Estados Unidos anunció este viernes, 14 de agosto, una donación adicional 11 millones de dólares en ayuda humanitaria a Colombia para la atención del terremoto que golpeó el país. Así, el Gobierno de Donald Trump ha destinado en total 26.5 millones de dólares para apoyar la respuesta a la emergencia.De acuerdo con el Departamento de Estado, los recursos serán destinados a asistencia humanitaria en diferentes frentes, entre ellos alimentación, atención sanitaria, protección y refugio. También se contemplan evaluaciones estructurales posteriores al terremoto de 7.4, con el propósito de contribuir a identificar las condiciones de las edificaciones afectadas.El nuevo anuncio se suma a los 15,5 millones de dólares en asistencia inicial que Estados Unidos había informado el pasado 11 de agosto, un día después del evento telúrico. De ese monto, 3 millones de dólares proporcionados a través de Catholic Relief Services corresponden a un fondo de asistencia global de esa organización anunciado previamente por el Gobierno estadounidense.Además, Estados Unidos señaló que, como parte de una contribución de 3.800 millones de dólares del Departamento de Estado a la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), se destinaron 200 millones de dólares al Fondo Mancomunado para Colombia. Estos recursos podrán ser utilizados para responder tanto a las necesidades generadas por el terremoto como a otras situaciones humanitarias preexistentes en el país.La respuesta estadounidense también incluye apoyo técnico directamente en territorio colombiano. En coordinación con el Gobierno nacional, el Departamento de Estado activó y desplegó dos equipos especializados en búsqueda y rescate urbano, conocidos como USAR, provenientes de los departamentos de bomberos de los condados de Fairfax, Virginia, y Los Ángeles, California.Los dos equipos llegaron a Colombia el pasado 12 de agosto y desde entonces apoyan las operaciones de búsqueda y rescate encabezadas por las autoridades colombianas. Su trabajo incluye labores de coordinación, comunicaciones y asistencia en ingeniería estructural, en medio de las acciones destinadas a atender a las comunidades afectadas por el terremoto.La ayuda será canalizada a través de organizaciones y socios internacionales, entre ellos Catholic Relief Services (CRS), la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Miyamoto International, UNICEF, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas y World Vision.
El anuncio sobre posibles operaciones militares conjuntas entre Colombia y Estados Unidos generó dudas sobre el alcance que podría tener la presencia de efectivos estadounidenses en territorio nacional. Para John Feeley, exembajador de Estados Unidos en Panamá, el pronunciamiento del secretario de Defensa, Pete Hegseth, debe analizarse con cautela, aunque existe un escenario que podría generar un problema para la soberanía colombiana.Feeley explicó en entrevista con Mañanas Blu 10:30 que, a su juicio, el anuncio hace parte de la manera en la que funciona la política exterior del Gobierno de Donald Trump, caracterizada, según dijo, por presentar planes futuros como si fueran una realidad inmediata.“El anuncio en realidad no, el anuncio es simplemente retórica política”, aseguró el exembajador.Sin embargo, aclaró que no considera imposible que las operaciones terminen concretándose y puso el foco en el papel que tendría el Congreso colombiano.¿Qué pasaría si el Gobierno no consigue los votos en el Congreso?Feeley planteó que existe la posibilidad de que el Gobierno de Abelardo De La Espriella no consiga en el Congreso los votos necesarios para permitir la entrada de efectivos estadounidenses a territorio colombiano.El exembajador fue cuidadoso al referirse a este escenario y aclaró que lo considera “muy posible”, aunque no necesariamente “probable”.La situación, según su explicación, podría complicarse si el Gobierno intentara permitir el ingreso de militares estadounidenses pese a no contar con el aval de la legislatura.“Si intentan hacerlo aún sin ese aval de la legislatura, podría terminar siendo una violación de la soberanía colombiana”, advirtió Feeley.De esta manera, el debate no estaría únicamente relacionado con el anuncio realizado por Hegseth, sino también con el procedimiento que eventualmente tendría que seguir Colombia frente a una operación que implique la presencia de militares estadounidenses.¿Operaciones conjuntas significan tropas de EE. UU. en Colombia?Feeley explicó que la expresión “operaciones conjuntas” puede tener diferentes significados dentro de la doctrina militar estadounidense.Según señaló, podría tratarse de ejercicios, personal que llegue a un comando para proporcionar inteligencia e información o asesoramiento sobre tácticas. Sin embargo, también puede implicar una presencia más directa de militares estadounidenses.El exembajador señaló que la cuestión más sensible sería determinar si habría soldados estadounidenses en territorio colombiano participando directamente en operaciones.“Siempre la raya roja y la pregunta más sensible es si van a entrar botas americanas”, explicó.Feeley diferenció ese escenario de la cooperación que ambos países han mantenido tradicionalmente, basada, según recordó, en entrenar y equipar a las fuerzas militares colombianas.Escuche la entrevista completa en el audio adjunto:
