El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que la política de Washington hacia Venezuela responde a una estrategia previamente definida y no a decisiones improvisadas. Según explicó, el plan contempla una hoja de ruta dividida en tres fases: estabilización, recuperación y transición política. El objetivo, señaló el funcionario, es propiciar un proceso ordenado que conduzca a la "restauración democrática" en el país.Rubio destacó que uno de los ejes centrales de esta estrategia es la administración de los recursos energéticos venezolanos. En ese sentido, confirmó que Estados Unidos supervisará directamente el manejo de los ingresos provenientes de la comercialización de crudo. Actualmente, se ejecuta un acuerdo que contempla la venta de entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo, cuyos recursos, según indicó, serán gestionados bajo mecanismos de control para garantizar que los beneficios lleguen a la población venezolana.Aseguró que el plan ya muestra avances iniciales dentro del territorio venezolano. Reiteró que Washington mantendrá un rol activo en la gestión de los activos petroleros y en el control financiero asociado a estos, hasta que se concrete una transición política.
Estados Unidos controlará la venta de petróleo de Venezuela por tiempo "indefinido" y depositará el dinero que resulte de esas transacciones en cuentas controladas por Washington, avisó este miércoles el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright."Vamos a poner en el mercado el crudo que esté saliendo de Venezuela, primero este petróleo atascado, y entonces, indefinidamente, hacia adelante, nosotros venderemos la producción que salga de Venezuela en el mercado", declaró Wright en una conferencia energética de Goldman Sachs en Miami.El secretario afirmó que está "trabajando directamente en cooperación con los venezolanos" tras el anuncio del martes del presidente estadounidense, Donald Trump, de que Venezuela entregará a Estados Unidos entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo para su venta en el mercado norteamericano.El funcionario adelantó que Washington permitirá la venta de crudo de Venezuela a las refinerías estadounidenses y alrededor del mundo, "pero esas ventas las hará el Gobierno de EE.UU. y se depositarán en cuentas controladas por el Gobierno de EE.UU"."Y entonces, a partir de ahí, esos fondos pueden volver a Venezuela para beneficiar al pueblo venezolano, pero necesitamos tener ese poder y ese control de las ventas de petróleo para impulsar los cambios que simplemente deben ocurrir en Venezuela", expresó.La reunión de Wright con los empresarios energéticos ocurrió un día después de trascender que Venezuela enviará de 30 a 50 millones de barriles en buques de almacenamiento a los muelles de descarga de Estados Unidos, según anunció Trump, quien el viernes planea recibir a líderes de las mayores petroleras en la Casa Blanca.Tras la captura el sábado pasado del gobernante de Venezuela, Nicolás Maduro, Trump ha estimado que en un plazo de 18 meses las petroleras estadounidenses reactivarán el sector petrolero de Venezuela, que tiene las mayores reservas de crudo del mundo, el 17 % del total, pero ahora solo aporta el 1 % de la producción.En medio del escepticismo de las petroleras, Wright reconoció que tomará "decenas de miles de millones de dólares y un tiempo significativo" revitalizar esta industria venezolana.Pero sostuvo que "la oportunidad es enorme" al confiar en que en "poco tiempo podrían obtener varios cientos de miles de barriles de petróleo adicionales al día del corto al mediano plazo"."Piensen en qué tan enormes los recursos deben de ser, si (Venezuela) aún está produciendo 800.000 ó 900.000 barriles al día después de esa mala administración", indicó.
En diálogo con Mañanas Blu, Gustavo Coronel, ingeniero venezolano y miembro de la primera junta directiva de PDVSA entre 1976 y 1979, expresó su profunda preocupación y rechazo ante el anuncio del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sobre la recepción de entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano. Coronel calificó esta operación como un "acto de rapiña" que atenta directamente contra los intereses de la nación venezolana y carece de toda transparencia institucional.Falta de transparencia y manejo discrecionalSegún Coronel, el acuerdo implica el envío de crudo tipo Merey —un petróleo pesado de la Faja del Orinoco que suele comercializarse con descuentos— para ser vendido bajo el control directo de Donald Trump. El ingeniero denunció que, según la información disponible, el producto de dicha venta será manejado "personalmente" por el mandatario estadounidense, quien ha afirmado que los fondos se utilizarán en beneficio tanto del pueblo de Venezuela como de los Estados Unidos.Para el experto, esta situación es inaceptable ya que la nación venezolana es la legítima dueña de ese recurso y tiene el derecho de conocer el destino exacto del dinero. "No entiendo cuál es la razón para esa retención... una parte del producto de la venta va a ser retenido por los Estados Unidos", señaló Coronel, subrayando que el 100% de la venta debería pertenecer a Venezuela.De la "tutoría cubana" a la "tutoría de Trump"El análisis de Coronel sugiere un cambio drástico en la dinámica política del país. Afirma que Venezuela ha pasado de estar bajo la influencia cubana a una "tutoría de Donald Trump", donde figuras como Delcy Rodríguez actúan como "títeres" que obedecen órdenes de Washington, enviando petróleo "sin chistar" a discreción del gobierno estadounidense.Coronel lamentó que, a pesar de la salida de Nicolás Maduro, la estructura criminal parece mantenerse igual con los hermanos Rodríguez. Argumentó que el camino "civilizado" para restaurar la industria habría sido reconocer los resultados electorales de julio de 2024 y permitir que un gobierno democrático, liderado por Edmundo González Urrutia y María Corina Machado, implementara un plan de desarrollo serio para la industria petrolera.El colapso de PDVSA y las deudas pendientesAl contextualizar la crisis actual, Coronel recordó que PDVSA pasó de producir casi 4 millones de barriles diarios en los años 90 a menos de un millón en la actualidad. Atribuyó este declive al cambio de filosofía iniciado por Hugo Chávez en 1999, que transformó una empresa comercial eficiente en una herramienta de distribución política y clientelismo, sumado a niveles masivos de corrupción durante gestiones como la de Rafael Ramírez.Finalmente, sobre si este envío de crudo es una forma de cobrarse las deudas por las expropiaciones de 2007 a ExxonMobil y ConocoPhillips (que ascienden a unos 10.000 o 12.000 millones de dólares). Coronel fue tajante: aunque la deuda existe y debe pagarse, este mecanismo arbitrario no es la vía adecuada. "Esa no es la manera civilizada de cobrarse una deuda", concluyó, enfatizando que solo un gobierno democrático podría restablecer una relación comercial justa y transparente con el mundo.Escuche aquí la entrevista:
Luego de que el Gobierno de EE.UU. designara al Cartel de los Soles como organización terrorista extranjera (FTO), el Departamento de Justicia estadounidense dio un giro en el plano judicial al rebajar esa figura a un "sistema de clientelismo" y eliminar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, como líder de ese grupo narcotraficante.El Departamento de Estado confirmó el 24 de noviembre de 2025 la inclusión del Cartel de los Soles en la lista de organizaciones terroristas tras haberlo catalogado en julio como grupo terrorista global especialmente designado (SDGT).La medida dio al Gobierno del presidente Donald Trump herramientas adicionales —sanciones financieras, persecución penal ampliada y cooperación internacional reforzada— para aumentar la presión contra el Ejecutivo de Nicolás Maduro.Un grupo disputadoAunque funcionarios estadounidenses mencionan desde los años noventa la existencia de una red integrada por militares venezolanos —cuyo nombre alude a los soles que identifican el rango de los generales—, las investigaciones se formalizaron en marzo de 2020, durante el primer mandato de Trump.En ese momento, el Departamento de Justicia señaló a Maduro y a altos cargos del chavismo, entre ellos Diosdado Cabello, como líderes de ese grupo narcotraficante, y ofreció recompensas de hasta 50 millones de dólares por información que condujera a su captura.Venezuela siempre ha negado de forma categórica la existencia del Cartel de los Soles y acusó a EE.UU. de fabricar un expediente para desestabilizar al país y derrocar al chavismo.Para el centro de estudios InSight Crime, el Cartel de los Soles "no es un grupo jerárquico o ideológico. Su estructura está constituida por una red difusa de células instaladas dentro de las principales ramas castrenses de Venezuela: el ejército, la marina, la fuerza aérea y la guardia nacional, desde los rangos más bajos a los más altos"."Aunque el concepto se asocia principalmente con los sectores militares, también se han identificado otras ramificaciones del Estado incrustadas dentro del ecosistema criminal, incluyendo a cuerpos policiales, la rama ejecutiva y distintos funcionarios públicos", añade.Colombia también rechaza que se trate de una organización real. Para el presidente colombiano, Gustavo Petro, ese cartel "no existe" y el tráfico regional de cocaína responde a redes criminales transnacionales con centros de operación fuera de Latinoamérica.En contraste, los Gobiernos de Argentina, Ecuador, Paraguay y Perú, en línea con la Administración Trump, han reconocido al grupo como organización terrorista.Desde agosto, EE.UU. mantiene más de 4.000 efectivos cerca de las costas venezolanas, junto a destructores, buques anfibios, un crucero lanzamisiles, un submarino nuclear y el portaaviones USS Gerald R. Ford, en el marco de su lucha contra el tráfico de drogas que ha llamado 'Lanza del Sur'.El Pentágono asegura que, en el marco de esa campaña iniciada en septiembre, ha destruido más de 30 embarcaciones y causado la muerte de más de un centenar de personas, a las que vinculó con el narcotráfico, en operaciones realizadas en el Caribe y el Pacífico.Trump ha defendido públicamente el despliegue como parte de una ofensiva para "descabezar" el Cartel de los Soles, al que también acusa de colaborar con organizaciones como el Tren de Aragua y el Cartel de Sinaloa para enviar drogas a Estados Unidos.Un giro clave en la acusaciónSin embargo, en la nueva imputación presentada por la Fiscalía estadounidense tras la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, en Caracas, desaparecieron la mayoría de las alusiones al Cartel de los Soles como una organización criminal estructurada.A diferencia de la acusación de 2020 —en la que el término aparecía decenas de veces—, el documento actualizado solo lo menciona en dos ocasiones y ya no presenta a Maduro como su líder.La Fiscalía mantiene los cargos por tráfico de drogas, pero ahora habla de un "sistema de clientelismo" en el que "poderosas élites venezolanas se enriquecen mediante el narcotráfico y la protección de socios criminales", y señala que esas ganancias van a funcionarios corruptos que "operan en un sistema dirigido desde la cima, conocido como el Cartel de los Soles".Tras su traslado a Nueva York, Maduro y Flores comparecieron por primera vez ante la Justicia estadounidense este lunes. El mandatario venezolano se declaró no culpable y afirmó ser "un prisionero de guerra".
