División social, inconformismo y hambre ¿Por qué Venezuela sufre estos males?
El experto Ramón Guillermo Aveledo dice que la represión contra las marchas de la oposición son muestras de debilidad, no fortaleza del Gobierno Maduro.
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Ramón Guillermo Aveledo, reconocido dirigente político y social venezolano, y ex secretario ejecutivo de la Mesa de Unidad Democrática de ese país, recopiló en diálogo con Blu Radio las causas del desastre político, social y económico que actualmente afronta Venezuela.
El experto explica que Venezuela ha llegado a esta situación crítica porque el Gobierno se ha empeñado en tapar “todas las válvulas” y usa la metáfora del vecino país como una olla a presión a punto de reventar.
“El Gobierno ha ido cerrando las válvulas limitando la libertad de expresión, conculcando a través del uso de los tribunales las libertades sindicales, las libertades políticas, las libertades sociales, y las oportunidades que tiene la gente, particulares y organizados, de ir a los tribunales a defender sus derechos”.
Indica que luego del triunfo de la Unidad en la elección de Asamblea Nacional el Gobierno ha decidido “como por lonjas, ir rebanando al poder legislativo hasta estas decisiones de hace dos semanas que fueron escándalo internacional”.
Además, recuerda, previamente había cerrado la puerta del referendo revocatorio y ahora estamos con fecha incierta para las elecciones municipales y de gobernadores.
“Entonces, si usted cierra las válvulas, la presión dentro de la olla crece. El Gobierno ha pensado que, si se sienta encima de la olla, si estalla no le va a pasar nada. Pero es una superstición, si la olla estalla al que está sentado arriba le va a pasar mucho”.
¿Qué salidas le quedan a Venezuela?
La Constitución ofrece salidas, “lo que pasa”, explica, “es que el Gobierno ha estado tratando de enervar el funcionamiento constitucional y es curioso que sea la oposición la que esté planteando elecciones, separación de poder, libertad de los presos políticos y canal humanitario, que son cosas perfectamente constitucionales”.
El deber de la política es hacer posible aquello que es necesario y cuando están cerrados los caminos tiene la forma de encontrar los modos de que se vayan abriendo.
“Ahorita hay una gran presión social de la calle, las manifestaciones son muy grandes, a pesar de la represión, que es tremenda, una cosa salvaje y con sevicia”.
Dice también que esos actos “no son muestras de fortaleza sino de debilidad. Desde luego, cuando una bestia está herida y acorralada no quiere decir que no sea peligrosa y todavía puede hacer mucho daño en el camino, y es lo que parece querer hacer, sin fijarse en el impacto que tiene en la población”.
El Gobierno maduro lleva las cosas hasta el límite, añade Aveledo, porque siente que “planteando esos escenarios bélicos puede galvanizar a su gente, endurecer el respaldo que le queda, que es un respaldo minoritario, pero que no es despreciable”.
Finalmente, dice que reversar la crisis no debe verse como un ‘partido de vuelta’, “que ahora la oposición llegue al poder con finalidades de cobrar venganza”, pues se trata de que “el país supere esta etapa de división, se trata de que el país pueda vivir y progresar en paz, todo el país, en todas las regiones, todos los sectores, con todas las maneras de pensar, civiles y militares, todos los venezolanos”.