El terremoto del 10 de agosto en el Pacífico colombiano dejó una marca para Ana María Saavedra, de 23 años, que no será fácil de sanar. Ese día sus dos hermandas (eran trillizas), su mamá y papá perdieron la vida bajo los escombros tras que el edificio en donde vivían en Cali cayera por completo.
"Ana María antes de entrar a la cirugía el día de antier le dijo al anestesiólogo: 'Doctor, yo necesito vivir. Yo sé que Dios me tiene para cosas grandes", sus palabras minutos después de sobrevivir, que siguen rondando en las cabezas de sus familiares, en especial porque no fue la única sobreviviente de su familia, sino de todo el edifico en donde ella vivía.
Luego de tres semanas de la tragedia, el presidente Abelardo De La Espriella comenzó la fase dos de las ayudas: la construcción de las zonas afectadas y la ubicación a nuevos sitios a todos los damnificados, entre ellos la única sobreviviente de la familia Saavedra.
En alianza con la empresa Marval, el Gobierno entregará cuatro viviendas completamente amobladas a víctimas de esta tragedia y que requieren apoyo para recuperar la estabilidad de sus vidas, una de esas, será para la joven de 23 años la cual estará completamente amueblada.
"Uno de los apartamentos es para Ana María Saavedra, que perdió a sus hermanas y padres. Que caso tan duro", dijo el presidente, que le entregó la llave del proyecto a la prima de la joven, además que se comprometió a estar pendiente al lado de la empresa Marval para que todas estas obras se cumplan y sean entregadas a todos los damnificados por el terremoto del pasado 10 de agosto.
"Sé lo que significa perder una casa: ahí se quedan los recuerdos, el esfuerzo de toda una vida y los sueños familiares. Pero aunque se hayan derrumbado las paredes, el hogar y el coraje de los pereiranos siguen en pie, y yo estoy aquí para rescatarlos. He articulado un esfuerzo monumental junto al sector privado para gestionar más de $2 billones a través del Fondo Milagro. Me aseguraré de que las ayudas económicas lleguen directamente al bolsillo de los afectados, sin permitir que nadie juegue con la necesidad de nuestro pueblo", puntualizó el jefe de Estado.
Sé lo que significa perder una casa: ahí se quedan los recuerdos, el esfuerzo de toda una vida y los sueños familiares. Pero aunque se hayan derrumbado las paredes, el hogar y el coraje de los pereiranos siguen en pie, y yo estoy aquí para rescatarlos.
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) August 28, 2026
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