La reciente audiencia celebrada en el Distrito Sur de Nueva York en el caso contra Nicolás Maduro y Cilia Flores ha dejado múltiples interrogantes sobre el rumbo judicial y el impacto que podría tener en el futuro político de Venezuela. El abogado y experto Rick Díaz, en Sala de Prensa Blu, analizó el desarrollo de esta instancia, señalando que “lo que todo el mundo esperaba […] es que el juez iba a negar la gestión […] para descartar la demanda”, decisión que finalmente se concretó.Según Díaz, la defensa buscaba anular la acusación argumentando limitaciones para financiar su representación legal debido a las sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC). Sin embargo, el juez determinó que “esa actividad […] no es suficiente para decir que hay una violación de sus derechos que amerita […] quitar el indictment”.Estrategia legal y obstáculos financierosUno de los puntos centrales del proceso gira en torno a la financiación de la defensa. Díaz explicó que existen dos caminos inmediatos: disputar el alcance de las sanciones de la OFAC o intentar desestimar la acusación por la forma en que fueron detenidos. No obstante, fue enfático al afirmar que “la pelea con la OFAC […] la van a perder” y que no se permitirá el uso de fondos del gobierno venezolano para pagar abogados.En este contexto, el experto señaló que los acusados podrían verse obligados a recurrir a defensa pública, una opción que calificó como viable dentro del sistema judicial estadounidense.Debate sobre la legalidad de la capturaOtro eje clave del caso es la discusión sobre la legalidad del arresto. Díaz indicó que la defensa podría argumentar una violación al derecho internacional, al tratarse de una captura sin proceso formal de extradición. “Ese es el punto clave”, subrayó, aunque advirtió que no existe jurisprudencia clara sobre quién debe probar la legitimidad del mandato presidencial de Maduro, elemento determinante en este argumento.Posibles desenlaces del proceso judicialDe acuerdo con el análisis del especialista, las probabilidades de un resultado favorable en juicio son bajas. “El grado de probabilidad de prevalecer un juicio es nulo”, afirmó. Entre los escenarios posibles, mencionó la opción de una negociación con la fiscalía, que incluiría una eventual declaración de culpabilidad y cooperación judicial.Díaz anticipó que, en ese escenario, podrían producirse acuerdos relacionados con bienes incautados y beneficios para familiares, aunque aclaró que se trata de una proyección basada en las condiciones actuales del caso.Próximas etapas: pruebas y calendarioEl proceso aún no entra en fase de juicio. En los próximos meses se desarrollará el intercambio de pruebas entre las partes, etapa que podría extenderse por aproximadamente seis meses. Posteriormente, se fijaría una fecha de inicio, con un juicio que podría durar entre dos y tres meses.Finalmente, Díaz advirtió que la dilación del proceso podría favorecer a la fiscalía, ya que permitiría sumar más testigos. “Esa lista de testigos […] se va extendiendo”, explicó, lo que podría fortalecer el caso en contra de los acusados.El desarrollo de este proceso judicial en Estados Unidos continúa siendo seguido de cerca, no solo por sus implicaciones legales, sino también por su potencial impacto en el escenario político venezolano.Escuche la entrevista completa acá:
El presidente depuesto de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo estar "bien" en un mensaje publicado este sábado en redes sociales, el primero desde que fue capturado y trasladado a Estados Unidos para enfrentar un juicio por narcotráfico.Maduro fue detenido por fuerzas estadounidenses durante una incursión militar del 3 de enero, que incluyó bombardeos a Caracas. Está recluido junto a su esposa, Cilia Flores, también detenida en esa operación, en una prisión de máxima seguridad en Brooklyn.El primer mensaje de Maduro desde la cárcel"Estamos bien, firmes, serenos y en oración permanente", escribió Maduro en la víspera de la Semana Santa, una fecha de gran importancia espiritual en este país de mayoría católica."Nos han llegado sus comunicaciones, sus mensajes, sus correos, sus cartas y sus oraciones", añadió. "Cada palabra de amor, cada gesto de cariño, cada expresión de apoyo nos llena el alma y nos fortalece espiritualmente".Maduro está aislado en una celda sin internet ni periódicos, con acceso al patio una hora al día. Una fuente cercana al mandatario contó a la AFP que se le permite hablar por teléfono con su familia y abogados por un máximo de 15 minutos.No está claro si Maduro dictó el mensaje a su equipo o aprobó su contenido, aunque en efecto lo firma junto a Flores.El gobernante depuesto compareció el jueves con Flores ante un tribunal federal en Nueva York, en la que el juez rechazó un pedido de la defensa de desestimar los cargos.El mensaje fue publicado en X y la plataforma de mensajería Telegram, donde hasta ahora solo aparecía a diario un conteo de los días de "secuestro".Su hijo, Nicolás Maduro Guerra, conocido como "Nicolasito", ha dicho en actos públicos que su padre está bien, sereno e incluso que estaba ejercitándose en prisión.Delcy Rodríguez, que asumió el poder de forma interina tras la caída de Maduro, no se hizo eco hasta ahora del mensaje. Tampoco la mayoría de sus ministros.Rodríguez gobierna bajo presión de Donald Trump y dio un vuelco para acercarse a Washington. También ha desmontado en casi tres meses la estructura del gobierno de Maduro.La mandataria tampoco hizo mención al juicio en Nueva York en sus últimas apariciones en televisión. Solo el viernes pidió una oración por Maduro y Flores en un acto con evangélicos, muy cercanos al gobernante derrocado.
El presidente derrocado de Venezuela Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, llamaron a la paz y a la unión nacional, a la par que aseguraron estar "firmes" y serenos" en un mensaje publicado este sábado, dos días después de su audiencia de juicio en Nueva York, y en el que se constituye en el primer mensaje desde que fueron capturados en Caracas en enero pasado."Hoy más que nunca llamamos a seguir consolidando la paz del país, la unión nacional, la reconciliación, el perdón y el reencuentro entre todos y todas. Que nadie se aparte del camino del diálogo, de la convivencia y del respeto", dijeron Maduro y Flores, según mensajes publicados en las cuentas en Telegram y X del mandatario derrocado.En el texto, aseguraron estar "bien, firmes, serenos y en oración permanente" y agradecieron el apoyo recibido a través de mensajes y cartas durante su encarcelamiento.También agradecieron a la población venezolana por "tanta fortaleza, tanta valentía y tanta solidaridad" y reconocieron la capacidad para mantener la unidad dentro del país.Es la primera publicación firmada por Maduro y Flores publicada en redes sociales desde su captura el pasado 3 de enero, durante el ataque militar de EE.UU. en Caracas.Hasta ahora, el hijo del mandatario depuesto, el diputado Nicolás Maduro Guerra, había divulgado mensajes de oración de su padre y había asegurado que estaba "muy bien" y con "mucho ánimo".El mensaje de este sábado se publica dos días después de la comparecencia de Maduro y Flores ante un tribunal en Nueva York, donde el jueves un juez federal descartó desestimar el caso de narcotráfico por el cual se encuentran detenidos.Maduro enfrenta cuatro cargos, incluyendo conspiración para cometer narcoterrorismo e importación de cocaína.Flores, por su parte, está acusada de delitos relacionados con la conspiración de tráfico de drogas y posesión de armas.El día de la audiencia de juicio coincidió con la llegada a Washington de una delegación enviada por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, para fortalecer los vínculos con la Administración del mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, y retomar la presencia diplomática en la capital.La misión, encabezada por el encargado de negocios de Venezuela, Félix Plasencia, y el viceministro para Europa y América del Norte, Oliver Blanco, inició su agenda en Estados Unidos con una reunión con el subsecretario de Estado, Christopher Landau, según informaron en sus redes sociales.
