Esta acción guerrillera cobró la vida de los soldados profesionales Fernando Aragonez Nomelin y Carlos Javier Toquica Garzón, oriundos del Caquetá y el Meta.
El suboficial de 35 años de edad llevaba 16 años y 11 meses en la institución y laboraba para la Policía de Norte de Santander en el área de inteligencia.
Los estudiantes afectados son los de la Institución Educativa Emiliano Santiago Quintero, que se apoyan en las linternas de su celular para recibir las clases.