Un nuevo caso de intolerancia en las calles terminó en tragedia, luego de que una discusión de tránsito escalara a un violento ataque que cobró la vida de un domiciliario.
La víctima fue identificada como Juan Carlos Mendoza, un hombre de 62 años que trabajaba como repartidor. El crimen ocurrió en el centro de Montevideo, en Uruguay, durante la tarde de este lunes, cuando Mendoza sostuvo un altercado con el conductor de un vehículo particular.
De acuerdo con la información conocida, ambos protagonizaron una discusión mientras se movilizaban por la vía. Al detenerse en un semáforo en rojo, el conductor decidió bajarse del automóvil para enfrentar al domiciliario. Lo que comenzó como un intercambio de palabras terminó en agresiones físicas.
En medio del forcejeo, Mendoza intentó defenderse utilizando su casco, pero el atacante sacó un destornillador y lo hirió en el abdomen. La lesión resultó crítica. Aun así, el hombre alcanzó a caminar algunos metros mientras pedía ayuda a quienes se encontraban cerca del lugar.
Un ciudadano que presenció la escena grabó lo ocurrido y dio aviso a las autoridades, además de solicitar una ambulancia. El domiciliario fue trasladado de urgencia a un hospital, pero falleció poco después debido a la gravedad de la herida.
Tras el ataque, el agresor huyó del sitio. Sin embargo, unidades de la Policía lograron ubicarlo y capturarlo a pocas cuadras. Según el reporte oficial, el hombre, de 30 años, confesó haber atacado a Mendoza con el destornillador. Aunque no tenía antecedentes penales, sí había sido indagado previamente por un caso de violencia doméstica. En su declaración, aseguró que no auxilió a la víctima porque entró en pánico.
El caso ha causado profunda tristeza entre los familiares de Mendoza. El hombre había llegado años atrás al país en busca de mejores oportunidades y, con el tiempo, logró que su familia también se trasladara. Sus allegados lo describen como una persona trabajadora y de carácter tranquilo, y señalan que, según versiones de testigos, incluso se encontraba disculpándose en medio de la discusión.