El juez encargado del proceso contra el derrocado líder de Venezuela Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, descartó este jueves desestimar los cargos por narcoterrorismo contra el matrimonio, aunque cuestionó la vigencia de las sanciones que impiden a los acusados costear su defensa con fondos venezolanos.En esta segunda audiencia celebrada en Nueva York tras su captura en Caracas el pasado enero, se vio a un Maduro visiblemente más delgado y con el cabello más canoso.Entró en la sala, en la planta 26 de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, sonriente y dio los "buenos días" a su equipo legal, algo que también hizo su esposa, pero con un semblante más serio.Durante el resto de la audiencia ambos permanecieron en silencio y se vio a Maduro tomar notas.Maduro mostró una ligera cojera, al igual que hace dos meses, y vestía el uniforme reglamentario de recluso: pantalones y una camiseta de manga de color caqui sobre otra de camiseta de color naranja.Un "caso único"La defensa del político suramericano argumentó que el Gobierno de EE.UU. está vulnerando la Sexta Enmienda de la Constitución.Según los abogados de Maduro, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) revocó las licencias que permitirían usar activos del Estado venezolano para sufragar sus honorarios, lo que dejaría a los acusados en una situación de indefensión al no poder elegir libremente a sus representantes.El juez Alvin Hellerstein, de 92 años, anotó en varias ocasiones que este es un "caso único" y se mostró crítico con la postura de la Fiscalía, que sostiene que el Ejecutivo debe mantener la facultad de usar las sanciones como herramienta de política exterior."El acusado está aquí. Flores está aquí. Ya no representan ninguna amenaza para la seguridad nacional", afirmó el magistrado, subrayando que la situación política ha cambiado, debido a que Washington mantiene ahora contactos con el Gobierno interino de Delcy Rodríguez.A pesar de estas declaraciones, Hellerstein fue tajante al rechazar la desestimación de la causa -como pide la Fiscalía- calificándola como una medida "demasiado seria".El juez prometió emitir una decisión oficial sobre si ordenará a la Administración de Donald Trump permitir el acceso a los fondos para la defensa, pero aclaró que el proceso judicial seguirá su curso independientemente del método de pago.También se habló en la audiencia sobre la petición de la Fiscalía de prohibir a los acusados compartir material probatorio con coacusados prófugos, entre ellos el aún ministro del interior de Venezuela, Diosdado Cabello, y el hijo del mandatario, Nicolás Maduro Guerra.Hellerstein no dio una decisión final sobre este asunto, pero anotó que no es lo mismo "hablar" que "compartir".Un juez nonagenarioLos expertos estiman que el juicio formal no comenzará hasta dentro de uno o dos años, momento en el que el juez tendría 94 años.Según The New York Times, el magistrado fue visto quedándose dormido durante un juicio el año pasado, lo que ha despertado dudas sobre su capacidad para conducir un proceso que se prevé largo y de extrema complejidad técnica.Hoy Hellerstein tenía la voz quebrada, se vio forzado a parar en alguna ocasión para tomar agua, tuvo lapsus y tanto la defensa como la Fiscalía le pidieron que se repitiese por no poder oír o entender lo que decía.Maduro enfrenta cuatro cargos, incluyendo conspiración para cometer narcoterrorismo e importación de cocaína.Flores, por su parte, está acusada de delitos relacionados con la conspiración de tráfico de drogas y posesión de armas.Ambos se declararon "no culpables" el pasado enero, ocasión en la que Maduro se autodefinió como un "prisionero de guerra".Este jueves, los abogados, además, expresaron preocupación por la salud de Flores, quien se encuentra pendiente de un ecocardiograma.En su primera comparecencia en enero, la defensa ya había reportado lesiones en las costillas de la ex primera dama.Alboroto en las calles de Nueva YorkDesde primera hora de la mañana, a las afueras de la audiencia se concentraron dos grupos de manifestantes -formados de menos de un centenar- que protagonizaron enfrentamientos y momentos de tensión.En la primera concentración, convocada tres horas antes del inicio previsto de la sesión, exigían la liberación del venezolano porque su detención fue "ilegal".En su gran mayoría estadounidenses, acudieron portando carteles en apoyo al matrimonio Maduro-Flores y se dedicaron a corear consignas a favor del dirigente, todas en inglés.El segundo grupo, al que no se esperaba hasta justo antes de que comenzara la sesión, lo integraban venezolanos que pedían justicia para su país, lo que para ellos pasa por la condena del depuesto líder.
La segunda audiencia contra Nicolás Maduro en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York se realizó este jueves. Aunque públicamente se percibió como una diligencia sin grandes avances, lo que ocurrió puertas adentro revela un proceso mucho más complejo y determinante. Sin cámaras ni grabaciones, lo que se conoce proviene de testimonios de asistentes y periodistas, lo que ha permitido reconstruir detalles clave sobre el comportamiento del acusado y el rumbo del caso.El abogado venezolano Nizar El Fakih, quien estuvo presente en la sala, explicó en Recap Blu que la audiencia giró en torno a dos puntos fundamentales: el financiamiento de la defensa de Maduro y su esposa, y el inicio del proceso de revelación de pruebas. Este último, conocido como “discovery”, es crucial porque definirá qué tan sólido es el expediente de la Fiscalía y si el caso avanzará hacia un juicio.Uno de los aspectos más llamativos, según El Fakih, fue el cambio de actitud de Maduro frente a su primera comparecencia. A diferencia de enero, cuando intentó dar un discurso político, esta vez se mostró silencioso, disciplinado y atento a las instrucciones del juez.“Es un Maduro que entiende que está preso”, afirmó el abogado, destacando un contraste que refleja la asimilación de su nueva realidad judicial.Otro momento clave, aunque poco visible, fue cuando el juez dejó claro que en su corte no se reconocen títulos como “presidente” o “primera dama”. Tanto Maduro como Cilia Flores fueron tratados únicamente por sus nombres, una decisión que, más allá de lo simbólico, anticipa el tono del proceso: un juicio estrictamente penal donde no habrá espacio para investiduras políticas ni inmunidades implícitas.En lo técnico, la defensa sufrió un revés importante. El intento de anular el proceso alegando violaciones al debido proceso fue rechazado por el juez, quien consideró que existen alternativas legales —como la defensa pública— sin necesidad de desestimar el caso. Sin embargo, el magistrado aún no ha definido cómo se financiará la representación legal, un punto que podría influir en el ritmo del proceso en las próximas semanas.También se abordaron temas de salud, especialmente en el caso de Cilia Flores, cuyo equipo legal solicitó exámenes médicos urgentes por posibles afecciones cardíacas. Aunque no hay conclusiones definitivas, el tribunal accedió a realizar las evaluaciones, en línea con los protocolos del sistema judicial estadounidense para garantizar condiciones adecuadas a los acusados.De cara al futuro, el proceso entra en una fase decisiva. Una vez se establezcan los niveles de confidencialidad, la Fiscalía comenzará a revelar progresivamente las pruebas. Este punto es determinante, ya que, como explicó El Fakih, en muchos casos los acusados optan por declararse culpables o negociar acuerdos antes de llegar a juicio, especialmente si las evidencias son contundentes y podrían derivar en penas como cadena perpetua.Maduro, flaco y silenciosoTambién en entrevista con Recap Blu, el dirigente opositor Omar González expresó que, más allá de lo jurídico, la imagen de Maduro sentado ante un juez en Estados Unidos tiene un fuerte significado político. A su juicio, se trata de un momento histórico en el que quien durante años ejerció el poder en Venezuela ahora enfrenta la justicia internacional. Sin embargo, advirtió que la situación en su país sigue siendo crítica, con una crisis humanitaria profunda y tensiones políticas que podrían escalar en paralelo al desarrollo del juicio."Obviamente, los venezolanos estamos agradecidos del presidente Trump, a diferencia de otros mandatarios que voltearon la cara frente a la violación flagrante de los derechos humanos en Venezuela, los muertos, los torturados, en fin", concluyó el opositor.
