La caída del 38 % en la inversión de Estados Unidos en Colombia durante 2025, según cifras del Banco de la República, generó preocupación entre los gremios por la posible afectación a la confianza en el mercado nacional.
Para la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham), pasar de US$ 5.410 millones en 2024 a US$ 3.375 millones en 2025 no solo representa una reducción significativa en el flujo de capital extranjero, sino que también plantea interrogantes sobre el rumbo del clima de inversión.
Aunque Estados Unidos se mantiene como el principal inversionista, con el 29,4 % del total, la magnitud del descenso evidencia una pérdida de confianza que preocupa profundamente a empresarios y analistas.
“Cuando el principal inversionista del país reduce en un 38 % su inversión en Colombia, en el caso de Estados Unidos, lo que está en juego no es solo el flujo de capital, sino la percepción internacional sobre la estabilidad y confiabilidad del entorno colombiano. Colombia tiene ventajas evidentes para atraer inversión, pero la estamos neutralizando con señales de incertidumbre regulatoria y fiscal”, aseguró María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham.
Esta situación adquiere mayor relevancia si se observa el comportamiento de otros países inversionistas como Suiza y Francia, que muestran incrementos en sus aportes, y otros como España y Panamá registran caídas más moderadas. El desplome en la inversión estadounidense destaca por su impacto estructural.
Para los gremios, este no es un fenómeno aislado, sino un síntoma de problemas más profundos relacionados con la percepción internacional del país. La estabilidad jurídica, la claridad en las reglas de juego y la confianza en las instituciones son factores determinantes que parecen estar debilitándose.
“El problema no es de potencial, es de predictibilidad y responsabilidad, y si no hay predictibilidad, no hay inversión sostenible de largo plazo. Es como construir sobre tierra movediza: por más esfuerzo y recurso que se invierta, la inestabilidad termina pasando factura al país, pero, sobre todo, al bienestar de los colombianos, al no tener los cimientos necesarios para poder construir un crecimiento constante que nos permita generar oportunidades para todos”, detalló Lacouture.
Finalmente, los gremios coinciden en que el país aún cuenta con un alto potencial para atraer inversión extranjera, pero, de no tomar medidas correctivas, el riesgo es que Colombia continúe perdiendo competitividad y oportunidades de desarrollo.