los aficionados siguen los partidos desde múltiples dispositivos, comentan jugadas en tiempo real a través de redes sociales y alternan entre experiencias digitales y presenciales. El Mundial de 2026 llegará a una audiencia acostumbrada a moverse entre pantallas, pero que mantiene intacto el deseo de vivir el fútbol en compañía.
Para Snaau, la cita mundialista representa una oportunidad para interpretar el torneo desde la cultura popular y no únicamente desde la tecnología. La empresa, enfocada en entretenimiento digital, suscripciones y gaming, busca posicionarse en el punto donde convergen la emoción del deporte, la conectividad digital y la experiencia compartida.
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La apuesta coincide con un momento en el que los eventos en vivo recuperan protagonismo frente al consumo individual. Después de años de acelerada digitalización, competencias como la Copa del Mundo vuelven a demostrar el valor de reunirse para celebrar, sufrir o emocionarse colectivamente.
En Colombia, pocos acontecimientos tienen la capacidad de convocatoria de un Mundial. La Selección Nacional logra reunir no solo a los aficionados habituales, sino también a familias enteras y a personas que encuentran en estos torneos una oportunidad para compartir un lenguaje común. Más que un campeonato, la Copa del Mundo se convierte en una experiencia colectiva que atraviesa generaciones y territorios.
"El Mundial es uno de esos momentos que conectan a Colombia desde la emoción, la familia y la memoria. Queremos contar esa historia desde una mirada cercana: cómo el fútbol reúne generaciones y cómo las nuevas plataformas y experiencias están cambiando la forma en que vivimos estos grandes eventos", afirmó Jhoan Cortés, CEO y cofundador de Snaau.