El juez encargado del proceso contra el derrocado presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, descartó este jueves desestimar el caso, tal y como pedían sus abogados."No voy a desestimar el caso", aseveró el magistrado Alvin Hellerstein, de 92 años, en la segunda audiencia contra Maduro y Flores, quienes están acusados por la Justicia estadounidense de cargos relacionados con narcotráfico y corrupción.No obstante, Hellerstein, al que durante la audiencia se le pudo escuchar la voz algo quebrada, aún tiene que confirmar su decisión de manera oficial.Así llegó Maduro al tribunalMaduro entró hoy a la sala del tribunal con una sonrisa y dando los buenos días a su equipo legal.El mandatario derrocado lucía el pelo canoso y parecía más delgado y serio que en la primera audiencia, celebrada el pasado enero, al igual que su mujer.Los abogados mencionaron que Flores estaba mal de salud y pendiente del resultado de un ecocardiograma.La defensa de Flores y Maduro, capturados en Caracas el 3 de enero por tropas estadounidenses, pidió en febrero desestimar el caso después de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) le negara a los acusados la licencia para pagar su defensa con fondos del Gobierno de Venezuela.Tanto Maduro como el Gobierno venezolano están sujetos a sanciones de EE.UU., por lo que uno de los abogados, Barry Pollack, solicitó dicho permiso a la OFAC, pero menos de tres horas después la agencia emitió una licencia enmendada que bloquea la transacción, según denunció.El fiscal adjunto de Estados Unidos, Kyle Wirshba, alegó al juez que el Gobierno estadounidense debería poder "utilizar sanciones para influir en la política exterior o la seguridad nacional".Wirshba también aseguró que los acusados están "saqueando la riqueza de Venezuela" y que "permitirles acceder a esos fondos socavaría las sanciones" impuestas por EE.UU.Sin embargo, Hellerstein respondió que, dado que Maduro y Flores están detenidos, "no representan ninguna amenaza para la seguridad nacional", y recalcó que "las cosas han cambiado en Venezuela"."Ahora (Estados Unidos) hace negocios" con el país, recalcó.Desde la captura de Maduro y su posterior traslado a Nueva York, el Gobierno del presidente Donald Trump y de la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, han acercado posiciones.A principios de marzo, ambos países restablecieron formalmente las relaciones diplomáticas entre las dos naciones, rotas desde 2019.Maduro está acusado de cuatro cargos: tres de conspiración para cometer narcoterrorismo, importar cocaína y poseer ametralladoras y artefactos destructivos; y un cuarto delito de posesión de esas armas.Flores, por su parte, está acusada de otros cuatro cargos relacionados: dos de conspiración para importar cocaína, uno de conspiración para poseer armas y otro de posesión de armas.En su primera comparecencia, Maduro se declaró "no culpable" y se definió a sí mismo como un "prisionero de guerra".
El mandatario estadounidense, Donald Trump, dijo este jueves que al presidente venezolano Nicolás Maduro, capturado en Caracas y quien enfrenta hoy su segunda audiencia ante la justicia de EE.UU., solo lo han procesado por "una fracción" de los delitos que ha cometido."Imagino que vendrán otros juicios, ya que, en realidad, solo se le ha procesado por una fracción de los delitos que ha cometido. Se presentarán otros casos", aseguró Trump durante una reunión con su gabinete en la Casa Blanca."Vació sus prisiones en nuestro país, y espero que, en algún momento, se le impute ese cargo, pues se trata de una acusación grave que aún no se ha formulado, pero que debería formularse", añadió el presidente.El republicano recordó la operación militar del pasado 3 de enero que culminó en la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, tras la que enfrentan cargos relacionados con narcoterrorismo y conspiración."Fue una gran operación militar para capturar a un hombre sumamente peligroso, alguien que ha asesinado a muchísimas personas y que ha forzado a otras a entrar en nuestro país", aseguró.Maduro y su esposa vuelven hoy a personarse ante un juez federal de Nueva York en lo que supone la segunda audiencia de su proceso judicial.El mandatario derrocado de Venezuela está acusado de cuatro cargos: tres de conspiración para cometer narcoterrorismo, importar cocaína y poseer ametralladoras y artefactos destructivos, y un cuarto delito de posesión de esas armas."Fue uno de los principales proveedores de drogas que ingresan en nuestra nación. Ahora ha sido capturado y, supongo, se le está garantizando un juicio justo", condenó Trump.Flores, por su parte, está acusada de otros cuatro cargos relacionados: dos de conspiración para importar cocaína, uno de conspiración para poseer armas y otro de posesión de armas.En su primera comparecencia, Maduro se declaró "no culpable" y se definió a sí mismo como un "prisionero de guerra".Los abogados de la pareja, Barry Pollack y Mark Donnelly, presentaron recientemente un documento en el que solicitaban la desestimación de los cargos y alegaban que el Gobierno de EE.UU. revocó las licencias que permitían usar fondos venezolanos para sufragar su defensa, lo que califican de "error administrativo".
El presidente venelozano depuesto, Nicolás Maduro, enfrenta este jueves una audiencia judicial en Nueva York mientras su figura se desdibuja en Venezuela, donde el Gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha concentrado sus esfuerzos en estrechar sus relaciones con la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump.Maduro y su esposa, Cilia Flores, acudirán por segunda ocasión ante la Justicia de Estados Unidos, desde su captura, el pasado 3 enero, en una operación militar ordenada por el mandatario republicano.Dos días después de la operación, Rodríguez asumió la conducción del Ejecutivo de forma interina, aunque, en la práctica, lleva adelante una gestión que ha incluido reformas del gabinete de ministros y el impulso de legislaciones cruciales, como la reforma a la ley de hidrocarburos. Al mismo tiempo, Maduro ha ido quedando relegado de la agenda pública."El discurso del ausente mandatario como héroe, incluso como superhéroe, fue recurrente en la propaganda oficial hasta hace muy poco (...), pero prácticamente ha desaparecido, y la victimización choca con la realidad de la impopularidad del presidente, quien quizás sea reevaluado en el futuro", afirmó a EFE el politólogo y profesor universitario Guillermo Aveledo.A finales del año pasado, después del inicio del despliegue aeronaval de EE.UU. en el mar Caribe, el chavismo cerró filas en torno a Maduro, y durante las primeras semanas desde su captura la militancia marchó diariamente para exigir la liberación de la pareja presidencial.Si bien esta exigencia se mantiene en ciertos discursos, fotografías de Maduro y Flores en las calles y en videos transmitidos por los medios estatales, el creciente acercamiento a EE.UU., los acuerdos energéticos con empresas extranjeras y cambios de gabinete son prioridad en los anuncios oficiales."En algunos sitios se mantienen monumentos y pequeños altares de exhortación al retorno, pero no parece ser una política coordinada u organizada desde (el palacio presidencial de) Miraflores", agregó Aveledo.La nueva agendaEn sus casi tres meses como presidenta encargada, Rodríguez ha implementado cambios importantes, pero el más sustancial fue el viraje con respecto a la relación con EE.UU., al punto que parece desplazar la lucha por la liberación de Maduro."Sería difícil afirmar lo contrario. El mensaje subyacente es que estamos en la relación de respeto, reafirmando las nuevas relaciones, pero en los hechos pareciera que en la práctica hay al menos discreción en torno a un emplazamiento más explícito sobre el tema", señaló Aveledo.El profesor universitario indicó que se trata de un "discurso dual", con gestos de recuerdo a Maduro y Flores, pero que parece "bastante sutil, e incluso quizás polémico dentro del propio status quo del Estado".El país está también en otro "momento político", como declaró la mandataria encargada: más de un mes inmerso en un proceso de amnistía por el cual se han otorgado 8.084 libertades plenas -según el Parlamento-, las marchas de movimientos sindicales para exigir aumentos salariales y los reclamos por fallas de servicios toman mayor espacio en la agenda.Según la ONG Foro Penal, en el país hay actualmente 503 presos políticos, entre ellos 44 extranjeros o ciudadanos con doble nacionalidad y 188 militares.La defensaMaduro y Flores, acusados por cargos relacionados con narcotráfico y posesión de armas, alegan no tener recursos propios para pagar su defensa privada y reclaman que se les impide usar fondos del Estado venezolano al no ser reconocido como jefe de Estado.Entretanto, Rodríguez ha llamado a Trump "socio" y "amigo" y ha agradecido el reconocimiento formal de su Gobierno encargado, pese a que esto debilita la posición de Maduro.La presidenta encargada, que no se ha pronunciado esta semana sobre el juicio al líder chavista, anunció el viaje de una delegación diplomática a EE.UU., a la par que Trump relajó sanciones para facilitar la reapertura de la embajada venezolana en Washington.Para Aveledo, quizás no se puede afirmar que Maduro es ahora prescindible, pero "ciertamente es un lastre en la conversación"."¿Es (Maduro) una figura prescindible? Si nos atenemos a los hechos, pareciera que es así, lo cual no deja de ser sobrecogedor dado el poder que ostentó", concluyó.
En medio de un ambiente electoral marcado por la tensión y los hechos de seguridad, el exministro y hoy candidato Luis Gilberto Murillo se refirió a un episodio ocurrido en Buenaventura que encendió las alertas de su equipo. Según relató, una persona armada fue detectada en zonas donde tenía agenda pública.En entrevista con Mañanas Blu, el también exembajador explicó que la situación fue controlada a tiempo. “Se había estado moviendo una persona con un arma 9 mm (…) lo capturaron con un arma ilegal”, dijo, al tiempo que aclaró que aún se investiga si el hecho estaba relacionado con su campaña.Seguridad en campaña y ambiente electoralMurillo aseguró que, pese al incidente, pudo continuar con la mayoría de sus actividades en Buenaventura, aunque reconoció que se canceló una caminata por razones de seguridad. “Solo cancelamos una que era muy arriesgada”, explicó.Sobre el ambiente político, el candidato señaló que el país necesita bajar el tono de la confrontación. “Tenemos que salir de estas discusiones que no tienen ningún sentido (…) concentrarnos en soluciones”, afirmó, al insistir en su propuesta de alejarse de los extremos.También defendió su paso por el gobierno de Gustavo Petro, asegurando que, aunque comparte parte de la agenda social, habría tomado decisiones distintas. “Hay cosas que hubiese hecho de manera distinta”, reconoció.“Maduro traicionó la buena fe de Colombia”Uno de los momentos más fuertes llegó al hablar de Venezuela y del régimen de Nicolás Maduro. Murillo fue directo al referirse al resultado de las elecciones en ese país.“Maduro traicionó la intención de Colombia (…) eso es una traición a la buena fe”, afirmó, al defender la estrategia diplomática que lideró cuando fue canciller.El hoy candidato insistió en que el gobierno colombiano no reconoció a Maduro, pese a los cuestionamientos por la presencia del embajador en actos oficiales. “Nosotros no reconocimos a Maduro y eso es un hecho evidente”, sostuvo.Relaciones internacionales y propuestasMurillo explicó que su enfoque en política exterior se basa en construir acuerdos y mantener relaciones que no afecten a la población. Recordó que romper vínculos con Venezuela habría tenido impactos económicos importantes.“Al país le costó eso (…) cerca de 10.000 millones de pesos que afectó fue a la gente”, aseguró, al justificar la decisión de mantener canales diplomáticos abiertos.Finalmente, el candidato reiteró su apuesta por un gobierno de consensos. “Yo sé construir acuerdos (…) invito a tener un gobierno de tranquilidad”, concluyó, en medio de una campaña que entra en su recta decisiva.
