Tesla comenzó a cobrar por los viajes de su Cybercab en Austin y, el mismo día, las autoridades de seguridad vial de Estados Unidos abrieron una auditoría sobre el vehículo, que fue diseñado sin volante, pedales ni espejos.
La National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA) abrió el proceso para revisar cómo Tesla certificó que el Cybercab cumple con las normas federales de seguridad. La auditoría involucra alrededor de 1.000 vehículos.
El punto central de la investigación no es determinar qué tan bien funciona la conducción autónoma del Cybercab. La autoridad estadounidense quiere establecer qué procedimiento utilizó Tesla para certificar un carro que no cuenta con varios de los controles tradicionales de un vehículo.
The future of transport is safer, more enjoyable & gives you more time back
— Tesla (@Tesla) September 3, 2026
With theater, music & gaming apps on a 22" touchscreen, Cybercab offers you a space to be productive or unwind
Soon to be equipped with V5 Starlink hardware, too, for complete connectivity pic.twitter.com/e0Xhvjky0E
¿Qué está revisando Estados Unidos sobre los Cybercab?
El Cybercab fue desarrollado específicamente como un robotaxi y prescinde de elementos que normalmente permiten que una persona controle un automóvil.
El vehículo no tiene:
- Volante.
- Pedales.
- Espejos tradicionales.
Por eso, NHTSA analizará los datos técnicos y los procesos utilizados por Tesla para declarar que el modelo cumple con los Federal Motor Vehicle Safety Standards (FMVSS).
La agencia indicó que revisará, entre otros aspectos, si la certificación de Tesla se basó en considerar que determinadas normas federales no son aplicables a un vehículo automatizado que carece de esos controles tradicionales.
Publicidad
Tesla se encargó de certificar el Cybercab
En Estados Unidos, los fabricantes de vehículos son responsables de certificar que sus productos cumplen con las normas federales de seguridad antes de comercializarlos.
NHTSA supervisa posteriormente esas certificaciones y puede realizar auditorías cuando considera necesario revisar la información presentada por un fabricante.
En este caso, Tesla informó a la agencia que considera que el Cybercab cumple con todas las normas de seguridad que le son aplicables.
Publicidad
La auditoría busca determinar en qué información y criterios se basó esa certificación, especialmente teniendo en cuenta que el vehículo fue diseñado sin elementos que las normas tradicionales contemplan para los automóviles.
La investigación comenzó con el despliegue del robotaxi
La actuación de NHTSA se produjo después de que Tesla iniciara el cobro por los viajes del Cybercab en Austin, Texas, el 3 de septiembre.
El vehículo forma parte del proyecto de robotaxis de la compañía y está diseñado para funcionar sin un conductor humano que controle directamente la dirección, la aceleración o el frenado.
La autoridad estadounidense, sin embargo, diferencia entre el funcionamiento del sistema autónomo y la certificación del automóvil.
Por ahora, la auditoría está enfocada en la forma en que Tesla determinó que el Cybercab cumple con las normas de seguridad existentes.
NHTSA mantiene que las normas federales vigentes continúan aplicándose a los vehículos automatizados mientras se desarrollan posibles cambios regulatorios.
Tesla, por su parte, pretende ampliar el servicio del Cybercab a más vehículos y ciudades. El resultado de esta auditoría podría convertirse en un elemento relevante para esa expansión.