El Ministerio de Comercio y el Gobierno nacional ya tienen lista una fórmula con la que pretenden convencer a Estados Unidos de reversar el incremento de aranceles de productos colombianos del 10% al 12,5%: se trata de prohibir por decreto la importación de productos hechos con trabajo forzoso y darle a la Dian herramientas para investigar y frenar la entrada de productos cuando tenga sospechas razonables de uso de trabajo forzoso.Vale recordar que desde marzo de este año Colombia estaba advertida de la posibilidad de que la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) terminara sancionando al país con mayores aranceles por no adoptar medidas efectivas para la prohibición del trabajo forzoso en Colombia. Es más: a finales de junio tanto el Consejo Gremial Nacional como Amcham le habían sugerido al gobierno firmar un decreto con la prohibición. Pero no pasó nada.La ministra de Comercio, Diana Morales, envió una carta a la Dian pidiendo que se expidiera un decreto antes del 6 de julio, pero el país ni siquiera llegó a tener un borrador de la iniciativa y desde el 23 de julio muchos de los productos colombianos comenzaron a pagar los aranceles adicionales.El decreto sobre trabajo forzoso en Colombia que está a punto de firmarse le dará a la Dian la posibilidad de tomar acciones incluso si un producto ha sido fabricado solo parcialmente con trabajo forzoso o si simplemente fue transformado, para evitar que la responsabilidad termine siendo 'diluida' en las cadenas de suministro global. Además, la Dian podrá usar listados indicativos de países, sectores y regiones, respecto de los cuales exista información objetiva, verificable y suficiente sobre posibles riesgos de trabajo forzoso u obligatorio.El análisis del gobierno actual apunta a que, aunque la Constitución ya prohíbe la esclavitud y la servidumbre, productos fabricados fuera del país a partir de esa servidumbre podían circular libremente en el territorio nacional. Eso es lo que se va a prohibir con este decreto.Como resultado de la medida, el gobierno aspira también a una "reducción de la exposición del país frente a futuras medidas comerciales basadas en criterios similares, considerando que el estándar se ha incorporado ya en acuerdos comerciales y en la política comercial de socios relevantes".Una vez se firme el decreto, le quedará a la Cancillería colombiana la tarea de exponer el caso colombiano ante el USTR y buscar un cambio en la tarifa arancelaria.
La incorporación de Colombia al denominado Escudo de las Américas abre una nueva etapa en la cooperación militar entre Bogotá y Washington, particularmente en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado. Decisión que tomó el Gobierno de Abelardo De La Espriella durante foro de la Coalición de las Américas contra los Cárteles (A3C), que se desarrolla en Panamá.“Me enorgullece anunciar que Colombia se unirá a la A3C, convirtiéndose en el decimonoveno miembro (...) A través de El Tigre, Colombia ha solicitado que el Departamento de Guerra se una a Colombia en su lucha contra el narcoterrorismo, autorizando operaciones militares conjuntas para destruir a los terroristas y las redes terroristas”, afirmó Hegseth, secretario de Guerra de EE.UU.Pero esta cooperación militar entre ambos países en realidad no es alguno nuevo, sino que antes se ha venido trabajando de manera conjunto en la lucha contra el narcotráfico, de hecho, desde los 80s se ha dado presencia norteamericana en territorio colombiano cuando la época de los carteles, sin embargo, en diálogo con Recap de Blu Radio, John Philly, exembajador de Estados Unidos en Panamá, puso especial énfasis en la soberanía colombiana y en la necesidad de que cualquier eventual despliegue operativo de tropas estadounidenses cuente con los mecanismos institucionales correspondientes."Yo diría, y estoy especulando porque no puedo hablar definitivamente por él, pero observando el comportamiento del presidente Trump, yo diría que no le importa un bledo la soberanía de otro país. Yo creo que a Pete Hegseth sí, porque Hegseth es muy, mucho más cuidadoso en su forma de hablar. Y él una y otra vez repite que están respetando la soberanía. Pero por favor, como dice, ya tenemos el ejemplo, no respetaron la soberanía. Y no quiere decir que es una mala cosa que Nicolás Maduro esté tras