EE.UU. anunció este jueves que rebaja en un nivel la alerta para viajar a gran parte de Venezuela, que queda ahora en la categoría 3 (Reconsidere su viaje), reflejando la mejora en las condiciones de seguridad en el país caribeño a ojos del Gobierno del presidente Donald Trump.EE.UU. incrementó el pasado diciembre la alerta de viaje para Venezuela a la categoría 4 (No viajar), un nivel que aún así el Departamento de Estado estadounidense va a mantener activado en estados como Táchira, Amazonas, Apure, Aragua y Guárico o las zonas rurales de Bolívar "debido al riesgo de delincuencia, secuestro y terrorismo"."Si bien la situación está mejorando, las condiciones en algunas partes de Venezuela siguen siendo peligrosas. Se producen delitos violentos como homicidios, robos a mano armada y secuestros", explica un comunicado del Departamento de Estado.El texto advierte que los grupos "terroristas" Tren de Aragua y Cartel de los Soles, originarios de Venezuela, continúan operando en el país, y que, en términos generales, distintas bandas violentas operan en zonas fronterizas con Colombia, Brasil y Guyana.Se subraya también el riesgo de emplear taxis no regulados desde el Aeropuerto Simón Bolívar de Maiquetía, el que sirve a Caracas, y de emplear cajeros automáticos cerca del aeródromo.El Departamento de Estado insiste en que "viajar de noche entre ciudades, o entre el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía y Caracas, es arriesgado".Pese a que, desde el derrocamiento y arresto del presidente Nicolás Maduro a manos de Washington en enero, se está trabajando para reanudar las operaciones de la embajada estadounidense en Caracas, se advierte que "los servicios consulares de rutina permanecen suspendidos en Venezuela" y que la sección Asuntos de Venezuela, en la embajada estadounidense en Bogotá, continúa sirviendo mientras como legación de facto.A su vez, Washington advierte que esta sección "no puede prestar servicios de emergencia a los ciudadanos estadounidenses que se encuentren fuera de Caracas".El Departamento de Estado recuerda también a sus ciudadanos que se requiere una visa para ingresar a Venezuela, que los visados no están disponibles a la llegada y que se corre el riesgo de ser detenido si se entra en el país sin un permiso válido expedido por las autoridades venezolanas.
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, destituyó el miércoles al ministro de Defensa Vladimir Padrino, quien estuvo al frente de las Fuerzas Armadas chavistas durante más de una década.Rodríguez asumió funciones temporales tras la caída de Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense el 3 de enero. Los militares, pilar del chavismo, le expresaron su respaldo irrestricto en ausencia del líder izquierdista. Padrino, de 62 años, estaba en el cargo desde 2014 y era considerado la ficha de Maduro dentro de la cúpula militar."Agradecemos al G/J (general en jefe, ndlr) Vladimir Padrino López por su entrega, su lealtad a la Patria y por haber sido, durante todos estos años, el primer soldado en la defensa de nuestro país. Seguros estamos de que asumirá con el mismo compromiso y honor las nuevas responsabilidades que le serán encomendadas", escribió Rodríguez en Telegram."Seguros estamos de que asumirá con el mismo compromiso y honor las nuevas responsabilidades que le serán encomendadas", agregó, sin detallarlas.La mandataria encargada nombró asimismo al frente a la cartera de Defensa a Gustavo González López, quien fue designado pocos días después de la caída de Maduro como jefe de la guardia presidencial y de la temida dirección de contrainteligencia.Además de las armas, los militares en Venezuela controlan empresas de minería, petróleo y distribución de alimentos, así como las aduanas e importantes ministerios, en medio de numerosas denuncias de abusos y corrupción.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reaccionó este lunes al triunfo de Venezuela sobre Italia en las semifinales del Clásico Mundial de Béisbol, sugiriendo de manera irónica que el país latinoamericano podría convertirse en el "estado 51"."¡Vaya! Venezuela derrotó esta noche a Italia por 4-2 en el WBC (béisbol). Están jugando realmente muy bien. Últimamente le están pasando cosas buenas a Venezuela. Me pregunto a qué se debe esta magia… ¿Estado número 51?", dijo Trump en un mensaje en Truth Social, su red social.Tras superar a Italia, Venezuela se medirá mañana a la selección de Estados Unidos en la final del Clásico Mundial de Béisbol, un partido que se jugará en el LoanDepot Park de Miami.El pasado 5 de marzo, el Departamento de Estado de EE.UU. anunció que se acordó con las autoridades interinas de Venezuela "restablecer relaciones diplomáticas y consulares", dos meses después de la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, en una operación ordenada por Trump.Posteriormente, el día 10, el Departamento de Estado notificó al tribunal de Nueva York que lleva el caso contra Maduro que reconoció formalmente a Delcy Rodríguez como jefa de Estado.
Nicolás Maduro, el expresidente de Venezuela, vive hoy una realidad muy distinta a la que dominaba en Miraflores: recluido en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn, en Nueva York, se encuentra en prisión preventiva mientras enfrenta un proceso judicial en Estados Unidos por cargos de narcotráfico y narcoterrorismo.Lejos de los salones presidenciales, rodeado de ministros y cámaras, Maduro pasó de gobernar Caracas a ser un recluso con acceso limitado al mundo exterior. Según el diario ABC de España, el exmandatario venezolano ha sido trasladado a una unidad de aislamiento dentro del centro de detención conocida como SHU (Special Housing Unit), donde el aislamiento y la restricción son la norma.Un espacio reducido y con pocas comodidadesLa celda que ocupaba Maduro, según reportes del medio anteriormente mencionado, es austera y de dimensiones muy reducidas: mide apenas unos tres metros de largo por dos de ancho. Allí solo hay una litera de metal, un inodoro, un pequeño lavamanos y una ventana estrecha que deja entrar escasa luz natural.Las condiciones de reclusión no son lujosas. Los internos en la SHU pueden salir de su celda únicamente tres veces por semana durante un máximo de una hora por salida. Cada vez que abandonan el encierro, lo hacen esposados, con grilletes y siempre escoltados por dos agentes de seguridad. Aunque en ese breve lapso pueden asearse en las duchas, hacer llamadas telefónicas con límites mensuales y hasta revisar su correo electrónico bajo supervisión, el tiempo fuera de la celda es competitivo con las largas horas de encierro.Algo que llama la atención, según ABC, es que Maduro grita durante las noches consigna tras consigna: “¡Yo soy el presidente de Venezuela! ¡Díganle a mi país que he sido secuestrado, que aquí se nos maltrata!”. Esos gritos son escuchados por quienes habitan áreas cercanas dentro del SHU, donde la llamada “protección” se traduce en una soledad casi absoluta.Mientras transcurre su encierro en Brooklyn, el proceso judicial de Maduro sigue su curso en los tribunales federales de Manhattan. En una de sus primeras audiencias, su defensa argumentó condiciones médicas especiales que requerían atención, y también cuestionó la inmunidad soberana y la legalidad de su captura.Las autoridades estadounidenses lo acusan de conspiración para importar cocaína y otros delitos relacionados con narcotráfico y armas. Tanto él como su esposa, Cilia Flores, afrontan cargos que podrían mantenerlos en prisión durante años si son considerados culpables.La vida de Maduro en la cárcel contrasta profundamente con la de quien fue el jefe de un Estado. En lugar de discursos multitudinarios, recibe visitas legales bajo estricta supervisión. En vez de ruedas de prensa, redacta escritos judiciales; en lugar de viajar, cuenta las horas en un espacio pequeño donde solo una ventana angosta ofrece un matiz de luz.
