En en país, la expectativa por el ajuste en los precios de los combustibles continúa generando debate. A pesar de los anuncios previos, las estaciones de servicio aún no han aplicado el incremento en el precio de la gasolina corriente, el cual se espera sea de 400 pesos por galón.
Según David Jiménez, presidente de la agremiación de distribuidores minoristas de gasolina, la medida depende de una resolución oficial que, a la fecha, no ha sido publicada por el Ministerio de Minas y Energía.
La dependencia de la importación y el rol de los ministerios
El incremento propuesto por el Gobierno Nacional responde a la necesidad de equilibrar las finanzas públicas, una decisión que, aunque es liderada por el Ministerio de Hacienda, debe ser formalizada por el Ministerio de Minas.
Jiménez explicó que el alza es necesaria debido a la estructura de costos de producción en el país: “En Colombia cerca del 40% de la gasolina corriente que se consume hoy en día es importada y esa es la razón por la que el ministro de Hacienda señala que debe aumentar el precio”.
Este ajuste en el "ingreso al productor" busca remunerar tanto la refinación local como la importación de combustible necesaria para cubrir la demanda nacional.
Logística y rotación de inventarios en las estaciones
Ante las dudas de los consumidores sobre la rapidez con la que se aplican las alzas frente a las bajas de precio, el gremio aclaró que existen cerca de 6.400 estaciones de servicio en el país, muchas de ellas fuera de las ciudades principales.
Jiménez enfatizó que no se puede cobrar el nuevo precio sin el respaldo legal: “Las estaciones de servicio no han subido el precio porque no ha salido la resolución por parte del Ministerio”.
Además, explicó que existe un proceso técnico de rotación de inventarios que varía según cada establecimiento: “Algunas estaciones tienen inventarios a un precio anterior y hasta no salir de ese inventario, pues lo siguen vendiendo al precio que se tenía vigente antes del aumento”. Esta rotación puede tardar desde medio día hasta tres días, dependiendo de la demanda.
El futuro del diésel y el rechazo a la tarifa diferencial
Otro tema crítico es el subsidio al diésel (ACPM), que el Gobierno busca reducir para pasar de un precio cercano a los 11.000 pesos a uno de entre 15.000 y 16.000 pesos. El Ministerio de Minas propuso una "tarifa diferencial" para cobrar más a vehículos de gama alta (4x4) y mantener el subsidio para el transporte de alimentos.
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Sin embargo, los distribuidores han manifestado su oposición a esta logística: “Nosotros le insistimos al Ministerio que esa medida es muy costosa, los controles de seguimiento o de verificación es muy costoso y que debería pensarse en otra manera de cobrar ese diferencial por tipo de vehículo”.
Escuche aquí la entrevista: