Estrenamos capítulo nuevo de la Revista HJCK, como ya es costumbre tendremos nuestro espacio junto al Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo en el que les contamos eventos imperdibles de esta temporada, por ejemplo la obra ‘Peribáñez y el Comendador de Ocaña', dirigida por Eduardo Vasco, que desde España nos cuenta los pormenores del montaje. En este episodio también hablaremos acerca del segundo Salón de ilustración de Tragaluz Editores, en Medellín y del Festival de Música Vallenata en Guitarra en Codazzi, Cesar.
El mundo le daba forma al nuevo orden político después de la Segunda Guerra, la Carta de Naciones Unidas había surgido para garantizar los derechos de la familia humana, y desde Colombia esa brega incluía las garantías de las mujeres. Es así como el 1 de diciembre de 1957, en desarrollo del plebiscito que le dio vida al Frente Nacional, las mujeres votaron por primera vez con una participación del 42%. Por su parte, Esmeralda Arboleda y Josefina Valencia fueron las primeras en ser elegidas dentro de la escena política que hasta ese momento había sido solo masculina.
Entrado el siglo XX las mujeres empezaron a conquistar nuevos campos. Escenarios artísticos y de la vida pública en los que tal vez ya habían participado, pero de forma oculta. Es así como figuras clave como la escritora y política María Cano o la artista Débora Arango marcaron un hito en la historia de Colombia.
Los años 30 fueron determinantes para los derechos sociales y laborales, lo mismo que para las primeras conquistas femeninas. Un ejemplo de ello fue Ofelia Uribe de Acosta, que se convirtió en una voz ejemplar en medio de movimientos feministas que no bajaron la guardia en su lucha por los derechos político. En septiembre de 1932 los centros femeninos organizaron una marcha en Bogotá con cerca de 10.000 mujeres exigiendo soberanía.
El 8 de abril de 1880, el cartagenero Rafael Núñez, tomó su cargo como presidente de los Estados Unidos de Colombia. Su primer gobierno llegó hasta el 1 de abril de 1882. Fue un mandatario que llegó a romper los estereotipos y las más fuertes represiones de la sociedad conservadora regida por la iglesia. Uno de los cambios, tal vez el más impactante para esa época, fue su relación con Soledad Román quien nunca fue aceptada por ser el segundo matrimonio de Núñez.
En tiempos de restricción en temas de derechos para las mujeres, nace Soledad Acosta de Samper. Catalogada por muchos como la escritora colombiana más importante del silgo XIX. Su obra se concretó en 48 narraciones breves y 21 novelas. Poco a poco su voz cobró importancia nacional y hoy es recordada por alzar la voz en nombre de muchas mujeres que fueron silenciadas.