rejas", dijo.Durante el Plan Colombia hubo numerosos uniformados estadounidenses en el país como parte de la cooperación, pero aclaró que su papel no consistía en abrir fuego, patrullar junto a soldados colombianos o participar directamente en los combates.Aunque cuestionó algunos aspectos de la estrategia estadounidense, Philly no rechazó la cooperación bilateral. Por el contrario, consideró que existe una oportunidad para que Colombia y Estados Unidos trabajen conjuntamente contra los grupos armados ilegales y las organizaciones dedicadas al narcotráfico. Para el exembajador, Estados Unidos también debería concentrar recursos en reducir la demanda de drogas dentro de su propio territorio y en otros países consumidores. A su juicio, esa dimensión ha sido una de las principales debilidades de la estrategia antidrogas."Colombia es el país que por su experiencia trabajando con los Estados Unidos, por su experiencia peleando en Irak en la coalición, el Ejército y la Armada, la Fuerza Aérea, pero los militares colombianos son al nivel de los americanos. Entonces puede ser, digamos, una nueva alianza, pero oye, otra vez solo en la, en el primer paso, la parte letal, la parte kinética", puntualizó.
Kevin Whitaker, exembajador de Estados Unidos en Colombia, cuestionó que las operaciones militares conjuntas entre ambos países puedan ser consideradas como la respuesta principal al narcotráfico y al crimen transnacional. Sus declaraciones se conocen después de que el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, asegurara que el nuevo Gobierno de Abelardo de la Espriella solicitó colaboración de Washington para operaciones contra el narcoterrorismo.En entrevista con Mañanas Blu 10:30 AM, de Blu Radio, Whitaker sostuvo que las acciones militares pueden ser necesarias en determinados escenarios, pero advirtió que deben evaluarse de acuerdo con las características de cada amenaza y las capacidades de los países involucrados.“A veces es importante esas medidas con operativos, pero hay que cuadrar eso dentro de la naturaleza de la amenaza y las capacidades de los países”, explicó el exembajador, quien destacó que Colombia cuenta con capacidades militares importantes para enfrentar este tipo de amenazas.Whitaker consideró que esas capacidades podrían reducir la necesidad de una intervención directa de tropas estadounidenses. “Colombia tiene capacidades mayores que, posiblemente, no va a necesitar ese tipo de intervenciones que se han contemplado”, afirmó.El exembajador también insistió en que una estrategia basada únicamente en el uso de la fuerza no permitiría resolver de fondo el problema del narcotráfico. “A veces se necesita sangre y fuego, pero no es la totalidad de la solución”, manifestó durante la entrevista.En su concepto, las autoridades deben acompañar las acciones contra las estructuras criminales con alternativas para las comunidades que dependen de las economías ilegales. “Hay que darle a la gente afectada por cocaína y crimen trasnacional otras opciones: posibilidad de vida digna y lícita”, señaló.Whitaker cuestionó además los discursos que presentan las operaciones militares como una solución definitiva y consideró que algunas de esas posturas pueden tener un componente político. “Me parece su declaración muy política y retórica, se van a necesitar más soluciones duraderas”, sostuvo.Frente a una eventual operación conjunta entre Colombia y Estados Unidos, el exembajador explicó que no sería necesario establecer nuevas bases militares. Según dijo, las acciones podrían desarrollarse desde instalaciones que ya existen en ambos países.“Se pueden hacer de bases militares y colombianas ya existentes, no se necesitarían nuevos tipos de base ni nada de eso”, aseguró Whitaker, quien planteó que el principal interrogante sería determinar si realmente se requiere la presencia de fuerzas estadounidenses.El exembajador destacó que Colombia tiene experiencia trabajando con Estados Unidos en operaciones de seguridad y defensa. “Colombia tiene capacidad, entrenamiento y mucha más experiencia en trabajar conjuntamente con nosotros”, afirmó.Whitaker también explicó que, si Washington decide desplegar militares en territorio colombiano, existen mecanismos para establecer las condiciones de su presencia. “Lo que implementamos es lo que llamamos un estatus de acuerdo de las fuerzas”, indicó.Ese mecanismo, explicó, permite definir las condiciones bajo las cuales ingresaría personal estadounidense al país. “Eso gobierna las condiciones de cuándo entra la gente y bajo cuáles condiciones”, agregó el exembajador.Finalmente, Whitaker reiteró que el componente militar puede hacer parte de la respuesta, pero no puede ser la única estrategia contra el crimen organizado y el narcotráfico. “La violencia es necesaria a veces, pero eso no soluciona los problemas”, concluyó.
