En el Objituario, el nuevo show de Loro Pódcast, sus invitados se preguntan si acaso no se merece una despedida esa bicicleta favorita que se oxidó en el patio, o ese reloj que heredamos de nuestros abuelos y que se rompió de un golpe, o la chaqueta que nos hacía ver tan bien y perdimos en un bus. Y cada semana, en breves relatos, las personas le dan un sentido adiós a esos objetos ausentes que significaron tanto. Este es tan solo el primer episodio de la temporada, que estrena nuevas historias cada miércoles. ¡Los invitamos a buscar y seguir el Objituario en su plataforma de pódcast favorita!
El famoso Septeto en Mi bemol, op.20,para vientos y cuerdas de Beethoven, maravilloso modelo del estilo galante del siglo XVIII, es uno de los más finos “divertimentos” de la época. Es una obra de juventud escrita sin otro propósito diferente del de agradar a quienes lo escuchan.
Este libro, publicado en 2018 por el escritor español Manuel Vilas bajo el sello Alfaguara, se convirtió rápidamente en un éxito editorial. Pero, más allá de los reconocimientos que ha tenido, es importante porque Vilas logra aterrizar y explicar la experiencia de la muerte y de la ausencia con una prosa hermosa, poética y profunda.
Ludwig van Beethoven compuso durante su vida una ópera solamente: “Fidelio”. Beethoven amaba las temáticas idealistas y heroicas y la mayoría de los textos carecían de significancia y fuerza expresiva, por lo que no sorprende en nada, que la tragedia “Egmont” de Johann Wolfgang Goethe le hay conmovido especialmente.
En tiempos de Beethoven las obras de circunstancia constituían un tipo propio de piezas teatrales escritas para realce de las celebraciones de la nobleza. Cuanto más importante era la ceremonia, tanto más se valoraba el papel de la música que debía de sonar integrada en la acción escénica.
El “Emperador” fue el último concierto para piano de Beethoven. Data principalmente de comienzos de 1809 y se vio seguido de cerca por la finalización de otra obra que aunaba piano y orquesta, la Fantasía Cora