Más de tres décadas después del caso que transformó la vida de Lorena Bobbitt en una de las mujeres más conocidas en Estados Unidos, nuevos detalles salieron a la luz. Según información del medio británico Daily Mail, fue identificado públicamente quien sería su actual compañero sentimental, con quien convive desde hace más de dos décadas.
La mujer, que hoy nuevamente usa su apellido de soltera, Lorena Gallo, ha mantenido un perfil bajo en Virginia y, de acuerdo con el medio extranjero, lleva una vida alejada de los reflectores junto a Dave Bellinger. Ambos viven con su hija de 21 años en Prince William County, mientras ella continúa dedicada a una fundación que apoya a víctimas de violencia doméstica.
¿Quién es la pareja de Lorena Bobbitt?
Según Daily Mail, Dave Bellinger conoció a Lorena Gallo a finales de los años noventa en un community college. Desde entonces mantienen una relación que ya supera los 20 años.
El medio británico afirmó que la pareja vive en Virginia en compañía de su hija y un perro; sin embargo, nunca se habría casado. Además, indicó que Lorena mantiene una rutina discreta entre su trabajo, la iglesia y la fundación que creó para acompañar a sobrevivientes de violencia doméstica y abuso sexual.
Lorena Bobbitt: la mujer que mutiló a su exesposo, ¿qué pasó?
En la noche del 23 de junio de 1993, Lorena Bobbitt tomó una decisión que cambió su vida por completo: le cortó los genitales a su entonces esposo, John Wayne Bobbitt, en la vivienda donde ambos residían, en Manassas, Virginia, y luego lanzó el órgano a un campo cercano.
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Tras el ataque, John Wayne fue trasladado a un hospital, donde los médicos lograron reimplantarle el órgano después de una cirugía que duró alrededor de cuatro horas.
Años después del suceso, Lorena afirmó que actuó de esa manera tras sufrir durante su matrimonio agresiones físicas, psicológicas y sexuales, además de una presunta violación ocurrida la noche del ataque.
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En 1994, un jurado de Virginia la declaró no culpable por insanidad, luego de que la defensa argumentara que padecía trauma y estrés postraumático derivados de los abusos denunciados.
Ahora, más de 30 años después, el episodio ocurrido en 1993 sigue siendo parte de la imagen pública de Lorena Gallo. Vecinos consultados por el medio inglés afirman que la mujer continúa siendo un tema de conversación en el lugar donde vive. De hecho, algunos aseguran que todavía se hacen referencias al hecho que marcó la vida de Lorena Gallo durante tantos años.