El Gobierno de Estados Unidos prepara una partida presupuestaria de millones de dólares para equipar a los agentes de inmigración con unos guantes capaces de dar descargas eléctricas, en medio del rechazo de organizaciones civiles que alertan sobre recrudecimiento de los métodos en las operaciones migratorias.La Organización de la Red Nacional de Organización de Jornaleros (NDLON), que denuncia "ensañamiento" contra los trabajadores migrantes, acusó este miércoles a la Administración de Donald Trump de tener "la capacidad de torturar a la gente discretamente"."Hay que acabar con la violencia. El ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) debe salir de nuestras calles, de nuestras comunidades y de nuestro país. Hay que abolir el ICE. Esto no tiene arreglo; la única solución es la abolición”, declaró en una nota Jorge Torres, director de NDLON.El Departamento de Seguridad Nacional anunció el lunes en un comunicado que el contrato para adquirir los guantes CTG-5 alcanzaría los 20 millones de dólares y la compra podría completarse a finales de marzo de 2027.Los guantes tienen electrodos conductores en la palma que al activarse y tocar directamente la piel de una persona, no funcionan a través de la ropa, emiten pulsos eléctricos para causar dolor.La intención del Departamento de Seguridad Nacional es distribuirlos entre los agentes ICE, por sus siglas en inglés, que ya han recibido numerosas críticas en los últimos meses por sus operaciones consideradas agresivas en campañas de detención ordenadas por la Administración Trump.El Departamento de Seguridad Nacional describió los guantes como un "dispositivo de desescalada", pero esto no ha evitado que crezca la preocupación por dar a los agentes de inmigración otra herramienta que podría intensificar el uso de la fuerza."ICE evalúa constantemente las necesidades de nuestros agentes en el terreno para garantizar que cuenten con las herramientas y el equipo necesarios para arrestar y deportar de forma segura a los inmigrantes ilegales con antecedentes penales", declaró el departamento en el comunicado.En los últimos meses, la polémica en torno al ICE se ha centrado en dos tiroteos mortales contra dos migrantes, el mexicano Lorenzo Salgado Araujo y el colombiano Johan Durán, que se produjeron tras controles de tráfico en Texas y Maine, respectivamente.Estos nuevos episodios se producen después de una ola de protestas contra ICE a comienzos de 2026 tras las muertes de dos ciudadanos estadounidenses durante operativos migratorios en Minneapolis.Renee Nicole Good, de 37 años, murió el 7 de enero tras recibir disparos de un agente federal, mientras que Alex Pretti, enfermero de 37 años, falleció el 24 de enero durante un enfrentamiento con agentes de inmigración, casos que provocaron protestas y demandas de mayor control.
