Conversamos con Héctor Pineda, historiador y literato, sobre su libro "Estos son los tiempos de callar: Sor Josefa del Castillo y una historia del silencio en el Nuevo Reino de Granada (1671-1742). Alejados de cualquier prejuicio sobre este tipo de textos, Pineda logra revelar cómo la escritura de esta religiosa nos abre un camino frente a la desobediencia de los cuerpos femeninos y los pensamientos lúcidos y casi increíbles que tenían las mujeres que escribían y leían dentro de conventos y claustros. Esta charla es un espacio único para entender otras formas de subversión.
Es la noche del concierto de la Orquesta del Caribe en el Hotel Continental. Radio el Dorado se ha propuesto hacer una transmisión en vivo. Todo un reto, y como es la primera vez, los problemas no son pocos. Sin embargo, la situación termina uniendo mucho más a Gonzalo y a Laura hasta que un encuentro inesperado pone en peligro su continuidad en la emisora.
Gonzalo y Laura deben ganarse a pulso la oportunidad para ser los nuevos locutores de Radio Dorado. Gonzalo echa mano de su creatividad e ingenio costeño y Laura debe demostrar que es mucho más que una mujer bonita y que es más capaz que muchos hombres para tareas que se cree que solamente pueden hacer ellos.
Las cosas en Radio Dorado están patas arriba, sin embargo, el papá de Laura decide que no cerrará la emisora. Laura y Gonzalo se encuentran en una situación que no puede ser más extraña y en la que ambos se la están jugando toda con tal de hacer lo que más les gusta: estar frente a los micrófonos.
La violencia que se respira en el pueblo pone a Gonzalo contra las cuerdas y lo obliga a tomar una difícil decisión. Laura desea hacerse cargo de la emisora de su padre, pero él no quiere ver a su hija en un trabajo que les corresponde a hombres, así que le pone mil condiciones y peros. Laura está dispuesta a arriesgarlo todo con tal de cumplir su sueño, no importa si debe cambiar su vida por completo.
Gonzalo Coronado transmite una pelea de boxeo desde una emisora rural. Laura González, recién llegada de Europa, asiste en vivo a esa misma pelea. A kilómetros de distancia pero en el fondo unidos.