El Departamento de Estado de Estados Unidos notificó al tribunal de Nueva York, que lleva el caso contra Nicolás Maduro, que reconoció formalmente a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, como jefa de Estado de ese país.El encargado para Latinoamérica del Departamento de Estado, Michael Kozak, envió una carta al fiscal Jay Clayton para que comunique a la corte que "Estados Unidos reconoce a Delcy Rodríguez como la única jefa de Estado, capaz de actuar en nombre de Venezuela".El pasado sábado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que había reconocido formalmente al gobierno de Rodríguez, días después de que Estados Unidos y Venezuela restablecieran sus relaciones diplomáticas, rotas desde 2019.Este reconocimiento debilita la posición de Maduro, capturado por fuerzas estadounidenses el 3 de enero en Caracas, puesto que en el juicio que afronta en Nueva York por presunto narcotráfico ha planteado su defensa como presidente de Venezuela y ha pedido que se financie con fondos del Estado venezolano.En la carta, Kozak aclaró que Estados Unidos no reconoce a Maduro como jefe de Estado desde el 23 de enero de 2019 y que "esa falta de reconocimiento continúa hasta el presente".Kozak apuntó que el pasado 5 de marzo Estados Unidos anunció "la normalización de las relaciones con Venezuela bajo la presidenta interina Delcy Rodríguez".El funcionario agregó que el objetivo de Washington es lograr "un proceso gradual que cree las condiciones para una transición pacífica hacia un gobierno democráticamente elegido"."Para facilitar esta transición, Estados Unidos reconoce a Delcy Rodríguez como la única jefa de Estado, capaz de actuar en nombre de Venezuela", destacó.Durante el primer mandato de Trump, Estados Unidos consideró fraudulentas las elecciones presidenciales de 2018 y reconoció en 2019 al opositor Juan Guaidó, entonces presidente de la Asamblea Nacional, como el presidente interino del país.
A dos meses de la intervención de Estados Unidos que terminó con la captura de Nicolás Maduro, Migración Colombia reveló un informe sobre el comportamiento del flujo migratorio en la frontera entre Colombia y Venezuela, indicando que la movilidad se ha mantenido estable y dentro de los parámetros normales.En estos dos meses se registraron 6.786.712 movimientos migratorios, de los cuales la mayoría se concentró en la Regional Oriente, con 5 854 992 cruces (86.3 %). Le siguieron la Regional Orinoquía con 791 986 movimientos (11.7 %) y la Regional Guajira con 139 734 registros (2.1 %).Según explicó Gloria Arriero, directora de Migración Colombia, el flujo migratorio está mayoritariamente asociado a actividades laborales, comerciales, educativas y familiares. “El análisis técnico confirma que la frontera mantiene una movilidad alta pero estable. No se registran variaciones extraordinarias ni incrementos inusuales en los flujos. Colombia continúa gestionando una migración ordenada, con presencia institucional activa y seguimiento permanente que nos permite actuar con base en evidencia y no en especulaciones”, dijo.El informe también señala que la migración regular de ciudadanos venezolanos aumentó en 2025, con 1.302.157 movimientos registrados, lo que representa un incremento del 16.6 % frente a los 1.116.104 movimientos de 2024.Entre los principales destinos y países de procedencia de los viajes realizados por venezolanos desde y hacia Colombia está: Estados Unidos (21.6 % del total); Chile con 16.6 %, Panamá y España.
El presidente venezolano depuesto, Nicolás Maduro, pidió este jueves a través de su abogado, Barry Pollack, que se desestime el caso por narcotráfico y corrupción en su contra en Estados Unidos después de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) le haya negado la licencia para pagar su defensa con fondos de Venezuela que reclamó ayer.La OFAC "se ha negado a reconsiderar su posición y no otorgará una licencia que permita al Gobierno de Venezuela financiar la defensa, interfiriendo así con el derecho del Sr. Maduro a contratar el abogado de su elección", con lo cual solicita al tribunal "que desestime la cuarta acusación sustitutiva en su contra", indican los argumentos de la moción en la plataforma judicial.La documentación incluye una declaración jurada de Maduro en la que afirma que quiere seguir siendo representado por Pollack, tiene derecho a que el Gobierno venezolano pague su defensa legal y no puede pagar su propia defensa, por lo que presentará pruebas si se le requieren. El abogado manifestó que si no se desestima el caso, pedirá autorización para retirarse.
Barry Pollack, abogado principal del presidente depuesto de Venezuela, Nicolás Maduro, notificó ante el tribunal de Nueva York que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha bloqueado una licencia para que el Gobierno de Venezuela pueda pagar su defensa.En una carta al juez Alvin Hellerstein, que dirige el caso de la Justicia de EE.UU. contra Maduro, y fechada el pasado 20 de febrero pero hecha pública hoy, Pollack explica que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro está "interfiriendo" en el derecho a la defensa de su cliente.La OFAC, encargada de las sanciones de EE.UU. a Venezuela, concedió el 9 de enero una licencia que autorizaba a la defensa de Maduro a cobrar fondos de Caracas por representarlo en el caso, pero tres horas después la "enmendó" sin explicación, indica Pollack en el escrito."La licencia enmendada relativa al señor Maduro no autoriza la recepción de fondos del Gobierno de Venezuela para cubrir los costos de la defensa", sostiene.Pollack indica que ha solicitado a la OFAC restablecer la licencia original y sostiene que el Gobierno de Venezuela está obligado a pagar los honorarios, que el político venezolano tiene una "expectativa legítima" de que Caracas lo haga y que "no puede costearse de otro modo un abogado"."Al no permitir que el Gobierno de Venezuela pague los costos de la defensa del señor Maduro, OFAC está interfiriendo con la capacidad del señor Maduro para contratar abogado y, por tanto, con su derecho, en virtud de la Sexta Enmienda, a contar con el abogado de su elección", abunda.El abogado señala que el 11 de febrero pidió a la OFAC restablecer la licencia original que permite el pago de la defensa de Maduro, pero la agencia "no ha actuado" pese a haber concedido licencias comerciales sobre Venezuela recientemente, y lo ha puesto en conocimiento de los fiscales federales.En ese sentido, Pollack dijo que de momento solo notificaba al juez de la situación, pero si la OFAC no restablece la licencia, o deniega esa solicitud, presentará "una moción formal solicitando reparación", lo que conllevará un "calendario" de escritos.El abogado, además, recordó que en la comparecencia inicial del 5 de enero el juez pidió a la Fiscalía y la defensa coordinarse en la cuestión de las licencias de la OFAC para garantizar que los abogados puedan representar a sus clientes adecuadamente.El obstáculo en la licencia afecta solo a Maduro, que está acusado de cargos de narcotráfico y corrupción, y no a su esposa, Cilia Flores, acusada de delitos similares, especifica.Maduro, acusado de delitos de narcotráfico y corrupción, se declaró no culpable y tiene prevista su siguiente audiencia judicial el 26 de marzo.
Cuando Cristopher Landázuri cruzó hacia Colombia en 2019 no tenía trabajo ni casa ni rumbo. Dormía en las calles de Cúcuta, cayó en las drogas y sobrevivía como podía en esa ciudad limítrofe, parte de los 2.219 kilómetros de frontera entre los dos países que se convirtió en una de las principales vías de escape para millones de venezolanos.Hoy, vestido con uniforme verde de operario, riega los parques y habla con serenidad de un futuro que, por ahora, no está en su país de origen."Fui habitante de calle, pasé por las drogas y gracias a un programa de la alcaldía pude rehabilitarme", cuenta a EFE en una entrevista en la que resume su presente en una frase definitiva: "Me enamoré de Cúcuta, me enamoré de Colombia, ya tengo mi vida acá".Como él, millones de venezolanos observan desde Colombia el incierto escenario abierto tras la captura en enero pasado del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores en una operación militar estadounidense que abrió una compleja transición política.Colombia es el principal destino migratorio venezolano en el mundo, con unos 2,8 millones de personas, según cifras oficiales. En total, más de 7,7 millones de venezolanos abandaonaron su país en la última década, de acuerdo con organismos internacionales.Muchos se han instalado en Bogotá, donde han reconstruido su vida como vigilantes, panaderos, repartidores, periodistas o vendedores ambulantes. En el centro de la capital, en mercados y plazoletas donde decenas de migrantes esperan durante horas a que llegue un pedido en sus teléfonos, el miedo sigue presente.Varios repartidores de comida mediante aplicaciones como Rappi o DiDi rechazaron hablar con EFE y algunos se alejaron apenas vieron la grabadora."Si nos ven, nos echan el gancho y nos llevan para El Helicoide", dijo uno de ellos, en alusión a la cárcel en la que organismos de la ONU han de nunciado la existencia de "salas de tortura" y donde han muerto varios detenidos bajo custodia, entre ellos el general Raúl Isaías Baduel, exministro de Defensa del fallecido presidente Hugo Chávez.Volver sí, pero no ahoraAntonio Alexander Hernández, vigilante de 54 años, recibió la noticia de la captura de Maduro en la madrugada del 3 de enero y recuerda que dijo: "Gloria a Dios, llegó lo que esperábamos".Hernández, que asegura haber huido tras ser advertido de que estaba "en una lista para ser capturado", quiere regresar, pero solo si existen garantías. "Pienso volver (...) pero con una ley de amnistía, que nos permita regresar en paz", dice.Una cautela similar tiene Isamar Celín, manicurista en el céntrico sector de Chapinero, quien emigró hace seis años y hoy también trabaja como enfermera particular. Aunque la noticia le produjo "mucha alegría", descarta volver por ahora, en parte por el tratamiento contra el cáncer que recibe su madre en Colombia."Tendría que estar Venezuela al mismo nivel de Colombia para poder trasladarla", explica, consciente de que regresar implica empezar de nuevo. Otros, como Diego Alexander Matute, administrador en Venezuela y hoy panadero en Bogotá, tampoco ven el retorno como una decisión inmediata, pese a su deseo de contribuir a la reconstrucción del país.La vida que lograron construirEn la frontera, donde miles de migrantes siguen cruzando a diario en ambos sentidos por razones laborales, comerciales o familiares, Ariadni Benítez vende cafés desde hace siete años, trabajo con el que logró estabilidad, algo impensable cuando emigró tras una crisis de salud de su hija.Con dos termos bajo el brazo y varios vasos de plástico en la mano, recorre las calles ofreciendo "tinto" (café) a conductores y transeúntes para sacar adelante a su familia."Tengo estabilidad, mis hijas estudiando, por eso no tengo muy pensado regresarme", dice, mientras recuerda que decidió salir de Venezuela después de que su hija enfermara y no encontrara medicamentos.Más allá de la caída de Maduro, el regreso depende de factores personales, familiares y económicos. Beatriz Jhoana Ochoa, que vende empanadas y arepas en un puesto callejero en Cúcuta, viajó recientemente a Venezuela después de ocho años sin regresar y lo que encontró fue un país aparentemente ajeno al terremoto político."Llegué a (la isla) Margarita y todo estaba normal. La gente en la playa, tomando, disfrutando, nadie hablaba del tema", cuenta. Para ella, más allá de quién gobierne, la vida sigue marcada por la necesidad de trabajar: "A mí no me importa si está o no está, yo tengo que trabajar igual", dice.Su reflexión resume el sentimiento de muchos migrantes que, tras años fuera, han logrado reconstruir su vida lejos de Venezuela mientras observan desde la distancia el incierto futuro de un país al que aún no saben si volverán.