Colombia podría convertirse en uno de los principales centros de operaciones de la Coalición contra los Carteles de las Américas (A3C), luego de que, según informó el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, el Gobierno colombiano ofreciera al país como sede de dicho convenio.“Se ofrecieron a ser la sede o el centro de la A3C como su nuevo miembro. Tienen cientos de miles de miembros capaces en sus fuerzas armadas, décadas de entrenamiento con Estados Unidos, pero nunca habían visto un socio como el presidente Trump y este Departamento de Guerra. Por eso estamos entusiasmados de poder entrar rápidamente en los detalles, porque esa relación de militar a militar ha sido de larga data”, dijo Hegseth.El anuncio fue hecho este miércoles durante una reunión de la coalición en Ciudad de Panamá, luego de que el ministro de Defensa, Jorge Mora, oficializara la adhesión a la alianza en lo que se ha catalogado como un un paso adicional en el fortalecimiento de la cooperación militar entre Bogotá y Washington y la posibilidad de que el territorio colombiano sea utilizado como punto de coordinación de las operaciones de la coalición.Hegseth destacó que Colombia cuenta con cientos de miles de integrantes en sus Fuerzas Militares y con décadas de entrenamiento y cooperación con Estados Unidos.Esas capacidades, sumadas a la ubicación estratégica del país, son algunos de los factores que podrían favorecer su elección como sede o centro de la A3C. Aunque el funcionario estadounidense habló de un “headquarters or hub”, todavía no se han conocido detalles sobre qué ciudad albergaría este centro, qué personal tendría, ni cuáles serían exactamente sus funciones dentro de la coalición.“Y con la incorporación de Colombia, y luego los cambios en Venezuela, que fueron posibles gracias a las capacidades del Ejército estadounidense, hemos cambiado. Por cierto, enfatizaría que Estados Unidos no tiene mejor amigo ni peor enemigo. No querrán meterse con nosotros cuando tenemos capacidades militares, pero cuando ocurre un problema, como en Colombia o Venezuela, somos los primeros en presentarnos”, aseguró el secretario de guerra.Hegseth agregó que Colombia solicitó el apoyo del Departamento de Guerra de Estados Unidos para combatir el narcoterrorismo y autorizó operaciones militares conjuntas. De concretarse el establecimiento de un centro de la A3C, esta infraestructura podría facilitar el intercambio de inteligencia, la coordinación logística, el entrenamiento y la planificación de operaciones entre las fuerzas de los países integrantes de la coalición.La iniciativa también refuerza el papel que Estados Unidos pretende darle a Colombia dentro de su estrategia de seguridad para el hemisferio. Durante su intervención, Hegseth aseguró que Washington está dispuesto a movilizar capacidades como helicópteros Chinook, aviones C-17, expertos y suministros ante situaciones que requieran asistencia.
Dos soldados murieron luego de que un helicóptero del ejército de Estados Unidos se estrellara en Texas, informó la base militar donde estaba asignada la aeronave."Un helicóptero de ataque AH-64E Apache con base en Fort Hood se estrelló hoy en Salado. Se ha confirmado el fallecimiento de dos soldados", indicó la base en un comunicado."El personal de Fort Hood permanece en el lugar trabajando en coordinación con los servicios de emergencia locales". El comunicado señaló que las identidades de los fallecidos se mantendrán en reserva hasta que se notifique a sus familiares.El ejército no se refirió a las probables causas del accidente o las actividades que realizaba el helicóptero siniestrado.Este hecho se produce dos meses después de que un bombardero B-52 de la Fuerza Aérea estadounidense se estrellara en California, causando la muerte de las ocho personas que iban a bordo.Fort Hood es una de las instalaciones militares de mayor tamaño del Ejército de Estados Unidos. La base ocupa cerca de 880 kilómetros cuadrados y es usada principalmente para el entrenamiento y despliegue de fuerzas pesadas. De acuerdo con el Ejército estadounidense, las características del terreno, marcado por zonas onduladas y áridas, ofrecen condiciones adecuadas para las prácticas militares.No es la primera vez que un accidente cobra la vida de integrantes de Fort Hood durante actividades militares. En noviembre de 2015, cuatro soldados murieron luego de que un helicóptero Black Hawk se estrellara mientras participaba en un ejercicio de entrenamiento.Posteriormente, en 2016, nueve soldados de la base fallecieron cuando un arroyo crecido por las lluvias arrastró el vehículo en el que se movilizaban hacia aguas de fuerte corriente.
