Ante los pronósticos que advierten un fenómeno de El Niño de alta intensidad entre finales de 2026 y comienzos de 2027, el Gobierno nacional recomendó declarar la situación de desastre nacional y anunció una reasignación de $4 billones para prevenir afectaciones en el abastecimiento de agua, la generación de energía, la producción de alimentos y la atención de las comunidades más vulnerables.
Aunque las altas temperaturas y la disminución de las lluvias apenas comienzan a sentirse en algunas regiones del país, el Gobierno nacional decidió anticiparse a un escenario que podría tener consecuencias de gran magnitud. Con base en estudios técnicos, las autoridades consideran que Colombia podría enfrentar un fenómeno de El Niño fuerte durante el segundo semestre de 2026 y comienzos de 2027, razón por la cual ya se preparan medidas extraordinarias para reducir sus impactos antes de que la emergencia se materialice.
En una sesión extraordinaria, el Consejo Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres aprobó por unanimidad recomendar al presidente Gustavo Petro la declaratoria de situación de desastre nacional, una medida preventiva que permitirá agilizar recursos, coordinar a las entidades del Estado y poner en marcha acciones de respuesta con mayor rapidez. La decisión está respaldada por análisis de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el IDEAM y los ministerios de Minas y Energía, Agricultura y Vivienda.
Los estudios advierten que el país podría enfrentar una reducción significativa en la disponibilidad de agua, afectaciones en la generación de energía hidroeléctrica, dificultades para garantizar el abastecimiento de alimentos y riesgos para la prestación de servicios esenciales. De acuerdo con las proyecciones oficiales, cerca de un millón de personas en condición de alta vulnerabilidad serían las más expuestas a los efectos de la sequía.
Como parte de la estrategia, el presidente Gustavo Petro ordenó reasignar $4 billones para fortalecer las acciones de prevención, adaptación y respuesta frente al fenómeno climático. Estos recursos harán parte de un Plan de Acción Específico que concentrará los esfuerzos del Gobierno en cuatro frentes prioritarios: garantizar la seguridad alimentaria, proteger el acceso al agua, fortalecer las acciones en salud y medio ambiente, y asegurar el suministro de energía.
Dentro de las medidas también se impulsará la estrategia Colombia Solar, con la que se busca acelerar la instalación de sistemas de energía solar en comunidades vulnerables, zonas rurales y hogares de estratos 1, 2 y 3, como una alternativa para reducir la dependencia del sistema eléctrico durante los meses de mayor impacto del fenómeno.
El director de la UNGRD, Javier Pava Sánchez, aseguró que la intención es actuar antes de que los efectos sean irreversibles y recordó que la Ley 1523 de 2012 permite declarar una situación de desastre cuando existe una amenaza inminente sustentada en evidencia técnica. Con esta declaratoria, la entidad coordinará la elaboración del plan de acción y la articulación de todas las instituciones del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo, con el objetivo de proteger a la población y minimizar los impactos sociales, económicos y ambientales que podría dejar uno de los episodios de El Niño más fuertes de los últimos años.