En tiempos de batalla muchas mujeres decidieron también ir a la guerra. Lo hicieron aunque su vida corriera peligro en el intento. Las mujeres que se unieron a la campaña libertadora fueron conocidas como las Juanas de la independencia. Ellas fungieron como enfermeras, espías y empuñaron armas. Incluso, la historia cuenta que durante la ruta de la campaña libertadora justo en el cruce del páramo de Pisba (Boyacá) en julio de 1819, la mujer de un soldado del Batallón Rifles entró en dolores de parto y dio a luz a un niño que fue envuelto en camisas rotas. Al día siguiente, con su recién nacido en brazos, estuvo lista para seguir la marcha.
Las cosas en Radio Dorado están patas arriba, sin embargo, el papá de Laura decide que no cerrará la emisora. Laura y Gonzalo se encuentran en una situación que no puede ser más extraña y en la que ambos se la están jugando toda con tal de hacer lo que más les gusta: estar frente a los micrófonos.
La violencia que se respira en el pueblo pone a Gonzalo contra las cuerdas y lo obliga a tomar una difícil decisión. Laura desea hacerse cargo de la emisora de su padre, pero él no quiere ver a su hija en un trabajo que les corresponde a hombres, así que le pone mil condiciones y peros. Laura está dispuesta a arriesgarlo todo con tal de cumplir su sueño, no importa si debe cambiar su vida por completo.
Gonzalo Coronado transmite una pelea de boxeo desde una emisora rural. Laura González, recién llegada de Europa, asiste en vivo a esa misma pelea. A kilómetros de distancia pero en el fondo unidos.
La multitudinaria marcha del silencio que se llevó a cabo este domingo en la capital y en más de 30 ciudades del país. La movilización, que reunió a más de 70.000 personas en la ciudad, fue una expresión de rechazo a la violencia y un acto de solidaridad con el senador Miguel Uribe Turbay.