La colombiana Mariana Pajón afronta desde el jueves la competición olímpica de BMX en Tokio-2020, con la intención de sumar un tercer oro tras los de Londres-2012 y Rio-2016, y afirma que "es una gran responsabilidad tener a un país sobre tus hombros", a un día de comenzar la prueba."Estos cinco años han sido una montaña rusa de emociones para mí. Han sido cinco años de lesiones, de altos y bajos y al final estoy montando en la bicicleta de nuevo, representando a mi país, haciendo de nuevo lo que me gusta", afirmó Pajón."Me siento bien, confiada y divirtiéndome. Hay una enorme responsabilidad, teniendo a todo mi país sobre mis hombros. Voy a intentar dar lo mejor", señaló.Escuche y siga El Camerino en Spotify:El aplazamiento de los Juegos un año debido al COVID fue una ventaja para la colombiana."El aplazamiento fue oportunidad para mí. El año pasado no estaba preparada. Estaba lesionada. Sabía que podía ir e intentar dar lo mejor de mí misma, pero no estaba preparada, no estaba al 100%. Por lo que me venía bien tener un año más para estar mejor preparada, recuperarme de una lesión y regresar a mi nivel", explicó."Es una gran oportunidad poder tener los Juegos. Yo era pesimista. Pensaba que iban a ser cancelados por lo que estoy realmente feliz de estar aquí, todos juntos, en la Villa Olímpica, viviendo nuestro sueño olímpico aquí, de nuevo", explicó.Respecto al trazado que se encontrará, la colombiana piensa que será exigente."Es un diferente tipo de trazado. Es más largo y es técnico, por lo que habrá cortes en el grupo. Hacer tres veces el trazado mañana (jueves) y dos el viernes va a ser todo un desafío", concluyó.
La selección olímpica de Brasil aprovechó que acababan de terminar su partido frente a Arabia Saudí, con victoria 1-3, para ver el España-Argentina en el que su gran rival quedó fuera del torneo en la fase de grupos tras empatar a uno, lo que celebraron Douglas Luiz, Reinier Jesus, Richarlison y Matheus Cunha.Douglas compartió una foto en su cuenta oficial de Instagram con el texto “Tchau hermanitos” y un emoticono de una mano diciendo adiós, mismo gesto que hacían los cuatro en una publicación en la que salían sonrientes y que el jugador del Aston Villa publicó después del 1-0 de España anotado por Mikel Merino en el m.66.Dani Alves, capitán del equipo, respondió antes en zona mixta sobre si un posible cruce con Argentina en cuartos de final, que finalmente no se va a dar, se lo tomarían como revancha por la final de la Copa América: “La revancha la tuvieron ellos, nosotros ya les eliminamos en semifinales en la anterior”, contestó.Sin embargo, cuatro de sus compañeros aprovecharon la circunstancia para mofarse de su eterno rival.Escuche y siga El Camerino en Spotify:
El ritual criticado por muchos y defendido por otros, de la representante alemana de judo Martyna Trajdos, se volvió viral en la pelea que tenía contra la húngara Szofi Ozbas en la ronda eliminatoria de judo de 63 kilogramos femenino en los Juegos Olímpicos de Tokio.Trajdos se preparaba para su enfrentamiento, cuando una cámara captó el momento en que su entrenador, Claudiu Pusa, la agarró por su judogi sacudiéndola bruscamente de un lado a otro y posteriormente propinándole dos cachetadas a cada lado de su cara.Luego del particular ritual, la judoca asintió con su cabeza y subió al escenario para su enfrentamiento con Ozbas.La alemana de 32 años, al enterarse del video que se viralizó en redes, salió en respaldo de su preparador y escribió lo siguiente en Instagram: "¡No se preocupen chicos! Ése es el ritual que elegí antes de las peleas. ¡Mi entrenador simplemente está haciendo lo que quiero que haga para animarme!".Mire acá el video:
La boxeadora Jenny Arias fue derrotada por la filipina Nesthy Petecio en los cuartos de final de la categoría 57 kg, de los Juegos Olímpicos de Tokio. Pero, más allá de la eliminación, las declaraciones de la colombiana al término de la pelea conmovieron al país, pues aseguró que esperaba con el premio ayudar a su padre.“A mi padre que lo que más quería era mandarlo a operar”, fue lo que dijo Arias al finalizar su participación en los Olímpicos.Y es que, según contó la boxeadora en BLU Radio, su padre sufrió un accidente hace más de 30 años que lo dejó invalido. “Va para 36 años que quedó invalido. Fue un día que salió a hacer trabajos de campo, se cayó de un árbol y lo recibió un palo de café en la columna y se fracturó”, afirmó Arias.Por lo anterior, la risaraldense buscaba ganarse alguna medalla en Tokio para costear algún tratamiento o cirugía que le quitara el dolor a su papá: “Cada que me subo a ring lo hago para que mi padre tenga una forma de vida mucho mejor. Mi padre es invalido, las piernitas las tiene totalmente muertas, no es tanto operarlo, sino quitarle el dolor que tiene. Tiene mucho dolor”.Arias manifestó que su padre sí ha ido al médico por la EPS, pero que siempre es lo mismo: examen de orina y acetaminofén.La deportista, sobre la pelea, aceptó su decepción, pero destacó que siempre trató de buscar la victoria: “Pienso que fue frustrante. Sé que di todo de mí, pero podía dar más (…) y pues bueno, la decisión fue que ganó ella y me dejó por fuera”.