Esos son algunos de los detalles que quedaron registrados en las grabaciones divulgadas tras el fatal accidente ferroviario en España, que dejó al menos 68 personas muertas y más de 150 heridas, según los balances preliminares.
Los audios, revelados por el diario El País, corresponden a las comunicaciones entre el centro de control ferroviario de Atocha, la maquinista de un tren de Iryo y el conductor de un convoy AVE de Renfe. Las conversaciones permiten reconstruir parte de la secuencia que precedió al impacto y plantean interrogantes sobre la coordinación de las operaciones durante una falla en el sistema de señalización.
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El siniestro ocurrió durante la mañana del miércoles 28 de octubre, en un tramo ferroviario de la provincia de Toledo. La emergencia obligó a suspender los servicios de trenes en Madrid, Ciudad Real y Andalucía, mientras los equipos de rescate atendían a los afectados y las autoridades avanzaban en las investigaciones para establecer qué provocó la colisión.
La orden que recibió el conductor del AVE antes del accidente
Uno de los aspectos más relevantes de las grabaciones es la instrucción que el controlador de Atocha transmitió al conductor del AVE. Según la reconstrucción publicada por El País, el tren de Renfe se encontraba aproximadamente a 25 kilómetros del convoy de Iryo cuando recibió la autorización para reanudar la marcha normal, con una limitación de velocidad de 40 kilómetros por hora.
La instrucción se produjo en medio de las dificultades operativas que afectaban al sistema ferroviario. Sin embargo, uno de los interrogantes que deja la secuencia es si se comprobó que el tramo estuviera despejado antes de permitir que el AVE continuara su recorrido.
El otro tren, operado por Iryo, permanecía detenido y presentaba problemas que impedían retomar la marcha. Esta diferencia en las condiciones de ambos convoyes sería determinante para entender lo ocurrido durante los minutos siguientes.
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La llamada que advertía que el tren de Iryo seguía detenido
Las grabaciones también recogen las comunicaciones de la maquinista de Iryo con el centro de control. De acuerdo con la información divulgada, aproximadamente siete minutos después de recibir la instrucción inicial, la conductora volvió a comunicarse para informar que no conseguía reiniciar el sistema del tren y que, por esa razón, continuaba detenida.
Este intercambio es clave para esclarecer qué información tenía el centro de control sobre la situación del convoy y si la advertencia llegó a tiempo al conductor del AVE que circulaba por detrás.
Los audios muestran el error del responsable de Atocha. La maquinista del Iryo avisó a cinco minutos de la tragedia de que estaba detenida y no podía arrancar el tren. Y nadie frenó al AVE https://t.co/pHPN68sMPG pic.twitter.com/V6QyOHxh19
— EL PAÍS (@el_pais) October 28, 2026
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La secuencia conocida hasta ahora indica que el tren de Renfe siguió avanzando mientras el Iryo permanecía inmovilizado. Las comunicaciones divulgadas no permiten establecer por sí solas todas las circunstancias de la operación, pero sí ponen el foco en la coordinación entre los maquinistas y el personal encargado de gestionar el tráfico ferroviario.
¿Qué ocurrió cinco minutos antes del choque de trenes?
La reconstrucción de los audios sitúa aproximadamente cinco minutos antes del impacto uno de los momentos más críticos de la emergencia. Para entonces, el AVE se aproximaba al tren de Iryo, sin que la información publicada permita confirmar que su conductor hubiera recibido una advertencia efectiva sobre la presencia del otro convoy.
Las primeras explicaciones entregadas por el ministro de Transportes de España, Óscar Puente, apuntaron a una falla en el sistema automatizado de gestión del tráfico ferroviario. Según indicó, el sistema de señalización LZB dejó de funcionar alrededor de las 8:30 a. m. por un problema de comunicación entre los ordenadores de la red.
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La avería provocó que los trenes del tramo afectado se detuvieran automáticamente. Posteriormente, el centro de control de Atocha asumió la gestión de unos 69 kilómetros de vía y autorizó al AVE a reanudar su recorrido.
Puente calificó de inexplicable esa autorización, al señalar que los protocolos impedían retomar la marcha con normalidad mientras el circuito de vía permaneciera ocupado por un tren detenido y la señal correspondiente continuara en rojo.