La sentencia del antiguo jefe de inteligencia chavista, el exgeneral Hugo ‘El Pollo’ Carvajal, prevista para este lunes, ha sido aplazada debido al cierre del Tribunal del Distrito Sur de Nueva York por la tormenta invernal que azota el noreste de Estados Unidos.El despacho de uno de sus abogados, Robert Feitel, confirmó a EFE que la sentencia no se celebrará hoy debido al cierre de la corte, y precisó que aún se desconoce la fecha en que se realizará.Por su parte, el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York informó a EFE de que sus instalaciones permanecen cerradas por el temporal y que no se están celebrando audiencias en su interior.La sentencia de ‘El Pollo’ Carvajal ya ha sido aplazada en otras ocasiones mientras el acusado negociaba con la Fiscalía.Carvajal, de 65 años, se declaró culpable el pasado junio de conspiración para narcoterrorismo en beneficio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), importación de cocaína y delitos de posesión y conspiración con armas de fuego.El venezolano se enfrenta a una pena máxima de cadena perpetua por estos delitos.En 2020, EE.UU. imputó a Carvajal, al ahora depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro, al primer vicepresidente del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello -considerado el número dos del chavismo- y a otros líderes venezolanos, y les acusó de conspiración narcoterrorista.Desde el pasado enero, Maduro está detenido en una prisión federal de Nueva York junto a su esposa Cilia Flores, acusados por EE.UU. de cargos relacionados con el narcoterrorismo y la posesión de armas.Durante una audiencia celebrada ese mes, Maduro se declaró no culpable de los delitos que le imputa la Justicia estadounidense y dijo ser un "prisionero de guerra".En diciembre, ‘El Pollo’ Carvajal escribió una carta al presidente estadounidense, Donald Trump, en la que le detalló la supuesta conexión de Maduro con el Cartel de los Soles y ofreció colaboración a las autoridades.Según Carvajal, el expresidente Hugo Chávez decidió reclutar a líderes del narcotráfico y armar bandas como la conocida Tren de Aragua, y tras su muerte Maduro "amplió esta estrategia exportando criminalidad y caos al exterior".Carvajal fue jefe de la inteligencia militar de Venezuela de 2004 a 2011. En 2012 pasó a desempeñar el cargo de director de la Oficina Nacional Contra la Delincuencia Organizada y Financiación al Terrorismo de Venezuela y tiempo después fue diputado oficialista.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, detenido en Estados Unidos, y su esposa, Cilia Flores, recibieron el 30 de enero una visita consular de un funcionario venezolano mientras permanecen en una cárcel de Nueva York a la espera de su próxima audiencia judicial, fijada para el 26 de marzo.Según una notificación de la Fiscalía y la defensa al juez, que está disponible este miércoles en el archivo digital del caso, Maduro y Flores recibieron ese día a "un funcionario que representaba a la República de Venezuela para ayudar a facilitar a los acusados cualquier servicio que necesitaran".El documento, entregado ayer, destaca que el juez Alvin Hellerstein ordenó a la Fiscalía, en la primera comparecencia de los acusados el pasado 5 de enero, que les facilitara el acceso a servicios consulares e informara al tribunal cuando así lo hiciera.La próxima audiencia de Maduro y Flores será el 26 de marzo a las 11 de la mañana, puesto que a principios de este mes la Fiscalía, con el consentimiento de la defensa, solicitó aplazar la fecha inicial del 17 de marzo y el juez Hellerstein accedió a la petición ese mismo día, según consta en el archivo.La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York argumentó el aplazamiento de la audiencia en que necesitaba más tiempo para reunir pruebas, permitir que la defensa las revise y que esta decida qué mociones presentará antes del juicio, a lo que el juez accedió "en interés de la justicia", indica el documento.Maduro se declaró como "un hombre inocente" de los cargos de narcotráfico que la Administración de Donald Trump utilizó para justificar su captura y traslado a EE.UU. el pasado 3 de enero, y dijo ser un "prisionero de guerra".
La ONG Foro Penal, que lidera la defensa legal de los presos políticos en Venezuela, informó este domingo que ha verificado 444 excarcelaciones desde hace poco más de un mes, cuando el Gobierno encargado anunció un proceso de liberaciones.En su cuenta de X, el presidente de la organización, Alfredo Romero, indicó que esta cifra contabiliza las excarcelaciones desde el pasado 8 de enero hasta este 15 de febrero a las 21:30 hora local (1:00 GMT del día 16).Foro Penal no considera excarcelaciones los casos en que, tras salir de un centro de reclusión, la persona permanece privada de libertad bajo arresto domiciliario.Hace una semana, el dirigente Juan Pablo Guanipa, exdiputado cercano a la nobel de la paz María Corina Machado, y el asesor jurídico de la mayor coalición opositora, Perkins Rocha, salieron de prisión junto con otro grupo de activistas políticos.Sin embargo, Rocha permanece en arresto domiciliario, al igual que Guanipa, quien fue encarcelado de nuevo el mismo día en que salió de prisión, acusado por la Fiscalía de incumplir sus medidas cautelares.El martes, la familia anunció que el opositor ya se encontraba en arresto domiciliario en su residencia en Maracaibo, capital de Zulia (noroeste).Por otra parte, desde las 6:00 hora local (10:00 GMT) de este sábado, una decena de mujeres familiares de presos políticos se mantienen en huelga de hambre en las afueras de un comando policial en Caracas, donde fueron excarceladas 17 personas, entre ellas dirigentes sindicales y dos jóvenes con trastorno del espectro autista.Varias ya han sufrido problemas de salud, de las cuales una de ellas se desmayó un par de veces y otra recibió suero por vía intravenosa en la colchoneta sobre la que se encuentra.El 6 de febrero, el presidente del Parlamento, el chavista Jorge Rodríguez, prometió la liberación de "todos" una vez se aprobara la ley de amnistía -aún en discusión-, que estimó ocurriría "a más tardar" este pasado viernes.Sin embargo, el Legislativo, controlado por el chavismo, aplazó el jueves para la próxima semana el segundo y último debate necesario para la aprobación de la ley, al haber diferencias por un artículo que exige a los procesados y condenados presentarse ante la Justicia.El proceso de excarcelaciones y la discusión de una amnistía suceden en un "nuevo momento político", anunciado por la mandataria encargada, Delcy Rodríguez, quien asumió el cargo luego de que Estados Unidos capturara a Nicolás Maduro en una operación militar en Caracas el pasado enero.
