La Guardia Revolucionaria de Irán amenazó a las tropas estadounidenses desplegadas en Medio Oriente y les instó a abandonar “inmediatamente” la región o, de lo contrario, aseguró que serán “enterradas bajo los escombros”. Las bajas estadounidenses suman unas 8, mientras que del lado Iraní son más de 1100.
Dos incidentes en menos de una semana revelan el uso de embarcaciones explosivas no tripuladas contra buques comerciales en una de las rutas energéticas más críticas del mundo, con Irán como principal señalado por analistas y empresas de seguridad marítima.
El panorama bélico en el Medio Oriente
Ha dejado de ser una disputa local para convertirse en un “conflicto transregional” con frentes abiertos que conectan desde el Cáucaso hasta el Mar Rojo. Según el doctor en estudios árabes e islámicos, Moisés Garduño, la intervención de potencias y el uso de tecnologías como misiles y drones están configurando un escenario de consecuencias impredecibles para la seguridad energética y la inflación global.
“Se trata de un conflicto transregional porque ha estado abriendo frentes muy cercanos a Irán que ya conectan con la zona del Cáucaso, con Jesbolá e Israel y también con tensiones en el Mar Rojo”, explicó el experto, señalando que el impacto directo podría llegar pronto a Europa y Estados Unidos debido al alto consumo de gas y las limitadas reservas de petróleo.
El "Vietnam" de Irán para EE. UU.
Frente al poderío tecnológico de Estados Unidos e Israel, Irán ha optado por una estrategia defensiva de carácter asimétrico. Al carecer de aviación o flota naval moderna, el régimen se apoya en su programa de misiles, uno de los más avanzados del mundo, y en el discurso de "venganza" de su nuevo líder supremo.
Garduño destacó que el objetivo iraní no es necesariamente ganar una guerra convencional, sino empantanar a sus oponentes:
“Intentan desgastar a Estados Unidos, como pasó en Vietnam, como pasó, por ejemplo, en Afganistán, para hacer que se empantane y también que las implicaciones económicas no solamente lleguen a Medio Oriente, sino también a Europa y Estados Unidos”, dijo.
El dilema de la sociedad iraní
Internamente, Irán enfrenta un fuerte descontento social, debido a la corrupción, la crisis post-COVID y movimientos civiles como "Mujer, Vida, Libertad". Sin embargo, la historia sugiere que una intervención externa podría cambiar la dinámica interna.
“Mientras más atrocidades ocurran dentro de Irán, esto generará un sentimiento de nacionalismo, un sentimiento antiguerra, que eso sí es lo que puede unificar a los iraníes frente al agresor externo”, señaló el profesor Garduño.
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