La DEA reveló nuevos detalles sobre el caso de Alex Saab y el presunto esquema internacional de lavado de dinero que, según las autoridades estadounidenses, habría involucrado contratos de alimentos y negocios relacionados con petróleo venezolano. El empresario colombiano y exministro venezolano compareció ante una corte federal de Miami, donde enfrenta cargos por conspiración para lavar dinero tras ser deportado desde Venezuela hacia Estados Unidos.
De acuerdo con la acusación presentada en el Distrito Sur de Florida, Saab, de 55 años y señalado por Estados Unidos como presunto testaferro de Nicolás Maduro, habría participado en una red de corrupción ligada al programa Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP), creado para suministrar alimentos a poblaciones vulnerables en Venezuela. Las autoridades aseguran que el empresario y sus presuntos cómplices obtuvieron contratos millonarios mediante sobornos a funcionarios venezolanos.
La investigación sostiene que Saab y otras personas habrían utilizado empresas fantasma, facturas fraudulentas, registros de envío falsificados y documentación adulterada para ocultar el verdadero origen de los alimentos importados desde Colombia y México. Según la DEA y el Departamento de Justicia, el esquema permitió desviar cientos de millones de dólares destinados a programas sociales, mientras parte del dinero era transferido a través de bancos estadounidenses para ocultar su origen.
El administrador de la DEA, Terrance Cole, aseguró que las autoridades estadounidenses investigaron durante años las redes financieras vinculadas a Saab y al régimen venezolano.
Maduro Regime Ally Alex Saab Arrested on Money Laundering Charges Involving Venezuelan Food Contracts and Oil
— U.S. Department of Justice (@TheJusticeDept) May 18, 2026
“Thanks to the efforts of the Homeland Security Task Force, Alex Saab will be prosecuted and held fully accountable under U.S. law for his alleged role in this scheme,”… pic.twitter.com/fOv6k8TQbN
Las autoridades también señalaron que la presunta conspiración se expandió después de las sanciones económicas impuestas a Venezuela desde 2019. Según la acusación, Saab y sus asociados habrían aprovechado sus vínculos con funcionarios del gobierno para acceder a miles de millones de dólares en petróleo perteneciente a la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), el cual supuestamente era comercializado bajo falsas pretensiones para continuar financiando el esquema CLAP y ocultar recursos ilícitos mediante el sistema financiero estadounidense.
La posible condena
El Departamento de Justicia indicó que Saab enfrenta cargos por conspiración para lavar dinero y, de ser encontrado culpable, podría recibir una condena de hasta 20 años de prisión federal. Por ahora, las autoridades estadounidenses recalcaron que el empresario es considerado inocente hasta que se demuestre lo contrario en el proceso judicial que avanza en Miami.