El sector de transporte de carga en Colombia atraviesa una de sus coyunturas más críticas en lo corrido del año, como consecuencia directa del paro minero que se mantiene activo en varias regiones del país y que ya completa varios días de bloqueos en corredores viales estratégicos. La situación, que tiene como epicentro la subregión del Bajo Cauca antioqueño, se ha extendido a municipios como Valdivia y a zonas del sur del departamento de Córdoba, generando un efecto dominó sobre la movilidad, la logística y el abastecimiento de productos esenciales.
El gremio del transporte de carga, representado por la Colfecar, ha elevado un llamado urgente al Gobierno nacional ante lo que califican como una situación insostenible. Según el pronunciamiento del sector, ya son siete días continuos de interrupciones que han obligado a las empresas a asumir sobrecostos operativos, pérdidas acumuladas y afectaciones en la cadena logística del país. A esto se suman los riesgos a los que están expuestos los conductores, quienes permanecen en zonas de alta tensión sin garantías claras de seguridad.
Uno de los puntos que más preocupa al gremio es la decisión del Gobierno, a través del Ministerio de Minas y Energía, de suspender los diálogos con los manifestantes hasta el próximo 26 de marzo. Para los transportadores, esta medida representa una pausa que agrava la crisis, en un momento en el que, según afirman, el país necesita respuestas inmediatas, presencia institucional efectiva y acciones concretas que permitan restablecer la movilidad en los corredores afectados.
El origen de las protestas radica en presuntos incumplimientos por parte del Gobierno nacional frente a acuerdos previos con el sector minero, lo que ha desencadenado un escenario de tensión social que ahora impacta de manera directa a otros sectores productivos.
“Estamos cansados de respetar el derecho a la manifestación, cuando nadie respeta nuestro derecho al trabajo y a la libre movilidad, el derecho a la manifestación no puede ejercerse bloqueando vías y afectando de manera desproporciona el bastecimiento de miles de colombianos”, señaló Colfecar.
En el departamento de Antioquia, los bloqueos se concentran en sectores como La Rotonda y Campoalegre, mientras que en Córdoba afectan zonas como Puerto Libertador y el sector conocido como La Y. Estos puntos son considerados arterias clave para el transporte de mercancías entre el interior del país y la región Caribe, lo que explica la magnitud del impacto que hoy se registra.
Uno de los municipios más golpeados por esta situación es Caucasia, donde la parálisis del tránsito ha generado retrasos significativos en la entrega de productos, aumento en los costos de operación y dificultades en el abastecimiento local. Transportadores reportan largas filas de vehículos detenidos, incertidumbre en las rutas y crecientes riesgos de seguridad para los conductores que permanecen varados en medio de los bloqueos.