La decisión, anunciada este miércoles desde Ciudad de Panamá, fortalece la cooperación militar con Estados Unidos, pero, según el Ministerio de Defensa, no implica ceder el control de las decisiones de seguridad del Estado colombiano.“La cooperación internacional fortalece y no sustituye la responsabilidad soberana de Colombia de garantizar la seguridad de sus ciudadanos. El Gobierno nacional continuará empleando todas las capacidades legítimas del Estado para recuperar y consolidar el control territorial, proteger a las comunidades, neutralizar las estructuras que amenazan a los colombianos y cerrar los espacios en los que prosperan las economías ilícita”, indicaron desde el ministerio a través de un comunicado.Por su parte, insistieron que la alianza busca coordinar esfuerzos entre países del hemisferio para enfrentar amenazas como el narcotráfico, el terrorismo y el crimen organizado transnacional, mediante cooperación, intercambio de información y acciones coordinadas.Con esta declaración, se busca despejar cualquier interpretación de que la participación de Colombia en la coalición pueda poner en riesgo su soberanía.El Gobierno también sostiene que la participación colombiana responde a una realidad que trasciende las fronteras. El ministro Mora señaló que “las amenazas transnacionales no reconocen fronteras y ningún Estado puede enfrentarlas de manera aislada”.Bajo esa premisa, Colombia pretende aprovechar la cooperación internacional sin dejar en manos de otros países la conducción de su política de seguridad.La alianza contempla compartir información, coordinar esfuerzos y aumentar la capacidad operacional frente a organizaciones criminales y terroristas. Colombia, además, ofreció sus capacidades y experiencia en materia de seguridad para apoyar los esfuerzos de la coalición en zonas estratégicas como el océano Pacífico y el mar Caribe.El gobierno colombiano busca así enviar un mensaje doble: mayor cooperación con Estados Unidos frente al crimen organizado, pero sin modificar el principio de que las decisiones sobre el territorio y la seguridad nacional corresponden al Estado colombiano. Insistiendo en que los acuerdos deberán desarrollarse conforme la legislación colombiana y a los mecanismos de cooperación vigentes entre ambos países.Con su ingreso al Escudo de las Américas, Colombia se incorpora a una estrategia regional contra los cárteles y otras amenazas transnacionales. Para el Gobierno, el desafío será demostrar que una mayor coordinación militar con Estados Unidos puede traducirse en resultados contra el crimen organizado sin que ello implique una pérdida de autonomía.“Colombia tiene la voluntad, las capacidades y los aliados para enfrentar estas amenazas. Allí donde el terrorismo y el crimen organizado pretendan desafiar al Estado, encontrarán una Fuerza Pública fortalecida, una institucionalidad decidida y una cooperación internacional cada vez más efectiva”, puntualizaron.
Colombia oficializó su adhesión a la Coalición de las Américas Contra los Cárteles (A3C), el componente operativo del llamado Escudo de las Américas, una iniciativa de seguridad impulsada por Estados Unidos para coordinar a países del hemisferio en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado transnacional.El anuncio se produjo durante el encuentro de la coalición en Panamá, donde participó el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth.“Me enorgullece anunciar que Colombia se unirá a la A3C, convirtiéndose en el decimonoveno miembro (...) A través de El Tigre, Colombia ha solicitado que el Departamento de Guerra se una a Colombia en su lucha contra el narcoterrorismo, autorizando operaciones militares conjuntas para destruir a los terroristas y las redes terroristas”, afirmó Hegseth.Con esta decisión, Colombia pasa a integrar formalmente una alianza que busca llevar la cooperación regional en seguridad a un nivel operativo.La A3C, considerada su principal herramienta operativa, busca coordinar capacidades militares, compartir inteligencia y desarrollar acciones conjuntas contra los cárteles y otras organizaciones criminales. Antes de la incorporación colombiana, la coalición reunía a Estados Unidos y otros 17 países de la región.Para el ministerio de Defensa de Colombia, el ingreso representa un cambio importante en su política de seguridad y en su relación militar con Washington que reafirma el compromiso del país con “una respuesta hemisférica coordinada” frente al terrorismo, el narcotráfico, el crimen organizado transnacional y otras amenazas que afectan la seguridad regional.La adhesión también viene acompañada de un nuevo acuerdo bilateral de cooperación militar entre Colombia y Estados Unidos. Según el ministro Jorge Eduardo Mora, se formalizó con el propósito de fortalecer el trabajo conjunto entre la Fuerza Pública colombiana y el Departamento de Guerra estadounidense, mediante el intercambio de información, la coordinación de esfuerzos y el fortalecimiento de capacidades operacionales.El ministro Mora sostuvo que “las amenazas transnacionales no reconocen fronteras” y que ningún Estado puede enfrentarlas de manera aislada. Bajo esa lógica, Colombia pone a disposición de la coalición su experiencia en seguridad y capacidades militares, con especial atención al Pacífico y al Caribe.Para Washington, la incorporación supone sumar a uno de los países con mayor experiencia operativa en inteligencia, interdicción y combate contra estructuras dedicadas al tráfico de drogas.Sin embargo, el Gobierno colombiano marcó ese límite aclarando que los acuerdos se sustentan en el respeto por “la soberanía nacional”, la Constitución, el derecho internacional y el ordenamiento jurídico de cada Estado. También señala que la cooperación internacional no sustituye la responsabilidad soberana de Colombia sobre su propia seguridad.Otro de los datos que deja esta reunión es la presencia del general (r ) Erick Rodríguez, quien salió del Ejército durante el proceso electoral tras denunciar y confirmar que las disidencias estaban “carnetizando” y presionando a las comunidades para votar por un candidato.Dicha declaración, dada durante un consejo de seguridad en el Meta, habría causado la orden del gobierno Petro de retirarlo de la institución.
