Fernando Cutz es de los pocos exfuncionarios de alto rango de la Casa Blanca que asesoró a Obama y a Trump. Como director para Latinoamérica del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, estuvo a cargo del diseño de la estrategia de sanciones escalonadas contra el régimen de Nicolás Maduro.
En entrevista con Jaime Moreno, corresponsal de BLU Radio en Washington,
Cutz explicó detalles de la estrategia de la Casa Blanca contra Venezuela, las posibilidades reales de una intervención militar y el reto de haber sobrevivido a la transición Obama Trump. "Fueron una serie de decisiones basadas en acciones que el gobierno de Venezuela podría tomar.
Si Maduro decidía ir en una dirección, nosotros estábamos preparados para adoptar otra acción en respuesta. Usualmente tenía que ver con sanciones. Si llegabas a la parte más alta del mapa de acciones, para escalar l se podría llegar incluso al embargo petrolero y como última medida en la lista, estaban las acciones militares”, explicó Cutz.
Estados Unidos le ha congelado lujosos bienes a la cúpula del gobierno de Venezuela, como mansiones, apartamentos y hasta un avión, además de cerrarle las posibilidades de crédito al régimen de Maduro en Estados Unidos, pero esto no ha sido suficiente para mover al gobierno al restablecimiento de la democracia;
por eso, Cutz considera que las sanciones que él mismo ayudó a implementar ya no son efectivas. “En mi opinión,
hemos llegado al punto en que la única vía por medio de la cual Maduro va a dejar el poder es por la vía de la fuerza. Creo que hemos superado el punto en el que las sanciones eran efectivas, ya superamos el punto en el que se le ha pedido de manera formal que se retire del poder o darle una oferta de que se vaya a Cuba o cualquier otra parte del mundo.
Si aceptamos la premisa de que el único camino para que el salga Maduro es por la vía de la fuerza, entonces tenemos que aceptar esa realidad y decidir cuál es la mejor forma de hacerlo”, dijo el exfuncionario estadounidense.
Estados Unidos repite todo el tiempo que la opción militar está sobre la mesa, pero según Cutz,
hay una visión muy clara en la Casa Blanca y es que el gobierno no actuaría en solitario porque ya aprendieron la lección de conflictos anteriores. “Nosotros no deberíamos hacer esto de forma unilateral. Si Estados Unidos va a entrar solo por su cuenta, sería un error. Creo que el presidente entiende eso. Si Estados Unidos entra solo, se convierte en un problema solo de EE.UU.
Sería nuestro propio desastre y tendríamos que resolverlo solos después de todo, similar a Irak. Esto no puede ser manejado por un solo país. Es un problema regional, por lo tanto, requiere una solución regional”, amplió.
Desde el gobierno Chávez, voces en Estados Unidos y en la región venían advirtiendo de la tragedia que se estaba formando en Venezuela,
pero Estados Unidos decidió no actuar.
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Por el contrario,
los líderes del régimen vieron en la Florida un paraíso seguro para invertir el dinero ganado producto de la corrupción y el narcotráfico. Cutz explica que cuando se ve fuego lento “a veces no se le da la prioridad que debería tener. Yo creo si había funcionarios trabajando en el tema de Venezuela tratando de generar alertas rojas, diciendo escuchen aquí hay una crisis en Venezuela que se está armando, necesitamos hacer algo.
Pero entenderás que es difícil capturar la atención de los líderes del mundo hasta que la crisis llega a un modo de crisis total. Pero ahora con Venezuela tenemos la atención del mundo. La pregunta es que más debería pasar en Venezuela, antes de que el mundo empiece a dialogar sobre qué necesita hacerse para frenar esta crisis”.
Por otro lado, sabiendo que Obama y Trump son don presidentes totalmente opuestos en sus formas de gobernar, en la concepción del Estado, en su visión de la política exterior, entre muchos otros aspectos del trabajo diario en la Casa Blanca, Fernando Cutz explicó cómo sobrevivió a la transición y poder trabajar con los dos presidentes.
"La verdad, creo que soy el único funcionario del ala oeste de la Casa Blanca que trabajó con los dos, con Obama y con Trump.
Fue algo interesante para mí. Usted sabe, son presidentes muy diferentes, simplemente tienes que adaptar tu labor como asesor de seguridad nacional. Asesorando como funcionario de carrera sobre la política exterior y temas de seguridad nacional, el asunto es enfocares en aconsejar”, explicó.
En ese sentido, reveló que “con el presidente Obama era un proceso de asesoramiento diferente al del presidente Trump.
El presidente Obama era un gran lector. El solía leer un montón y digería todos los documentos. Tomaba notas en los márgenes y resaltaba. Luego uno se presentaba y él le mostraba a uno los cambios. Yo realmente me sentía muy nervioso antes de ingresar a esas reuniones preparatorias porque él siempre estaba pasos adelante. Ese era su estilo”.
Mientras que, según cuenta, “el presidente Trump es mucho más fluido. Él no lee mucho con antelación, solamente lo hace unos minutos antes de las reuniones. Hace algunas preguntas, da algunas ideas y luego entramos. Pero como lo he dicho antes,
el presidente Trump es una persona muy transparente y ciertamente es la misma persona en privado como lo es en público todo el tiempo”. Fernando Cutz no cuestiona que el presidente Trump no quiera entrar en detalles de temas importantes de política exterior; considera que algunas veces es bueno, otras veces no, simplemente considera que en el estilo del presidente Trump,
él sólo necesita conocer las ideas centrales y una foto general para tomar acciones como las que ha emprendido en casi dos años de gobierno contra el régimen de Venezuela.