Pese a las modificaciones hechas al proyecto de acuerdo “Por una ciudad Inteligente” durante el primer debate en el Concejo de Bogotá, Asobancaria mantiene sus reparos frente al aumento del Impuesto de Industria y Comercio (ICA) para el sector financiero. La propuesta pasó de contemplar una tarifa de 21x1.000 a una de 20 x1.000 para 2027, con una reducción progresiva que llevaría el impuesto al 19x1.000 en 2028 y al 18x1.000 en 2029. La asociación advierte que el impacto sería mayor para los bancos pequeños y las empresas de tecnología financiera, conocidas como fintech.
Carlos Alberto Ruiz, vicepresidente de Asuntos Públicos de Asobancaria, explicó que la carga no sería igual para todas las entidades y que aumentaría proporcionalmente entre aquellas con menores utilidades. “Para las 20 entidades financieras de menor utilidad, el ICA va a representar el 99 % de la utilidad neta. Entre más pequeña sea la entidad y menor sea el monto de sus utilidades, mucho más grande será lo que representa el ICA como porcentaje de esa utilidad”, señaló.
Ruiz también cuestionó que la deducción del ICA, que incluso el Alcalde Carlos Fernando Galan ha presentado como un beneficio, en el impuesto de renta beneficie por igual a todas las compañías. “La deducibilidad se aplica para las entidades que tienen un mayor nivel de utilidad y pueden absorber parte de ese incremento vía un menor impuesto de renta, pero no para las empresas que no tienen suficiente nivel de utilidad”, dijo.
El representante de Asobancaria advirtió, además, que algunas entidades podrían revisar el lugar desde el que desarrollan sus operaciones si el incremento representa una parte significativa de sus ganancias. “Para los bancos más pequeños esto va a ser un tema de vida o muerte, y ellos probablemente sí van a tener que sacar toda su operación, porque ellos van a pagar un 99 % de ICA versus el total de su utilidad neta. No van a tener otra opción más que desplazarse a un municipio donde la tarifa sea del 5 por 1000”, afirmó.
Asobancaria también cuestionó la comparación de Bogotá con otras ciudades que tienen tarifas de ICA más altas. La asociación señaló que el caso de Cali —que aplica una tarifa del 25x1.000— no puede evaluarse todavía en los mismos términos , debido a que la medida fue implementada recientemente, mientras que Barranquilla —con una tarifa del 30x1.000—, según el gremio, no tiene el mismo peso financiero que la capital.
Otro de los puntos de discusión es la sobretasa al impuesto predial para financiar la prestación y modernización del alumbrado público, que ería de 0x1.000 para los estratos 1, 2 y 3; de 0,4x1.000 para los estratos 4, 5 y 6; de 0,8x1.000 para predios dotacionales y lotes, y de 1x1.000 para inmuebles comerciales, financieros e industriales.
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El concejal Samir Bedoya, del Partido Mira, cuestionó específicamente el destino de esos recursos y señaló que una parte importante se utilizaría para pagar el arriendo de infraestructura de alumbrado público a Enel. Según el cabildante, ese concepto representaría el 46,5 % del dinero destinado al proyecto. “Nosotros vamos a probar aquí un impuestos para pagar arriendo a Enel, Para garantizar el negocio a un monopolio que, como ya se ha visto acá y como se ha discutido en otras áreas de la administración, no tiene el menor cuidado con la ciudad”, afirmó.
Finalmente, el proyecto contempla alivios para contribuyentes con deudas tributarias y no tributarias con el Distrito. Quienes se acojan al beneficio deberán pagar el 100 % del capital y el 40 % de las sanciones e intereses, mientras que el 60 % restante sería condonado. La Secretaría Distrital de Hacienda estima que más de dos millones de ciudadanos podrían acceder a esta medida.
Samir Bedoya también cuestionó su efectividad, al señalar que durante el Plan Distrital de Desarrollo solo se recuperó el 2,4 % de la cartera y que entre 2024 y 2026 se concretaron 918 acuerdos de pago, menos del 1 % del total. Por eso, pidió que estas medidas tengan mayor impacto y que también respondan a las necesidades de los pequeños comerciantes.
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Frente a los cuestionamientos sobre el aumento del ICA para el sector financiero, la secretaria de Hacienda de Bogotá, Ana María Cadena, defendió que el atractivo de la ciudad no puede medirse únicamente por la tarifa de este impuesto. Señaló que Bogotá concentra una parte importante de la actividad económica y financiera del país, tiene una alta capacidad de endeudamiento y lidera buena parte de la política de vivienda, factores que también generan oportunidades para el sector financiero.
Sobre la sobretasa al predial para financiar el alumbrado público, la funcionaria aseguró que su diseño tuvo en cuenta la capacidad de pago de los contribuyentes y que Bogotá tendría un cobro per cápita inferior al de ciudades como Cali, Barranquilla y Medellín. También destacó que la propuesta aprobada en comisión excluyó a los comercios y familias con menor capacidad de pago y contempla una reducción de las tarifas a partir de 2042.
La secretaria también explicó que la sobretasa tendrá límites tanto en el monto máximo que podrá pagar cada predio como en su crecimiento anual. Para los predios residenciales, el incremento no podrá superar la inflación más cinco puntos porcentuales, mientras que para los demás usos el límite será de inflación más ocho puntos. Con estos ajustes, la Administración sostiene que la medida busca garantizar los recursos para la modernización del alumbrado sin generar una carga desproporcionada para los contribuyentes.