Las tensiones en la capital vallecaucana iniciaron desde el momento en el que las autoridades dieron su visto bueno al ingreso de público al estadio Pascual Guerrero para el partido de la Copa Colombia entre el Deportivo Cali y el Boca Juniors de Cali. A partir de ahí, la hinchada del América de Cali manifestó su malestar, teniendo en cuenta que el Pascual generalmente es el estadio donde el conjunto escarlata juega de local.
A pesar de las medidas preventivas que implementó la Comisión Local de Fútbol, como prohibir el ingreso de trapos, instrumentos y camisetas alusivas al Deportivo Cali, desde antes del partido se registraron conflictos entre hinchas a las afueras del estadio.
Durante el partido siguieron las afectaciones, pues el lanzamiento de una bengala a la cancha, desde afuera del Pascual, en el segundo tiempo, obligó a suspender el encuentro durante unos 10 minutos. También se suspendió definitivamente la transmisión en televisión del partido.
Al final del partido, el caos se trasladó a la avenida Roosevelt, donde inició una gigantesca riña entre hinchas. La mayoría portaba armas blancas, factor que aumentaba aún más el riesgo. Varios establecimientos comerciales se vieron obligados a cerrar o a confinarse en sus locales durante los disturbios.
“Lamentablemente, en el desarrollo de este trayecto se presentaron nuevas alteraciones que dejaron como resultado tres personas lesionadas, quienes fueron auxiliadas y trasladadas por nuestros uniformados a centros asistenciales. Rechazamos categóricamente estos actos vandálicos e invitamos a los hinchas a vivir el deporte con tolerancia y armonía”, señaló el teniente coronel Javier Gómez, supervisor del Servicio de Estadio de la Policía de Cali.
Se espera que en las próximas horas las autoridades hagan una inspección tanto en el estadio Pascual Guerrero como a las afueras, para determinar el nivel de daños causados después de estos disturbios. La Comisión Local de Fútbol se reunirá para tomar decisiones y determinar si habrá sanciones a los equipos tras lo ocurrido.