Las ciudades intermedias también enfrentan las consecuencias del terremoto y buscan visibilidad dentro de la respuesta nacional a la emergencia. Carlos Enrique Garzón, secretario general de la Asociación de Ciudades Intermedias, Asointermedias, entregó un balance que muestra afectaciones en viviendas, instituciones educativas y zonas rurales.
De acuerdo con el reporte entregado este miércoles 12 de agosto, 33 personas han fallecido, 492 resultaron heridas y cerca de 3.250 viviendas presentan daños en Buenaventura, Yumbo, Calarcá y Dosquebradas. A esto se suman alrededor de 14.100 damnificados y afectaciones en infraestructura educativa que mantienen a numerosos estudiantes sin clases presenciales.
¿Qué daños deja el terremoto en las ciudades intermedias?
Garzón explicó que las afectaciones no se concentran únicamente en los cascos urbanos. La dificultad para llegar a algunas zonas ha retrasado el diagnóstico de las condiciones de las comunidades rurales.
Uno de los casos mencionados fue el de Calarcá, donde las autoridades han identificado cerca de 250 viviendas afectadas y dispersas por el territorio. En estas zonas, señaló, los daños materiales son una de las principales consecuencias, aunque no se han reportado víctimas por las características de las construcciones.
El secretario general de Asointermedias también destacó que unas 120 instituciones educativas presentan afectaciones y no están prestando el servicio con normalidad. Frente a esta situación, se analiza el uso de plataformas digitales para mantener la continuidad de las clases.
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¿Cómo buscan atender a los damnificados del terremoto?
Garzón señaló que existe comunicación con entidades del Gobierno nacional y apoyo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. Sin embargo, explicó que la magnitud de las necesidades obliga a sumar esfuerzos.
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“Hoy más que nunca tenemos que trabajar articulada y solidariamente”, afirmó el dirigente, al explicar que la campaña de Asointermedias busca reunir capacidades de empresas, universidades y ciudadanos.
Uno de los problemas identificados es la falta de transporte para movilizar alimentos y otros elementos hacia las zonas afectadas. Por eso, la asociación plantea unir recursos y servicios disponibles para resolver necesidades logísticas.
También se hizo un llamado a universidades y estudiantes para apoyar los diagnósticos que permitirán establecer los planes técnicos de reconstrucción. En materia educativa, Garzón destacó la disposición de una universidad para facilitar una plataforma que permita a los menores continuar sus clases, siempre que las empresas de telecomunicaciones contribuyan con conectividad.
La apuesta, explicó, es que cada entidad aporte desde sus capacidades para atender las necesidades de las poblaciones que todavía esperan apoyo en medio de la emergencia.