La ciudadana Paula Silva dio a conocer en Facebook un caso que ha sido catalogado, en redes sociales, como un gran y noble gesto.
La joven, en la publicación, narra que el hecho ocurrió en el restaurante La Toscana del parque El Virrey en Bogotá, cuando un embolador llegó a ofrecerle sus servicios. Cuenta que él le pidió algo de comer, ella lo invitó a sentarse en una mesa y fue tratado como un comensal más por el personal de servicio del lugar.
El hombre fue atendido por meseros y personalcomo si fuera el mejor cliente y le dieron para llevar comida para su familia.
Vea aquí:
Don José podría pasar de cantar temas de Los Visconti a presentarse con ellos"Llega el embolador a ofrecerme sus servicios al restaurante La Toscana del parque el Virrey, le digo no gracias. Me pide algo para cenar, le digo claro, siéntese y pida la carta. Salen los meseros, le pasan la carta, cubiertos y servilletas como cualquier cliente, él pide un salmón para llevar y una ginger mientras espera. Los meseros le preguntan que si no lo quiere comer en la mesa y el embolador dice que no porque lo va a compartir en la casa con su familia. Le traen el salmón para llevar más una pizza para que la comparta con la familia. El señor los abraza, llora y les agradece. Como debe ser. Restaurantes de altura", escribió la usuaria en Facebook.