El presidente estadounidense, Donald Trump, alabó este viernes en una base militar de Carolina del Norte el operativo de las fuerzas especiales que culminó, el pasado 3 de enero, con la captura del expresidente venezolano, Nicolás Maduro."Lo que hicimos recientemente en Venezuela, nadie había visto algo así", aseguró Trump en un discurso pronunciado ante las tropas en la base de Fort Bragg.El republicano aseguró que el asalto, que supuso una infiltración de varios helicópteros de ataque y transporte militar en Caracas, "terminó, literalmente, en un minuto"."Todos huyeron. Y eso es lo que tenemos. Tenemos el Ejército más fuerte del mundo, con diferencia", afirmó Trump."Era una gran base, una de las más grandes de Suramérica, donde (Maduro) vivía, y en cuestión de minutos lo sacaron de allí en helicóptero. Tuvieron que atravesar puertas de acero. El acero era como papel maché", siguió relatando el presidente estadounidense sobre el asalto a Fuerte Tiuna en la capital venezolana.Maduro y la ex primera dama venezolana, Cilia Flores, fueron transportados ese mismo día a una prisión federal de Nueva York, donde aguardan juicio bajo acusaciones de narcoterrorismo y conspiración.Trump volvió a hablar sobre el sistema armamentístico que ha dado en llamar el "descombulador" y que asegura es un desarrollo secreto que se empleó en la operación del 3 de enero."Hablan del descombobulador porque (las tropas venezolanas) nunca lograron disparar. El equipamiento (de defensa) ruso no funcionó. El equipamiento chino no funcionó. Todos intentan averiguar por qué no funcionó. Algún día lo descubrirán, pero no funcionó. Es agradable poder volar sin que te disparen", comentó el presidente.Trump recordó a su vez que "tres pilotos de helicóptero estadounidenses "resultaron gravemente heridos en las piernas al aterrizar" y que hubo francotiradores apostados en estos helicópteros que neutralizaron las ametralladoras que hirieron a estos pilotos."Esos pilotos fueron increíbles y realmente valientes. Quizás vea a algunos de ellos muy pronto", añadió el magnate inmobiliario, que tenía previsto reunirse hoy, en compañía de la primera dama estadounidense, Melania Trump, con miembros de las fuerzas especiales que participaron en la operación y con familiares de los mismos.
El francés Camilo Castro pasó un "calvario" de cinco meses en una cárcel de Venezuela, donde fue acusado de espía y estuvo constantemente amenazado de tortura por sus "vampiros" carceleros.En libertad desde noviembre, este profesor de yoga de 41 años cuenta a la AFP ese tiempo "de asco, odio y rencor", pero "también de amor, de esperanza, de compasión con todo un pueblo"."Hoy estoy bien, pero mañana no. Puede ser que en 30 segundos me ponga a llorar. Resisto gracias a la meditación, al amor de mis amigos y de mi familia", dice desde la periferia de París.Decidió hablar para tratar de ayudar a "los cientos de venezolanos que aún están presos".La Corte Penal Internacional investiga posibles crímenes de lesa humanidad cometidos en Venezuela durante el gobierno de Nicolás Maduro, al tiempo que Naciones Unidas ha denunciado "detenciones arbitrarias" y casos de "torturas y desapariciones forzada".Maduro fue depuesto el 3 de enero durante una incursión militar de Estados Unidos. Delcy Rodríguez heredó el poder y, bajo presión de Washington, impulsa una amnistía general que abarque los 27 años de la era chavista.¿Cómo terminó encarcelado en Venezuela?En 2025, Camilo Castro vivía en Colombia. Intentó renovar su visa de estadía saliendo del país para luego volver a ingresar. Llegó a la frontera con Venezuela "el 26 de junio al amanecer" y quedó detenido. "Comenzó el calvario"."Hombres encapuchados" lo llevaron en auto a Maracaibo (oeste). "Me metieron en un subsuelo, una cárcel construida en un estacionamiento. Pasé allí toda la noche, entre paredes llenas de humedad, baños en un estado lamentable con montones de cucarachas, heces acumuladas durante meses", describe.Nota que hay "muchas manchas de sangre en las paredes", además de una mesa "con diferentes objetos de tortura, botellas de agua, trapos, bolsas plásticas, gas lacrimógeno, insecticida"."Al día siguiente me someten a interrogatorio con un agente de la DGCIM (contrainteligencia militar) que me impresiona mucho. Me dice que no se cree el cuento del profesor de yoga que vive en Colombia. Me dice que voy a pasar muchos años preso, que soy un espía", refiere."Me dice que tiene la forma de 'abrirme' y que le pagan para eso", narra Castro, a quien rociaron escopolamina, una sustancia utilizada para la sumisión química.Luego, es trasladado por carretera hasta la sede de la DGCIM en Caracas.Allí queda detenido "en un sótano, en el piso. Esposado y encapuchado" todo el tiempo. Al cabo de cinco días le ofrecen "salir al sol". Es "uno de los más hermosos recuerdos de mi vida", afirma.Pero la tregua apenas dura un instante. Enviado a la cárcel del Rodeo 1, a las afueras de Caracas, donde hay decenas de detenidos políticos y muchos extranjeros, al principio siente alivio porque no mandan los criminales."'Aquí todos somos como tú, a todos nos secuestraron, sabemos por lo que acabas de pasar, nadie te va a hacer daño, aquí no hay delincuentes'", le dice uno de los presos.Cómo es vivir en una cárcel venezolanaEl día a día es difícil, con poca comida y enfermedades. "Todo el tiempo teníamos diarrea, infecciones en la garganta y en los pulmones. No teníamos baños (sino un hueco en el piso) y nos daban agua solo dos veces al día. Permanentemente había un olor que no se iba", recuerda.Castro dice que entró en un "mundo del absurdo" en el que la música folklórica venezolana sonaba "a volumen muy alto" y varias veces a la semana se difundía propaganda de inspiración socialista durante dos y hasta cinco horas."Muy a menudo nos humillaban en la noche. Nos sacaban a todos en fila india, esposados y con capucha. Nos insultaban", evoca Castro.Los interrogatorios, las consultas médicas, los "falsos juicios", todo se hacía de noche."Son verdaderos vampiros. Lo hacen para quebrarnos (...) nunca se puede descansar de verdad". "Se pierde toda noción de libertad, de responsabilidad, de autonomía. Te deshumanizan", reflexiona.De qué se le acusaba al francésDurante los simulacros de juicio, "un juez que parecía un vendedor de drogas" lo acusa de "terrorismo", de ser "agente de la CIA, de la DEA" y de colaborar con conspiradores.También fue sometido a interrogatorios con polígrafo en los que le repetían "las mismas cuatro preguntas durante horas".Y constantemente pesaba sobre él el riesgo de ser "castigado" en el cuarto piso, donde los presos eran "esposados, a menudo desnudados, no había colchonetas, había que dormir en el piso"."En esas celdas de castigo, muchas veces se torturaba a la gente", con palizas. Se les aplicaba "asfixia con gases lacrimógenos" o con insecticida en una bolsa plástica en la cabeza, en medio de "risas y humillaciones verbales", refiere Castro."Otra penitencia posible era la intubación forzada (por la boca) con el pretexto de alimentarte. Tubos en la nariz, en el ano... Soldados y también los directores participaban con un cierto placer en esas torturas", relata.En un momento, Castro quiso protestar para que le permitieran tener los libros que le ofrecía el consulado de Francia. Pero el consejo de otro hombre que llevaba 20 años preso le hizo cambiar de opinión. "Me dijo: 'Te van a torturar. En un minuto te destruyen el cuerpo, y en cinco minutos destruyen la existencia. Olvídate de los libros, están escritos, podrás leerlos un día. Sé inteligente'".Camilo Castro ha pedido ser reconocido como víctima en Francia. Pero dice también que quiere volver a Venezuela, lugar del cual tiene "evidentemente, malos recuerdos", pero al cual ya quedó "unido".
La situación política en Venezuela ha dado un giro dramático tras la reciente liberación y posterior recaptura del dirigente opositor Juan Pablo Guanipa. Guanipa, quien es considerado un símbolo de la oposición y una de las figuras más cercanas a María Corina Machado, fue detenido nuevamente al filo de la medianoche, apenas unas horas después de haber recuperado su libertad. Su hijo, Ramón Guanipa, ha denunciado que, hasta el momento, no existe información oficial sobre su paradero, aunque se presume de manera extraoficial que podría encontrarse en la sede de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en Maripérez.Una liberación efímera marcada por la incertidumbreEl proceso de liberación de Juan Pablo Guanipa fue tan sorpresivo para el país como para su propia familia. Ramón Guanipa relató que se encontraba en otro estado cuando recibió la noticia y viajó de inmediato a Caracas para reencontrarse con su padre. Sin embargo, no logró verlo, ya que para el momento de su llegada, el dirigente ya se encontraba en la calle y, poco después, fue interceptado por hombres encapuchados cerca de la medianoche. La detención ocurrió aproximadamente a las 11:45 p. m. en una vivienda cercana a donde se encontraba su hijo, sin que ningún familiar directo pudiera mediar en el proceso.Contradicciones en las órdenes oficialesA pesar de que la Fiscalía controlada por el régimen emitió comunicados indicando que Guanipa gozaría de detención domiciliaria, la realidad es que el dirigente no ha llegado a su hogar. Ramón Guanipa confirmó que poseen físicamente la boleta de excarcelación, la cual solo imponía como medidas la prohibición de salida del país y la presentación ante tribunales cada 30 días. No existía en dicho documento ninguna restricción explícita sobre dar declaraciones o participar en actos públicos, lo que hace que la familia cuestione la legalidad de la "contramedida" aplicada por el régimen.El motivo de la recaptura: Solidaridad políticaLa familia sospecha que el detonante de la recaptura fue la primera acción de Juan Pablo Guanipa al salir de prisión: visitar otros centros de reclusión para solidarizarse con los presos políticos que aún permanecen detenidos. Según su hijo, este gesto de acompañamiento y sus declaraciones públicas no fueron del agrado del régimen, que interpreta cualquier manifestación, incluso pacífica, como un acto de confrontación. "Las palabras no matan a nadie", afirmó Ramón, subrayando que la detención es un acto de represalia por el peso político que su padre mantiene en las calles.Escuche aquí la entrevista: