El muchacho era aun tan pequeño que ante el piano debía colocarse de pie sobre una banqueta para poder alcanzar el teclado. No parece haber conmovido al padre el que el niño llegara a derramar lágrimas con el aprendizaje. De alguna manera ha debido tomar la decisión de hacer de su hijo un niño prodigio: quizá se acordaba de Mozart que en 1769 a la edad de siete años había estado en Bonn.
En la HJCK tuvimos durante todo este año, diferentes tipos de contenidos sobre la vorágine, estuvimos en la Biblioteca Nacional de Colombia revisando el manuscrito y junto a un equipo de conocedores de la obra viajamos al putumayo para entender los caminos de esta historia. Para celebrar el centenario el día de su publicación, el 25 de noviembre, les presentamos esta edición especial de Fragmentos donde diferentes oyentes de la HJCK Leyeron pasajes del libro de Rivera. Voces de hombres y mujeres, niños y niñas formaron este libro vivo.