A su casa en el barrio Rebolo, en el suroriente de Barranquilla, llegó la noche de este martes Gilmar Bolívar, el futbolista barranquillero que se fue a Ucrania el pasado mes, pese a las advertencias de que podía estallar un eventual conflicto en ese territorio europeo.
Gilmar, quien viajó el pasado 2 de febrero a la ciudad de Leópolis con la ilusión de seguir jugando en la segunda división del futbol ucraniano, finalmente logró salir de este país para retornar a Colombia junto a su familia.
Yusberlis Barrios, su hermana, afirmó que el recibimiento fue algo muy íntimo con su familia, en medio de muchos abrazos.
Por el momento Gilmar, quien descansa junto a su familia, espera que se presenten nuevas opciones a nivel futbolístico.