Estos fueron los temas tratados este 14 de agosto, en Recap Blu:Terremoto de magnitud 7,7 sacude la costa de Indonesia. El Servicio Geológico de Estados Unidos situó el epicentro cerca de Ende, en la isla de Flores. En España también hubo un sismo de 4.8 este viernes. El movimiento telúrico en Indonesia ocurrió a una profundidad de 10 kilómetros.Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco, propone al Gobierno nacional la creación de un fondo de reconstrucción similar al FOREC para atender a los comerciantes afectados por el terremoto. El dirigente gremial sostuvo reuniones con el presidente Abelardo De La Espriella y el ministro de Comercio para plantear soluciones ante las pérdidas materiales en departamentos como Caldas, Risaralda, Quindío, Valle del Cauca y Chocó.Ana María Saavedra, de 23 años, sobrevivió al terremoto de magnitud 7.4 en Colombia tras ser rescatada de los escombros del edificio donde residía en Cali. Diana March, prima de la joven, relató en Recap Blu la situación que atraviesa la única sobreviviente de su familia y del inmueble destruido. Balance oficial del terremoto en Colombia: UNGRD confirma 288 víctimas mortales y 202 desaparecidos tras el terremoto con epicentro en San José del Palmar, Chocó, el 10 de agosto. La aplicación Morar-ok permite a ciudadanos sin conocimientos técnicos evaluar la seguridad de sus hogares después de un movimiento telúrico, como el terremoto en Colombia. Ante las dificultades de desplazamiento de los profesionales a zonas vulnerables, la plataforma gratuita ofrece una guía didáctica para identificar fisuras, asentamientos y el estado general de las edificaciones en distintos materiales. El presidente Abelardo De La Espriella anunció recursos financieros para recuperar la infraestructura hospitalaria afectada por el sismo en el Valle del Cauca. Escuche el programa completo acá:
Tras el sismo que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto, Mercado Libre habilitó una página especial de donaciones dentro de su marketplace para facilitar que usuarios y empresas puedan aportar recursos destinados a las personas y comunidades afectadas.La iniciativa busca aprovechar la infraestructura tecnológica de la plataforma para hacer más sencillo el proceso de recaudo. Según la compañía, las donaciones pueden realizarse de manera rápida y segura y los recursos son enviados de forma inmediata a la organización que el donante seleccione.En esta ocasión, la compañía trabaja con Cáritas y la Asociación Banco de Alimentos (Abaco), entidades encargadas de recibir los fondos y canalizarlos hacia la atención de la emergencia. El apoyo está dirigido especialmente a las zonas que registraron mayor impacto, entre ellas Chocó, Valle del Cauca, el Eje Cafetero y la región central del país.¿Cómo se puede donar?El proceso se hace directamente desde la plataforma de Mercado Libre. Los interesados deben ingresar a la página de donaciones, seleccionar cuánto quieren aportar y elegir el medio de pago, que puede ser saldo disponible en la cuenta, tarjeta débito o tarjeta de crédito. Después deben escoger entre Cáritas y Abaco como organización receptora.La plataforma señala que, una vez hecha la operación, los fondos llegan de manera inmediata a la cuenta de la organización elegida. La idea es reducir pasos y tiempos en la entrega de recursos, al mismo tiempo que se mantiene trazabilidad sobre el destino de las donaciones.Las ayudas se pueden hacer directamente en la página habilitada por Mercado Libre.La compañía explicó que este tipo de mecanismo hace parte de un esfuerzo que activa en los países donde opera cuando se presentan emergencias humanitarias. En lugar de crear un sistema de recaudo desde cero, pone su infraestructura tecnológica al servicio de las organizaciones que ya están trabajando directamente en la atención de las personas afectadas.En este caso, el objetivo es apoyar a los miles de colombianos afectados por el desastre natural y contribuir a que Cáritas y la Asociación Banco de Alimentos puedan contar con recursos para responder a las necesidades de las comunidades en las zonas más golpeadas.
