Guadalupe Nettel, escritora mexicana galardonada con múltiples premios literarios, incluyendo el Premio Herralde de Novela y el Premio Antonin Artaud, fotografiada en su estudio en la Ciudad de México.
AFP
Guadalupe Nettel y el monstruo hermoso
La escritora Guadalupe Nettel ya no tiene miedo del cuerpo, le parece ahora una máquina explorada por la que fue una niña aventurera. Nettel, mexicana, muestra en sus textos el paso del mundo a través de la piel. En esta conversación, una edición especial de Literatura al margen, la escritora se sumerge en sus recuerdos, en su imposibilidad de entender su propio cuerpo, la forma en la que sienten debemos pensar en el mundo, la naturaleza y la belleza. Además, por su puesto, de su música favorita.
La música para piano del primer Beethoven suene tan vital-y tan diferente de la de sus contemporáneos-es el grado en el que explota un amplio espectro de texturas. Existen, claro está, modelos y técnicas básicos, convencionales, característicos de la música para teclado, que operan en su música y a partir de los cuales puede reconocerse fácilmente una deuda con las generaciones anteriores como, por ejemplo, una entre tantas, la técnica que tomó probablemente de la música de Mozart, el cruce de una mano sobre la otra. Convencionalmente, este procedimiento se utiliza para permitir que la melodía y el bajo se respondan entre sí sobre un acompañamiento continuo en un registro central.
Adaptación de Cecilia de Ibáñez. Interpretación: Alicia de Rojas, Jaime John Gil, Chela del Río, Mario García, Manuel Meléndez, Héctor Rivas, Eugenia de Ramos y Bernardo Romero Pereiro.
El famoso Septeto en Mi bemol, op.20,para vientos y cuerdas de Beethoven, maravilloso modelo del estilo galante del siglo XVIII, es uno de los más finos “divertimentos” de la época. Es una obra de juventud escrita sin otro propósito diferente del de agradar a quienes lo escuchan.
Este libro, publicado en 2018 por el escritor español Manuel Vilas bajo el sello Alfaguara, se convirtió rápidamente en un éxito editorial. Pero, más allá de los reconocimientos que ha tenido, es importante porque Vilas logra aterrizar y explicar la experiencia de la muerte y de la ausencia con una prosa hermosa, poética y profunda.