En 1920, reunidos en un café se encuentran el poeta y dramaturgo Hugo von Hofmannsthal, el compositor más famoso de la época: Richard Strauss, el director teatral Max Reinhardt, el diseñador escénico Alfred Roller y el director de orquesta Franz Schalk. Están debatiendo la posibilidad de crear un festival de música inspirado en el de Bayreuth en Baviera, en marcha desde 1876 y que homenajea las obras del compositor alemán Richard Wagner. La idea es hacer algo parecido en Salzburgo, alejada de las grandes metrópolis culturales y que además resulta ser la ciudad natal de otro brillante compositor: Mozart. Es entonces cuando nace el Festival de Salzburgo, una autentica revolución artística, y para celebrarlo como cualquier revolución queridos estudiantes, lo haremos bajo el abrigo de la música.
Esta nueva clase tendrá dos partes. Primero, haremos un recorrido por la historia musical del Padre de las Sinfonías, luego, volveremos a la línea del tiempo que hemos construido, para poner la lupa en el trabajo del teórico alemán Christoph Willibald Gluck.
El muchacho era aun tan pequeño que ante el piano debía colocarse de pie sobre una banqueta para poder alcanzar el teclado. No parece haber conmovido al padre el que el niño llegara a derramar lágrimas con el aprendizaje. De alguna manera ha debido tomar la decisión de hacer de su hijo un niño prodigio: quizá se acordaba de Mozart que en 1769 a la edad de siete años había estado en Bonn.
En este capítulo hablaremos de música de cámara para instrumentos de viento. Dentro de la obra de Beethoven la música para un grupo puro de viento es minoritaria frente a la música para viento y cuerda, esto quizá se debe a la práctica musical de la corte tal cual la vivió el compositor en Bonn, donde formó parte de la orquesta del Príncipe Maximilian Franz.
Dos textos de la pluma de Emilia Pardo Umaña, una mujer pionera en el periodismo colombiano, que hacen parte del libro "Crónicas de una mujer de 1.49", publicado por el Fondo de Cultura Económica.
La disposición instrumental de las seis Variaciones op.105 y op.107 con piano y un instrumento melódico “ad libitum” eran ya en la época de su composición algo anacrónico, una reliquia de la música para piano anterior a 1800. Fueron realizadas a instancias de quién se las había encargado, el coleccionista escocés de canciones populares y editor George Thompon. Él mismo le propuso la selección de los temas para ser variado: canciones populares británicas y continentales con las que desde 1809 Beethoven había elaborado en gran número para las colecciones antológicas de Thomson.