Con un emotivo mensaje en sus redes sociales, Natalia Patiño, prometida de Juan Felipe Giraldo, quien fue encontrado sin vida en Pereira como una de las víctimas del terremoto, despidió al hombre de 24 años. “Por siempre y para siempre mi corazón. Fuiste el amor más completo que tuve. Te amo para siempre”, escribió la joven al compartir fotografías junto a quien era su pareja.La publicación se conoció después de que Medicina Legal confirmara la identidad del cuerpo de Juan Felipe, quien permanecía desaparecido desde el terremoto del pasado lunes 10 de agosto. El joven había viajado a Pereira, Risaralda, por motivos laborales y se hospedaba en un hotel afectado por el fuerte movimiento sísmico.La familia de Juan Felipe vivió varios días de incertidumbre mientras intentaba establecer su paradero. Su padre, Hernán Giraldo, se desplazó hasta Pereira para participar en la búsqueda y recorrió diferentes hospitales de la ciudad en busca de información sobre su hijo.La familia pudo determinar que Juan Felipe se encontraba en el hotel gracias a un video que él mismo había enviado a su prometida poco después de llegar a Pereira. Esa grabación permitió establecer el lugar en el que estaba cuando ocurrió el terremoto y orientar las labores de búsqueda, hasta que finalmente fue encontrado sin vida, a días de su matrimonio.
El artista colombiano Kris R se sumó a la respuesta humanitaria tras el reciente terremoto que afectó a comunidades del Eje Cafetero, Cali y Chocó, movilizando más de 20 toneladas de ayuda humanitaria para las familias damnificadas.La iniciativa, respaldada por sus seguidores, busca contribuir a la atención de las necesidades más urgentes de las comunidades afectadas. El cargamento incluyó alimentos no perecederos, agua potable, kits de aseo, medicamentos básicos y elementos de abrigo, que fueron destinados a diferentes municipios de las zonas impactadas.La participación de Kris R convierte a la música urbana y al trap colombiano en parte de una respuesta solidaria que trasciende los escenarios. Para el artista, el vínculo con el país fue uno de los principales motivos para involucrarse directamente en la emergencia.“Colombia es mi casa y el Eje Cafetero es una de las regiones que más quiero. No podía quedarme quieto viendo lo que está pasando; esta es apenas una forma de devolver un poco de todo lo que esta tierra me ha dado”, afirmó Kris R durante la jornada de entrega.Kris R hace un llamado a la solidaridadAdemás de aportar recursos, el cantante aprovechó la jornada para convocar a otros artistas, empresas y ciudadanos a mantener el respaldo a las víctimas del terremoto. El objetivo, señaló, es que la ayuda no se limite a los primeros días de la emergencia, sino que acompañe a las comunidades durante el proceso de recuperación.“La reconstrucción de la región es una tarea de todos”, expresó el artista, quien invitó a sumar esfuerzos para atender las consecuencias del desastre.La ayuda humanitaria movilizada por Kris R y sus seguidores representa así un gesto de solidaridad con las familias afectadas y pone nuevamente en evidencia el papel que pueden asumir los artistas en momentos de emergencia nacional. Para el intérprete de trap, la música también puede convertirse en una herramienta para movilizar a sus seguidores y generar acciones concretas en favor de Colombia.
El sorteo número 589 de MiLoto, jugado este viernes, 14 de agosto de 2026, dejó miles de ganadores en todo el país. En esta edición, el acumulado que estaba en juego alcanzó los $140 millones de pesos.A continuación, te mostramos los números ganadores, el desglose de premios por cantidad de aciertos y el nuevo monto acumulado para el próximo sorteo.Números ganadores de MiLoto 14 de agosto (Sorteo 589)La combinación ganadora del sorteo 589 de este viernes 14 de agosto de 2026 fue: ¿Cómo jugar MiLoto?Elige tus números: Selecciona 5 números del 1 al 39. Puedes elegirlos tú mismo o pedirlos de forma automática (al azar).Costo del boleto: Cada jugada tiene un costo accesible para los apostadores.¿Cómo ganar?: Ganas si aciertas a 5, 4, 3 o 2 de los números sorteados.Puntos de venta: Puedes comprar tu tiquete en los puntos autorizados de Gana, Paga Todo, Suchance, Jer, entre otros operadores de red a nivel nacional, o de forma virtual a través de la plataforma web oficial.