La disposición instrumental de las seis Variaciones op.105 y op.107 con piano y un instrumento melódico “ad libitum” eran ya en la época de su composición algo anacrónico, una reliquia de la música para piano anterior a 1800. Fueron realizadas a instancias de quién se las había encargado, el coleccionista escocés de canciones populares y editor George Thompon. Él mismo le propuso la selección de los temas para ser variado: canciones populares británicas y continentales con las que desde 1809 Beethoven había elaborado en gran número para las colecciones antológicas de Thomson.
Entre los años 1805 y 1806, todos los esfuerzos de Beethoven en cuanto a composición estuvieron concentrados en su única ópera, Fidelio. Esa obra le trajo innumerables problemas y exigió repetidas revisiones. Jamás se sintió totalmente contento con ella, al punto de afirmar: “Todo este asunto de la ópera es de lo más agotador que hay en el mundo porque estoy insatisfecho con la mayor parte y prácticamente no existe en ella ningún número que, con mi actual insatisfacción, no cambiaría aquí y allá con cierto agrado”.
Para celebrar los 250 años del nacimiento de Beethoven haremos un viaje en el tiempo y nos sentaremos en su piano junto a él. Escucharemos las obras del inicio, la mitad y el final de su vida y las historias que rodearon a cada una.
En este episodio leemos tres apartados de diferentes relatos que componen "Kintsugi", la más reciente entrega de la escritora chilena María José Navia.
En este episodio seguimos contando la vida y obra del compositor alemán Jorge Federico Händel, considerado uno de los mayores exponentes del barroco y de los más influyentes de la música universal, junto a Bach. Es 1741 y a pesar de los esfuerzos de Haendel, la opera parece pasar de moda y la academia se vacía.